HISTORIAS
Tiene 46 años, vive en Cienaguita y hace más de una década convirtió las piedras en materia prima. Entre cuarzos, ágatas, alambre y madera, sostiene un oficio que también se alimenta del turismo y de encargos locales.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Sergio Mayorga, artesano de 46 años radicado en Sarmiento, trabaja piedras naturales, minerales, madera y alambre. Llegó desde Mendoza hace 11 años y adaptó su oficio al territorio. Hoy vende en ferias y al turismo, mientras busca recuperar maquinaria para volver a cortar y pulir minerales.
De las astas a las piedras
Antes de llegar desde su natal Mendoza a San Juan, Mayorga trabajaba con astas de vaca. Las cortaba, transformaba y convertía en piezas artesanales. Incluso obtuvo en Mendoza una Mención Especial en el premio Cumbre de América por ese trabajo. Pero cuando se instaló en Sarmiento, hace 11 años, la materia prima que había sostenido su oficio dejó de ser tan fácil de conseguir. Entonces empezó a mirar otro material que tenía mucho más cerca.
“Al llegar acá, muchas astas no se encontraban. Entonces me empecé a dedicar a la piedra”, contó a ACERO Y ROCA. Desde entonces, el paisaje de Cienaguita no es solamente el lugar donde vive. También se convirtió en parte de su taller.
Pero la vida exige adaptarse a los cambios y reinventarse, y en eso Sergio, también se especializa. «Hoy en día mis máquinas ya no están funcionando”, explicó. Y ahí la resiliencia tuvo que ponerse sobre la mesa, con la incorporación de otras herramientas y materiales.
De esa manera Mayorga amplió su trabajo hacia la madera, con resultados que también quedaron visibles en espacios públicos de Pedernal.
Piedras locales, minerales de Chile y piezas hechas a mano

Parte de la materia prima aparece durante sus recorridas por el campo. Otra llega a través de compras, coleccionistas o viajes. El año pasado tuvo la posibilidad de viajar a Chile y regresó con “ópalo, cuarzo cristal, cuarzo rosa” y otros minerales. En Sarmiento, recolecta jaspes, obsidiana, ágatas y cuarzos. “Voy juntando todo tipo de piedras bonitas. En cuanto me pueda comprar de nuevo las máquinas voy a seguir cortando y puliendo”, relata Mayorga.
El oficio combina además dos técnicas. “Hago alambrismo y a la vez piedra; fusiono el metal con la piedra”. Así aparecen collares, rosarios, denarios, pulseras y distintas piezas de bijouterie artesanal, todo bajo su emprendimiento llamado Rustic Naho, en honor a su hija a quien perdió hace 8 años.
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Cuando la piedra cambia al ser trabajada
Para Mayorga, el valor de una piedra no está únicamente en su origen sino en aquello que puede aparecer cuando comienza a trabajarla. “Una piedra natural, que no tiene brillo, ni forma, no atrae. Pero cuando está pulida, cortada y uno le da una forma y un enganche bonito, eso entra por la vista de la gente”, explicó.
La comparación se vuelve especialmente visible con las ágatas. “La piedra es fea por fuera, pero cuando la cortás en rodajas es una belleza”. Ese descubrimiento forma parte de lo que más lo apasiona. Mayorga camina por el campo mirando hacia abajo y muchas veces regresa “con los bolsillos llenos”.

“Cuando empiezo a trabajar con la piedra, empiezo a encontrar cosas, formas muy bonitas adentro de la piedra o puliéndola”.
Ferias y turismo como mercado para el oficio
El circuito comercial aparece principalmente en ferias, fiestas y entre quienes visitan Sarmiento. “Como soy artesano, siempre voy a exponer a las fiestas y se van vendiendo algunos de mis trabajos”, explicó.
Ese flujo genera compradores tanto para las piezas terminadas como para minerales en estado natural. Algunas piedras, cuenta, ni siquiera necesitan ser pulidas: la forma o la cristalización pueden alcanzar para atraer a coleccionistas. “Todo lo que hago, gracias a Dios, en artesanías se vende”, sostiene Mayorga.
Su actualidad con lo mineril está en una pausa, porque todo depende de la posibilidad de recuperar maquinaria específica sigue siendo una necesidad. Volver a contar con equipos adecuados le permitiría retomar con mayor fuerza el corte y pulido de minerales.

Mientras tanto, la estrategia continúa siendo la misma que comenzó cuando dejó las astas y encontró las primeras piedras sanjuaninas: adaptarse a lo disponible y buscar valor donde inicialmente sólo aparece un material en bruto.
En un departamento atravesado por la relación histórica con los recursos minerales, la historia de Mayorga muestra otra escala de esa materia prima: no la tonelada ni el proyecto extractivo, sino la piedra que pasa por las manos de un artesano y termina convertida en collar, rosario, trofeo o pieza de colección.h
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Periodista y licenciada en Comunicación Social, especializada en Comunicación Política y Medios Digitales. Se desempeña, desde hace más de 8 años, en periodismo, comunicación digital y gestión de redes sociales. Actualmente forma parte de Acero y Roca, medio especializado en la actualidad minera. Su trayectoria combina el trabajo periodístico con la comunicación estratégica y la creación de contenidos.