El proyecto Vicuña es binacional y promete decenas de miles de puestos de trabajo. Pero ¿cómo funciona realmente el cruce de trabajadores entre Chile y Argentina? ¿Los gremios chilenos pueden operar en San Juan? ¿Quién paga los aportes si un trabajador cruza la cordillera? Acero y Roca consultó a los referentes gremiales argentinos: Eduardo Cabello (CGT/UOCRA) y Marcelo Mena (ASIJEMIN). Acá, las respuestas concretas.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Vicuña es un proyecto binacional que, según declaraciones de su country director José Morea, generará cerca de 67.000 puestos de trabajo en los próximos años. Ante las dudas sobre cómo operará la mano de obra chilena en territorio argentino, los referentes gremiales locales explican: la ley argentina es la que manda. Los trabajadores chilenos que crucen la cordillera lo harán bajo convenio colectivo argentino, pagarán aportes en Argentina y, en caso de accidente, responderá la ART. No habrá «desembarco» de gremios chilenos, aunque sí se prevén acuerdos intersindicales para coordinar posiciones frente a las empresas.
El proyecto Vicuña, ubicado en la cordillera de San Juan comprende los yacimientos y antiguos proyectos conocidos como Josemaría y Filo del Sol, este segundo comprende una zona binacional minera, establecida en los noventa. Esta zona binacional es compartido con Chile, es uno de los desarrollos mineros más importantes del mundo. Semanas atrás el country director de Vicuña, José Morea, anunció hace semanas que generará cerca de 65.000 puestos de trabajo en los próximos. Con números así, no sorprende que haya despertado interés del otro lado de la cordillera.
Hace unos días, Acero y Roca publicó declaraciones de dirigentes mineros chilenos que hablaban de «oportunidad», «desembarco» y «transferencia de know-how» hacia San Juan. El tono de aquellas declaraciones generó especulación: ¿vienen los chilenos a quedarse con el trabajo? ¿Los gremios de allá van a operar acá? ¿Cómo se regula esto?
Para responder con datos y no con humo, Acero y Roca consultó a dos referentes gremiales argentinos: Eduardo Cabello, delegado regional de la CGT San Juan y secretario general de UOCRA, y Marcelo Mena, secretario general de ASIJEMIN (el gremio del personal jerárquico, profesional y técnico minero). Ambos coinciden en lo esencial, aunque con matices. Y lo que dicen es tranquilizador para los trabajadores sanjuaninos: la ley argentina manda.
¿Qué es un proyecto binacional y cómo funciona?

El tratado binacional entre Argentina y Chile no es una novedad. El Tratado sobre Integración y Complementación Minera (firmado originalmente en 1997) es el acuerdo que permite desarrollar proyectos mineros transfronterizos entre ambos países. En el caso del megaproyecto de cobre y oro Filo del Sol (ubicado en la cordillera de los Andes, a lo largo de la frontera entre San Juan y Chile), este tratado habilita su explotación conjunta.
Ya hubo un antecedente con Pascua-Lama, el proyecto minero compartido que operó en la cordillera durante años. Marcelo Mena lo recuerda bien:
«El único caso cercano que hemos vivido fue Pascua-Lama. Los tratados son para mantener un orden y un protocolo porque estás tocando soberanía. Se hace para que las personas que trabajan en el límite puedan operar sin tener que hacer migraciones cada dos horas.«

En términos prácticos, la regla es simple: si te contrata una empresa argentina, trabajás bajo régimen argentino. Mena lo explica: «En términos de contratación, si te contrata una empresa argentina, estás bajo el régimen argentino. En Pascua-Lama tenías trabajadores bajo el régimen argentino y otros bajo la normativa de Chile. Las faenas se dividen: si la planta de proceso está en Argentina, ese personal es régimen argentino.»
Eduardo Cabello, desde la CGT/UOCRA, va en la misma línea y es aún más tajante: «Los trabajadores vienen bajo la jurisdicción de la Convención Colectiva de Trabajo de Argentina; esto no tiene otra forma.»
El esquema legal para los aportes sindicales y la cobertura ante accidentes laborales
Una de las preguntas más concretas que surgieron es: si un trabajador chileno cruza a la parte argentina de Vicuña, ¿aporta al gremio de acá o al de Chile? ¿Y si tiene un accidente?
Para Cabello, la respuesta es clara: «Donde trabaje la empresa de la obra, si es en Argentina, el aporte es acá.» Y agrega, con un dejo de crítica hacia la política local: «Por eso decíamos que deberían tributar en San Juan, porque si tributan en otro lugar no le queda nada a la provincia. Pero ese es un problema de la política.»

Sobre accidentes, Mena explica el protocolo: «Es la misma normativa que si fueras de vacaciones: tenés que tener ART y los seguros correspondientes. Si es un accidente de gravedad, se atenderá en el lugar más cercano para estabilizar, pero no corre por cuenta de donde estás trabajando momentáneamente, sino de donde te contrataron originalmente.»
En cuanto a la doble imposición (aportar en ambos países), Cabello admite que no es su especialidad: » eso ya es legislación de ellos, pero nos interesa que el que trabaja acá, aporte acá.» Mena, por su parte, aclara que no va a haber un cruce desordenado: «No va a haber argentinos contratados por Chile ni viceversa de forma desordenada.»
¿Pueden los gremios chilenos «desembarcar» en San Juan?

Las declaraciones de los dirigentes chilenos encendieron alertas. Cabello las apaga de inmediato: «Ellos no van a tener inserción acá. El trabajo aquí es bajo la normativa de Argentina. No tiene nada que ver su modalidad o sistema; todo es bajo la modalidad argentina.»
¿Y si una empresa constructora chilena quiere venir a trabajar a Vicuña? «Si vienen empresas constructoras, van a tener que hacer una UTE con una empresa argentina por cómo es el sistema. Ahí se harán las afiliaciones, pero eso es a largo plazo, no mueve la aguja ahora.»
¿Hay algún diálogo con los gremios de Chile? «Para nada», responde Cabello.
Mena, desde ASIJEMIN, es más matizado. No cierra la puerta al diálogo, pero lo encuadra en acuerdos intersindicales, no en una invasión de competencias. «Lo que sí va a haber son acuerdos intersindicales, un frente minero binacional. Nos vamos a organizar para estar parados de mano ante los privados de forma conjunta.»
Sin embargo, enfatiza que una institución legal binacional no es posible: «Así como no puede haber un país binacional, no puede haber una institución legal binacional. Sí podés tener acuerdos intersindicales, actas de mutua colaboración y trabajo conjunto. Es más la foto de la organización que buscar una implementación legal.»
El aprendizaje de Pascua-Lama para mantener la paz social en la cordillera
Uno de los aprendizajes de Pascua-Lama, según Mena, fue que no se puede privilegiar a los trabajadores de un solo lado de la cordillera. «Las empresas deben respetar a las comunidades; si pusieras solo trabajadores de un lado, generarías un conflicto. Por lo general se divide 50 y 50 para mantener la paz social.»
Esto no significa que vayan a venir 50% de trabajadores chilenos a Vicuña. La división se refiere a los proyectos que efectivamente tienen operaciones en ambos lados del límite internacional. En el caso de Vicuña, cuya fase inicial de construcción y operación se concentra mayoritariamente en territorio argentino, la mayor parte de la mano de obra será local, como ya lo ha ratificado la empresa.
Cabello, por su parte, recuerda que la minería no puede avanzar sin la construcción: «Depende de nosotros. Si nosotros no vamos y construimos el terreno, ellos no pueden llegar. El camino, la electricidad, los campamentos, todo lo hace la construcción.» Y en ese rubro, los trabajadores son sanjuaninos, afiliados a UOCRA.
Los requisitos de personería jurídica que frenan la llegada de agrupaciones informales
Otro rumor que circuló en las últimas semanas es la posible llegada de un sindicato de operarios de topadoras que querría representar a trabajadores de la construcción en San Juan. Cabello fue contundente: «Esas son agrupaciones. Si no tenés personería jurídica, no podes hacer nada. Para hacer algo tenés que ser legal. En estos proyectos la ley lo es todo. A los gringos (canadienses y empresas globales), a los que vienen de afuera no los vas a ir a molestar con un papel carbónico. La ley es la que está sobre las suposiciones.»
Mena, por su lado, explica el mecanismo legal para disputar una personería gremial: «Para disputar una personería tenés que superar en cotización más del 10% al sindicato existente en una compulsa. No es tan fácil como decir ‘yo quiero y ahora represento’. Eso en términos reales no pasa.»
Cierre: la ley argentina manda

La nota publicada hace una semana con declaraciones de dirigentes chilenos generó incertidumbre. Pero la palabra de los referentes gremiales argentinos es clara: no va a haber un «desembarco» de trabajadores ni de gremios chilenos en San Juan. La ley argentina y los convenios colectivos locales son los que rigen. Los trabajadores chilenos que crucen la cordillera lo harán bajo esas reglas.
Eso no quita que vaya a haber coordinación y acuerdos intersindicales. Como dice Mena: «Nos vamos a organizar para estar parados de mano ante los privados de forma conjunta.« Pero eso es muy distinto a ceder soberanía sindical o laboral.
Cabello lo resume (hablando de obras) con una frase que debería quedar clara para todos: «La obra es de Argentina, se trabaja en San Juan, la empresa ganó la licitación aquí y pone la plata acá.«

Periodista y Licenciado en Comunicación Social, integra el equipo editorial de Acero y Roca. Especializado en actualidad y política minera, se encarga de la cobertura de proyectos y el análisis de la realidad provincial con un enfoque activo y comprometido con la información de primera mano.