El fin de los relaves: las tecnologías que revolucionan el cobre

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La transición hacia sulfuros primarios exige abandonar la molienda tradicional. Las nuevas tecnologías hidrometalúrgicas permiten producir cátodos directamente en mina, reduciendo drásticamente los costos operativos e impactos ambientales. Una transformación estructural clave para viabilizar los megaproyectos cupríferos en Argentina.

El fin de los relaves: las tecnologías que revolucionan el cobre
El fin de los tranques de relaves marca la mejora ESG más profunda de la industria en los últimos cien años. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

El desafío estructural frente al agotamiento de los minerales oxidados

El escenario metalúrgico global empuja a la industria hacia un punto de quiebre ineludible. Daniel Gutiérrez Bunster, ingeniero en Minas, Máster internacional en Procesamiento de Minerales y especialista en innovación tecnológica, advierte que la extracción a partir de minerales oxidados tiene los días contados, obligando a los grandes operadores a enfocar sus esfuerzos en los sulfuros primarios. «Más que una mejora incremental, la lixiviación de sulfuros se está transformando en una necesidad tecnológica real«, afirma categóricamente el especialista. Actualmente, estos recursos concentran alrededor del 70% del mineral de cobre disponible a nivel mundial.

El verdadero cuello de botella radica en la cinética química. Las operaciones que actualmente dependen de la lixiviación tradicional enfrentan un cambio de paradigma profundo al agotar sus recursos lixiviables, dado que procesar sulfuros primarios (como la calcopirita) no es una simple extensión del método actual, sino un salto tecnológico absoluto. A este escenario se suma una constante caída en las leyes del mineral a nivel global, un factor que dispara los costos operativos.

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El modelo convencional, basado en la molienda con circuitos SABC y la flotación, agrupa el mayor consumo de agua y energía de toda la operación. Además, requiere fundición y refinería, lo que multiplica las emisiones de gases. «Solo el hecho de producir cátodo directamente en la mina elimina la cadena de exportación de concentrado y ofrece un perfil ambiental, social y de seguridad más favorable», subraya Gutiérrez Bunster.

retrato de Daniel Gutiérrez Bunster
Ing. Daniel Gutiérrez Bunster

Tres métodos para quebrar la pasivación: catalizadores, bacterias y electricidad

El obstáculo central para lixiviar calcopirita es la pasivación, un fenómeno donde el mineral desarrolla capas protectoras de azufre elemental y jarosita que bloquean el contacto con la solución lixiviante. Este bloqueo químico ralentiza drásticamente la recuperación del metal, haciendo que un proceso que debería tomar horas demore años. Para superar esto, tres grandes firmas desarrollaron mecanismos diferenciados.

Jetti Resources, trabajando junto a la Universidad de British Columbia, implementa un catalizador patentado que destruye el enlace metal-sulfuro de la calcopirita, impidiendo la pasivación. Su fortaleza comercial es la integración directa a la infraestructura de lixiviación en pilas (heap leach) y extracción por solventes preexistente.

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Desde el enfoque biológico, Nuton (respaldada por el gigante Rio Tinto) utiliza microorganismos termófilos cultivados en el propio sitio. Esta biomasa eleva la temperatura interna de la pila sin requerir calefacción externa, acelerando la extracción. Con esta tecnología, la firma proyecta recuperaciones que superan el 80%.

Finalmente, la startup de origen chileno Ceibo, apalancada por BHP, apuesta por la lixiviación electroquímica. A través de reacciones controladas, catalizan la oxidación de los sulfuros primarios. «En pruebas industriales sobre más de 20 minerales ricos en calcopirita ha logrado recuperaciones superiores al 75%», detalla el entrevistado. Las tres modalidades comparten el hito fundamental: producen el cátodo de cobre en el mismo yacimiento.

Placas de cátodos de cobre apiladas en una nave minera de electroobtención.
Empresas lideran el avance para producir cátodos comerciales desde calcopirita en la misma faena. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

Megaproyectos en San Juan: el hito de Los Azules en la alta cordillera

San Juan y la cordillera argentina albergan depósitos porfídicos de escala global. Nombres como Vicuña (integrado por Josemaría y Filo del Sol, de BHP y Lundin), El Pachón de Glencore y Altar de Aldebaran lideran la nueva era del cobre. Sin embargo, operar en estas altitudes implica enfrentar bajas temperaturas y un marcado estrés hídrico.

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La industria minera se caracteriza por su conservadurismo ante inversiones multimillonarias. Gutiérrez Bunster explica que, por razones mineralógicas ligadas a la presencia mayoritaria de calcopirita hipógena, gigantes como BHP se decantaron por la concentradora tradicional para Vicuña, priorizando tecnologías estandarizadas frente al riesgo.

Sin embargo, el proyecto Los Azules de la operadora McEwen Copper marca una excepción histórica. Al contar con una zona de enriquecimiento supérgeno (minerales secundarios de lixiviación rápida) y una ambiciosa estrategia de sustentabilidad, la compañía definió el uso de lixiviación en pilas para su Estudio de Factibilidad de 2025.

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Nanoburbujas y el futuro inmediato de las tecnologías complementarias

Vista general de una pila de riego optimizada para la lixiviación sulfuros cobre minería a gran escala.
Las pilas operan con una huella hídrica drásticamente menor a la de un circuito de flotación convencional. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Mientras los sistemas completos buscan validación comercial extendida, las tecnologías complementarias muestran un potencial de aplicación inmediato. Proyectos como Cuprochlor-T de Antofagasta Minerals y SandLix de Anglo American evidencian resultados prometedores.

Cuprochlor-T lixivia 40.000 toneladas en la mina Centinela usando sales de cloruro a 30°C, superando el 70% de extracción en 200 días. Por su parte, SandLix controla la granulometría de la roca triturada, logrando extracciones del 80% al 90% en 250 días en sus primeros pilotos.

Pero el escalamiento más vertiginoso lo protagonizan las nanoburbujas. La compañía Moleaer, en alianza con BASF, desarrolló un sistema que inyecta oxígeno mediante burbujas de apenas 100 nanómetros en la solución de lixiviación. Esto penetra profundamente en la pila, oxigenando el sistema y potenciando agresivamente la actividad biológica sin necesidad de modificar el diseño original de la planta.

En paralelo, surgen tecnologías de frontera. WaveCracker, de CoTec Holdings y McGill University, investiga el uso de microondas para generar microfracturas en la roca antes del riego.

Finalmente, la startup australiana Ekion desarrolla el sistema EK-ISL, un proceso rupturista que planea extraer metales aplicando campos eléctricos en el subsuelo, prescindiendo por completo de la excavación y apuntando a pruebas comerciales en 2025.

Maquinaria de perforación minera operando en la alta cordillera bajo condiciones extremas.
Los megaproyectos cupríferos en San Juan evalúan la lixiviación para optimizar el uso del agua y la energía. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

El impacto ambiental definitivo y el adiós a los pasivos mineros

El despliegue de estas innovaciones transforma de raíz las métricas ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) del sector extractivo. Eliminar la molienda húmeda, la flotación y la fundición pulveriza la huella de carbono y el gasto energético.

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Desde el eje de gobernanza y soberanía, obtener el cátodo de máxima pureza al pie de la cordillera retiene el valor agregado dentro de Argentina y Chile. Se elimina la dependencia comercial de fundiciones extranjeras y se evitan los onerosos costos de tratamiento y refinación (TC/RC).

Válvulas y tuberías inyectando soluciones lixiviantes en una operación minera de cobre.
Las tecnologías de aporte, como las nanoburbujas de oxígeno, prometen un escalamiento industrial acelerado. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

La adopción de estas tecnologías hidrometalúrgicas marca el nacimiento de una minería radicalmente distinta, más resiliente y en sintonía con las urgencias climáticas del presente. Para provincias como San Juan, consolidar proyectos de cobre sin la pesada mochila de los relaves líquidos y con eficiencias hídricas récord ya no es una simple hipótesis de laboratorio, sino el pasaporte definitivo para liderar la transición energética global con verdadera licencia social.

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