El crecimiento de la actividad minera está modificando el perfil profesional que necesitan las empresas y sus proveedores. Desde el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de San Juan impulsan capacitaciones para que contadores, licenciados en Administración y Economía incorporen conocimientos vinculados a costos, finanzas, sustentabilidad, compliance y gestión.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La minería amplía la demanda de perfiles vinculados a las Ciencias Económicas. Las nuevas oportunidades aparecen más allá de la contabilidad tradicional. Costos, finanzas, sustentabilidad, compliance y análisis de procesos son áreas en crecimiento. El desafío es reducir la brecha entre la formación universitaria y las necesidades de la industria.
Los profesionales de Ciencias Económicas comenzaron a mirar con mayor atención un sector que históricamente estuvo asociado principalmente a perfiles técnicos vinculados a la geología o la ingeniería. Para Lucila Avelín, presidenta del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de San Juan, la expansión minera abre un campo de oportunidades para contadores públicos, licenciados en Administración y economistas, pero también exige una actualización de conocimientos para competir en un entorno más complejo.
Nuevas áreas de trabajo
El crecimiento del sector está ampliando el rol tradicional de los profesionales económicos dentro de las empresas. Las tareas contables continúan siendo necesarias, pero aparecen nuevas demandas relacionadas con la eficiencia, la planificación y la toma de decisiones estratégicas. “Hay mucho interés en la matrícula por capacitarse específicamente en temas relacionados a la vertical minera”, señaló Avelín a ACERO Y ROCA.
En ese sentido, destacó que desde el Consejo impulsan herramientas para que los profesionales puedan incorporarse a una industria que proyecta nuevas oportunidades laborales.

“Desde el Consejo estamos generando muchas capacitaciones con el objetivo claro de darle herramientas a nuestros matriculados para que puedan competir y se puedan insertar en este sector que va a presentar tantas oportunidades a futuro”.
El desafío: adaptar la formación profesional
La minería moderna requiere estructuras empresariales con mayor capacidad de análisis, planificación y control. En ese contexto, las Ciencias Económicas participan en distintos niveles de la cadena productiva. Para Avelín, la discusión no pasa solamente por agregar conocimientos mineros a la formación tradicional, sino por entender cómo las empresas necesitan mejorar sus modelos de negocio en un escenario económico más competitivo.
“Estamos yendo a una economía mucho más competitiva. En esa competencia es necesario que las empresas, sobre todo las proveedoras, entiendan que muchas veces hay que revisar los modelos de negocio, revisar las estructuras de costos y hacerse más eficientes en sus procesos productivos”, explicó.

La funcionaria señaló que cada disciplina puede aportar una mirada diferente dentro del ecosistema minero. “Intervienen los contadores en eficiencia tributaria o en eficiencia de costos, intervienen también los licenciados en Administración abordando los procesos y generando indicadores de medición para detectar cualquier desvío, intervienen los licenciados en Economía para entender el contexto en el que se están moviendo y realizar proyecciones”, detalló.
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Capacitación y articulación para cerrar la brecha entre universidad e industria

Uno de los principales desafíos identificados es la distancia entre las capacidades con las que egresan los profesionales y las necesidades reales de la industria minera “Trabajamos desde el Consejo en una mesa de enlace conformada por el Consejo y por todas las universidades que tienen las carreras de Ciencias Económicas, para complementar la formación académica que reciben los profesionales con las capacitaciones que damos nosotros”, explicó Avelín. “Estamos trabajando en conjunto para tratar de identificar cuáles son las brechas que existen», sostuvo. “Esa vinculación tanto con las cámaras empresarias como con las universidades va a sumar mucho valor agregado a la formación de los profesionales y a determinar cuáles son los nuevos perfiles profesionales que se están demandando y cuales se van a demandar”, añadió.
El conocimiento y las habilidades blandas importan
“Vamos a tener que interactuar con profesionales no solo de la provincia, sino con profesionales de otras provincias y otros países. Eso requiere no solo habilidades técnicas duras, sino también habilidades blandas, mucho manejo de tecnología y poder estar a la altura de esta competencia”, afirmó.
“Ahora arrancamos con capacitación en idioma inglés de negocios, entendiendo que es otra de las herramientas que tenemos la obligación de darle a los matriculados”, explicó.
La expansión minera en San Juan no solo requerirá más profesionales, sino perfiles capaces de comprender una industria donde producción, finanzas, gestión, sustentabilidad y competitividad están cada vez más conectadas. Para las Ciencias Económicas, el desafío será acompañar esa transformación: pasar de un rol tradicional centrado en registros y balances hacia una participación más estratégica dentro de empresas que buscan integrarse a cadenas productivas de mayor escala.
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