El camino para que la minería sea “Causa de Estado” y motor exportador

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Por Yenhy Navas

Por Yenhy Navas

Alberto Carlocchia, ex presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) y hoy consultor independiente, considera que las proyecciones que hablan de que la minería argentina podría alcanzar niveles muy altos de exportaciones hacia 2033 son una meta posible, siempre que se den condiciones concretas. Según afirma, “no es una utopía, sino una meta ambiciosa y alcanzable, pero como dije más de una vez: un subsuelo rico no es suficiente para generar progreso”.

 

 Vista de una operación minera a cielo abierto de cobre en la Cordillera de los Andes, ilustrando el potencial exportador.

El potencial del cobre argentino en los Andes es clave para el futuro exportador. Carlocchia insiste en que la Minería Causa de Estado RIGI es indispensable para concretar estos proyectos.

La minería como “Causa de Estado”: Un requisito para el progreso exportador

Para Carlocchia, la minería debe convertirse en una verdadera “Causa de Estado”. Esto significa que el desarrollo minero no dependa de cambios de gobierno, sino de una visión de largo plazo, apoyada en “un marco normativo e institucional estable” y en políticas nacionales y provinciales articuladas, con reglas claras que brinden seguridad a inversiones que trascienden generaciones.
En ese sentido, subraya que la Argentina puede competir con otros países mineros si logra construir esa base de previsibilidad.

Al mismo tiempo, advierte que no alcanza con el potencial geológico: “hay que manejar las expectativas porque el camino a que eso suceda es largo y deben aún superarse algunos escollos importantes”. Entre esos escollos, Carlocchia ubica como elemento central la necesidad de un entorno institucional y social sólido, capaz de sostener los proyectos en el tiempo.

Retrato profesional de Alberto Carlocchia, experto en minería argentina.

El Ing. Alberto Carlocchia, consultor y expresidente de CAEM, analiza los desafíos institucionales y de infraestructura para que la minería sea una Causa de Estado.

Infraestructura troncal: El cuello de botella que Nación y provincias deben priorizar

A la hora de analizar qué deben priorizar las provincias que buscan consolidarse como polos mineros, Carlocchia identifica un desafío central. Afirma que hoy el principal cuello de botella a resolver a nivel país es la infraestructura junto al marco institucional y social”.

El sobrecosto de financiar infraestructura: La minería como palanca de desarrollo regiona

Explica que, en la práctica, cada proyecto minero debe pensar y financiar su propia infraestructura, lo que significa un sobrecosto muy importante. Esto incluye caminos, energía, conectividad y otros servicios básicos sin los cuales una operación no puede funcionar.

Para revertir esa situación, Carlocchia sostiene que las provincias y la Nación deben priorizar la inversión en infraestructura troncal: energía, ferrocarriles, puertos, rutas, entre otros elemento. Esta inversión, remarca, no debe pensarse solo para un proyecto minero, sino también para las comunidades y otras actividades productivas. Desde su enfoque, la minería puede ser una palanca para impulsar obras que luego quedan como legado para todo el territorio.

Ilustración de un sistema de infraestructura troncal (carretera, tren y ductos) cruzando un paisaje productivo

La inversión en infraestructura troncal —rutas, energía y puertos— es el ‘cuello de botella’ a resolver. Estas obras son un legado clave para la Minería Causa de Estado RIGI.

Institucionalidad, transparencia y la clave para generar confianza social

En paralelo, el consultor pone el foco en la institucionalidad y la confianza social. Sostiene que “todos los actores públicos y privados ligados al sector minero debemos trabajar muy fuerte la generación de confianza para el desarrollo de la industria. Esto es una construcción diaria”. Para el consultor, esa confianza se construye desde las provincias con “un diálogo transparente”, integrando a las comunidades desde el inicio y dando previsibilidad a las reglas de juego.

También resalta la importancia de una planificación público-privada que vincule inversión social e infraestructura, de forma que los beneficios del desarrollo minero alcancen no solo a los proyectos, sino también a regiones completas. Según su mirada, la infraestructura impulsada por la minería puede apoyar el crecimiento de otras actividades económicas que, de otro modo, no dispondrían de esas condiciones.

Sustentabilidad minera: Por qué la viabilidad económica “funda la posibilidad” de todo

Para el ingeniero, la sustentabilidad es un eje central e ineludible al hablar de minería. Resume su postura en una frase que considera clave: “la minería es sustentable o no es”.

En su visión, la sustentabilidad tiene tres dimensiones: económica, social y ambiental. Y subraya el rol de la primera: “dentro de esa trilogía de sustentabilidad (económica, social y ambiental) la que funda la posibilidad de que todo ocurra, es la económica. Si un proyecto minero no es económicamente viable, no podrá hacerse realidad, con lo cual poco o nada podrá aportar a lo social o ambiental porque no ocurrirá, no habrá proyecto”, detalla.

Técnico minero realizando una medición o monitoreo ambiental en un río o fuente de agua.

La sustentabilidad es ineludible: La industria minera eleva sus estándares de gestión ambiental y realiza constantes testeos y monitoreos permanentes.

Estándares globales: Rigurosidad técnica y la brecha de información pendiente

Al describir la evolución del sector, Carlocchia afirma que lo que mejora continuamente son los estándares de gestión y la transparencia”. Indica que las empresas elevan de manera constante sus estándares de gestión ambiental y social, adaptándose a exigencias globales cada vez más rigurosas. También destaca que la minería es uno de los sectores que más testeos e inversión hace en control ambiental, con monitoreos y sistemas de seguimiento permanentes.

En materia de transparencia, señala la participación en iniciativas como el EITI, donde intervienen empresas y provincias en un proceso de diálogo público-privado. No obstante, reconoce que aún hay temas pendientes: debemos abordar la gran brecha de información que todavía existe”. Desde su perspectiva, es necesario comunicar mejor cómo se hace la minería hoy, cuáles son sus controles y qué valor genera, de modo que la sociedad pueda comprender el rol de los minerales en la transición energética y en el desarrollo del país.

Diversificación productiva: Litio, cobre y oro, los pilares de la matriz exportadora

Cuando se le pregunta por los minerales clave para la próxima década, el expresidente de CAEM elige hablar de diversificación. Afirma: “soy de la idea que como país siempre debemos trabajar para desarrollar todos los recursos que nos ha dado la naturaleza porque la diversificación de la matriz productiva es fundamental y fundacional de la economía de un país”.

Por eso, evita elegir un solo mineral: “no voy a priorizar un mineral sobre otro, de hecho persigo intensamente la posibilidad de poner foco en muchos más minerales que seguramente abundan en nuestro suelo pero por nuestra propia coyuntura nunca hemos explorado”. Propone pensar la minería argentina como un portfolio de proyectos que incluya distintos recursos.

Sobre el litio, lo define como “la estrella en su momento”, que “sigue en la cresta a pesar de la baja de su precio y es fundamental para la electromovilidad”.

Del cobre, explica que es la columna vertebral de la transición energética global”, ya que en cada proyecto de energía renovable, en cada vehículo eléctrico y en cada red inteligente se requieren grandes cantidades de este mineral.

Respecto del oro y la plata, los describe como el refugio histórico de valor por excelencia y señala que, además del rol financiero, son esenciales en electrónica de alta gama y aplicaciones médicas.

En conjunto, esta combinación de recursos permite, según Carlocchia, una diversificación importante y la posibilidad de compensar los ciclos de precios: cuando algunos minerales bajan, otros pueden estar en alza. Esta lógica, plantea, puede convertir al sector minero en un motor exportador comparable a otros sectores clave de la economía, siempre que se fortalezca la exploración y se concreten los proyectos.

"Representación de la diversificación minera: Símbolos de litio, cobre y oro sobre un mapa de Argentina.

El portfolio de recursos (litio, cobre y oro) permite la diversificación de la matriz productiva, fundamental para compensar los ciclos de precios.

RIGI y exploración: El Régimen que acelera la inversión en grandes proyectos

Al abordar el tema de las reglas de juego, el especialista se detiene en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Lo define como “una herramienta indispensable para la Argentina de hoy, porque brinda estabilidad y previsibilidad fiscal a proyectos de gran escala.

Señala que el RIGI es especialmente relevante para “los proyectos que hoy en día están en la fila para su desarrollo y son parte de esa inmensa masa de inversiones”. En otra oportunidad lo había comparado con una Ferrari sin combustible; ahora considera que “el surtidor empezó a despachar combustible”, ya que “tenemos varios proyectos que han sido aprobados, otros que seguramente están en vías de aprobación y algunos más que estamos esperando que sean presentados”.

Geólogos realizando trabajos de exploración en alta montaña, cerca de la Cordillera de los Andes

La exploración, en especial en alta montaña, es la ‘propia sustentabilidad de la industria’, esencial para asegurar proyectos que se beneficien del RIGI.

Exploración: La propia sustentabilidad de la industria que debe ser incentivada

Sin embargo, Carlocchia insiste en que el foco no debe estar solo en los proyectos que ya existen, sino también en la exploración. Afirma que “la exploración no es solamente la búsqueda de recursos minerales sino que es la propia sustentabilidad de la industria minera”. Desde su mirada propone complementar las herramientas actuales con políticas específicas para la exploración, que contemplen el alto riesgo de esa etapa y generen condiciones para que más empresas se animen a invertir. De este modo, se alimenta una cadena de desarrollo que no se agota en los proyectos ya conocidos, sino que incorpora nuevos yacimientos y oportunidades a mediano y largo plazo.

Pymes proveedoras: Desafíos para alcanzar la ‘escala crítica’ y estándares globales

Además de los grandes proyectos, Carlocchia presta atención a las pymes proveedoras de bienes y servicios para la minería. Identifica dos grandes dificultades. Por un lado, sostiene que “la industria minera nunca tuvo una ‘escala’ o ‘masa crítica’ suficiente como para una especialización minera”. Por otro, indica que “la ‘certificación de estándares de clase mundial’ que tienen las empresas mineras van elevándose periódicamente, lo cual también dificulta esa especialización”.

Taller de capacitación de pymes proveedoras, enfocadas en la calidad y estándares para el sector minero.

Pymes proveedoras deben alcanzar la ‘escala crítica’ y certificaciones de estándares internacionales para capitalizar el crecimiento del sector minero.

A pesar de estos desafíos, considera que el escenario de crecimiento abre una ventana relevante: “llegó la hora de ayudar aún más a nuestras pymes que sin duda pueden estar a la altura de las circunstancias”. Al mismo tiempo, advierte que el proceso no será inmediato y remarca que “esta minería en otra escala no se va a dar de la noche a la mañana y hay que ser claros con esto”.

Las «Tres P»: Paciencia, Prudencia y Preparación para las pymes

Para explicar cómo encarar ese proceso, Carlocchia resume su enfoque en las “tres P”: Paciencia, Prudencia y Preparación. Entiende que las pymes necesitan tiempo, claridad y planificación para adaptarse a los estándares que exige la industria minera moderna.

En ese contexto, menciona la importancia de programas de desarrollo de proveedores que permitan a las pymes acceder a capacitación y herramientas para obtener certificaciones en normas de gestión, validadas a nivel internacional. También destaca el rol de la asociatividad entre pymes, que puede ayudarlas a cumplir con volúmenes y requisitos más exigentes, incluso mediante alianzas con empresas internacionales. De esta manera, las pymes pueden fortalecer su posición en la cadena de valor minera y aprovechar las oportunidades que genera el crecimiento del sector.

Federalización de valor: El gran objetivo para la minería argentina en 2035

 Para 2035, el principal logro de la minería argentina no debe ser solo el número de exportaciones, sino la consolidación de la minería como motor de desarrollo regional y de la diversificación productiva del país”.

En su visión, los beneficios del desarrollo minero deben llegar a la gente y así tendremos una minería sustentable”. A esto lo define como “federalización de la creación de valor compartido”, una idea que apunta a que las inversiones mineras impulsen el desarrollo de las regiones en las que se asientan los proyectos.

El consultor plantea que la riqueza del subsuelo debe traducirse en infraestructura, empleo y nuevas actividades económicas que permanezcan en el tiempo. Aspira a una minería que, para 2035, “haya pasado de ser un debate a ser un consenso productivo, una verdadera Política (o Causa) de Estado, capaz de generar oportunidades de desarrollo económico y social en cada región y de contribuir a la diversificación de la matriz económica del país.

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