El desarrollo de la minería moderna requiere estándares comunes. La articulación institucional binacional y la eficiencia operativa posicionan a la región como un actor estratégico frente a la demanda global de minerales críticos para la transición energética.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La abogada Celeste Espina de Noni propone un manual de buenas prácticas para armonizar la minería entre Argentina y Chile. El enfoque prioriza la gestión del agua, el relacionamiento comunitario temprano y el fortalecimiento logístico e industrial en Mendoza y la Región del Maule.
Armonización normativa y fortalecimiento institucional en la minería
El marco regulatorio de ambos países presenta diferencias estructurales que requieren adaptación para operar de manera conjunta. La administración centralizada chilena contrasta con el modelo federal argentino, donde el dominio originario de los recursos recae en cada jurisdicción.
Al respecto, Celeste Espina de Noni, abogada Técnica en Hidrocarburos y Geociencias y Técnica en Higiene y Seguridad Laboral – Minería, Gas & Oil, detalla que la estrategia no reside en replicar sistemas ajenos. «El primer punto es entender que no se trata de copiar el modelo chileno, sino de adaptarlo a nuestra realidad institucional», indica. La propuesta técnica se basa en un manual que funcione como una herramienta de armonización y no como una norma que sustituya competencias.
Este documento busca establecer estándares comunes en materia ambiental, seguridad, gestión del agua y participación comunitaria.

«La verdadera integración comienza cuando compartimos conocimiento antes que regulaciones. El fin último de la integración institucional es establecer normativas previsibles. El objetivo no debería ser uniformar leyes, sino elevar los estándares de toda la Cordillera».
Para consolidar estos estándares, la participación del sector académico resulta fundamental. La especialista destaca el papel de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) en el análisis de informes ambientales, aportando independencia.
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Infraestructura logística: El potencial del Paso Pehuenche
La integración productiva requiere resolver desafíos logísticos y superar barreras administrativas históricas. La fragmentación institucional ha demorado el avance de proyectos binacionales, pero el enfoque actual busca transformar la frontera en una plataforma de desarrollo.
En este contexto, el corredor del Paso Pehuenche emerge como un nodo vital para el sur mendocino, particularmente para Malargüe. «No estamos hablando únicamente de una ruta internacional, sino de un corredor estratégico capaz de integrar logística, comercio, minería, turismo, universidades, centros de investigación y cadenas de valor», afirma la profesional.

Gestión hídrica y tecnologías de eficiencia en ambientes áridos
La operatividad minera en la cordillera está estrictamente condicionada por la disponibilidad del recurso hídrico. Frente a la necesidad de preservar las cuencas continentales, la incorporación de tecnología para el monitoreo y reutilización del agua es imperativa.
La gestión hídrica implementada en el país vecino aporta referencias técnicas aplicables. Se destaca el uso de circuitos cerrados de recirculación, monitoreo hidrológico en tiempo real y el desarrollo de plantas desalinizadoras para operaciones costeras.
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«La minería del futuro no será aquella que simplemente cumpla con los estándares ambientales, sino aquella que logre demostrar, con información verificable y monitoreo permanente, una gestión eficiente, transparente y trazable«, expone Espina de Noni.

Licencia social y relacionamiento comunitario temprano
La viabilidad de los proyectos extractivos depende de la gestión de la información técnica frente a las poblaciones locales. El contacto preliminar y la transparencia operativa son factores determinantes para mitigar el rechazo basado en el desconocimiento. «Hoy la gente tiene las herramientas legales para controlar y constatar la sustentabilidad de los proyectos», asegura.
«La principal lección es que la licencia social no se consigue cuando entra la primera máquina; se construye años antes», sostiene la entrevistada. La instrumentación de este proceso en la región cuenta con el soporte de Impulsa Mendoza Sostenible S.A. y la modernización del Código de Procedimiento Minero, herramientas que democratizan el acceso a los datos del sector.
El peso geopolítico global y el desarrollo de pymes locales
La convergencia de recursos entre ambas naciones configura un bloque de abastecimiento de minerales críticos de relevancia mundial. Para capitalizar este posicionamiento, la industria local requiere proveedores con alta especialización técnica e inserción internacional. «Si Argentina y Chile logran coordinar infraestructura, logística, conocimiento, proveedores y políticas públicas, la región puede convertirse en uno de los polos estratégicos más importantes del mundo», proyecta la especialista.
La integración binacional facilita la transferencia tecnológica y la certificación conjunta para las empresas prestadoras de servicios. Este esquema permite que el ecosistema empresarial abandone la dependencia de contratos aislados para transformarse en un eslabón competitivo dentro de la cadena de valor global.
La estructuración de un bloque minero binacional representa un factor determinante en la configuración geopolítica energética de las próximas décadas. La consolidación de esta agenda técnica demandará la aplicación efectiva de programas de eficiencia hídrica comprobables, la sistematización del monitoreo ambiental y el encadenamiento productivo transfronterizo. La viabilidad de las reservas metalíferas sudamericanas quedará sujeta a la capacidad institucional de las jurisdicciones para sostener la seguridad jurídica y la optimización logística a largo plazo, factores excluyentes para la competitividad en el mercado internacional de minerales críticos.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.