Seguridad minera en San Juan: la UNSJ desarrolla manuales clave para prevenir accidentes
La Facultad de Ingeniería de la UNSJ y especialistas locales crearon manuales y fichas técnicas para reducir riesgos en minería. La higiene y seguridad se consolida como eje clave en una industria en expansión en la provincia.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan participaron, a través de los años, en el Programa Nacional de Prevención por Rama de Actividad (ProNaPre) en la creación de manuales y fichas técnicas. El objetivo es prevenir accidentes en minería mediante herramientas aplicadas y conocimiento local.
La higiene y seguridad como punto de partida
En minería, la seguridad no es un agregado: es condición de operación. Desde esa lógica, el trabajo que se desarrolla en San Juan a través del Programa Nacional de Prevención por Rama de Actividad (ProNaPre) empieza a marcar un cambio de enfoque: pasar de la reacción al diseño preventivo.
“Hemos trabajado en manuales y documentos técnicos vinculados a la higiene y seguridad en minería, en diferentes años”, explicó Maximiliano Moreno, especialista y docente de la Facultad de Ingeniería. El eje es claro: anticipar el riesgo antes de que ocurra.

Conocimiento que se vuelve herramienta
El diferencial del proceso está en quién produce el conocimiento. No se trata de estándares importados sin adaptación, sino de herramientas desarrolladas con participación de investigadores locales.
Desde la Facultad de Ingeniería de la UNSJ, docentes y especialistas trabajaron en mesas técnicas junto a: empresas, gremios, ARTs y organismos públicos. “La extensión docente es llevar lo que sabemos a la sociedad”, definió Moreno.
En este caso, ese conocimiento baja directamente a la operación minera.
Fichas técnicas: bajar la seguridad al detalle operativo
Uno de los avances concretos del ProNaPre en San Juan es la elaboración de fichas técnicas específicas.
Durante 2024, se desarrollaron documentos clave como:
Este último rol es uno de los más expuestos dentro del circuito productivo. Las fichas cumplen una función central: traducir la normativa en acción concreta.
Incluyen:
- Condiciones mínimas de trabajo.
- Identificación de riesgos.
- Procedimientos seguros.
- Requisitos de capacitación.

Manuales de buenas prácticas: ordenar la complejidad
El trabajo técnico se complementa con la elaboración de manuales de buenas prácticas, donde la participación de la Facultad fue directa. Por ejemplo, en 2019, se creó el Manual de Buenas Prácticas en Minería Subterránea y en la Elaboración de Cal.
Estos documentos abordan aspectos críticos de la actividad: uso de elementos de protección personal, manejo de explosivos, control de contaminantes y organización del trabajo.
En una industria donde las condiciones cambian según la etapa del proyecto —exploración, explotación o cierre—, estos manuales buscan ordenar esa complejidad.

Riesgo minero: cuando el contexto define la seguridad
“Los peligros son los mismos que en cualquier industria, pero están magnificados”, explicó Moreno. La diferencia no está en el tipo de riesgo, sino en su intensidad, en minería confluyen factores que elevan el nivel de exposición como:
- Maquinaria de gran escala.
- Entornos aislados.
- Condiciones climáticas extremas.
Por eso, la prevención no puede ser genérica: necesita precisión técnica.

Cultura preventiva: el desafío más difícil
Más allá de los documentos, el verdadero desafío es cultural. “Todos tenemos derechos, pero también obligaciones. El sistema de seguridad se sostiene en dos responsabilidades: El empleador debe garantizar condiciones segura y el trabajador debe cumplir las normas. Sin esa base, cualquier herramienta técnica pierde impacto”, planteó Moreno.
El aporte local en una industria global
La minería en San Juan está atravesada por estándares internacionales. Sin embargo, la adaptación local es clave. El trabajo de investigadores sanjuaninos permite interpretar el territorio, ajustar protocolos a condiciones reales y generar soluciones aplicables.
En ese cruce, la Facultad de Ingeniería deja de ser un actor periférico y se convierte en parte del sistema productivo.
La seguridad en minería no se resuelve únicamente en el frente de operación. Empieza mucho antes, en el diseño de cada procedimiento, en la construcción de cada protocolo y en la capacidad de transformar conocimiento en práctica. En ese proceso, la ingeniería sanjuanina empieza a ocupar un lugar estratégico: no solo formar profesionales, sino definir cómo se trabaja en una de las industrias más exigentes de la provincia.

Periodista especializada en minería y desarrollo productivo, enfocada en la cobertura de la industria, la innovación tecnológica y la formación de talento en San Juan y la región. Genero contenidos que conectan el ámbito académico, empresarial y social, con una mirada técnica, territorial y estratégica.