Paula Fernanda Sierra, más conocida como Paula Minería, lleva diez años en el sector minero y cinco formándose como ingeniera. Desde Colombia, construyó un canal de divulgación minera en redes sociales que hoy la posiciona como una de las voces más influyentes del sector en habla hispana.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Paula Fernanda Sierra transformó su visión crítica de la minería en un proyecto de divulgación digital con alcance regional. Desde Colombia, construyó una audiencia explicando el sector con lenguaje accesible y contenido técnico adaptado. Su estrategia combina posicionamiento a largo plazo y segmentación por plataformas. Señala el desconocimiento como principal problema y critica la falta de apoyo a comunicadores.
De trabajar en minería de carbón a cuestionar el sector
Hay historias que comienzan con una contradicción. Paula Fernanda Sierra nació en un pueblo minero de carbón en Colombia, trabajó años en minas antes de ingresar a la universidad, y aun así llegó a convencerse de que la minería era un problema. Hoy, con una década en el sector y una carrera de Ingeniería de Minas y Metalurgia, es la cara más visible de la divulgación minera en redes sociales en español.
El quiebre de su postura antiminera llegó en el primer semestre de la universidad, en una clase impartida por el ex viceministro de Minas de Colombia. «El profesor nos explicó que muchos piensan que la minería es el carbón o es el oro, pero no. La minería es la materia prima que necesitamos para desarrollar nuestra civilización. Todo lo que nos rodea es minería», recuerda Sierra.
Esa clase de dos horas la sacudió de una certeza construida sobre el desconocimiento. «Yo salí toda desconcertada, me senté en una silla y dije: algún día tengo que remediar esto, tengo que comunicar todo lo que sé para evitar que la gente siga estando desinformada sobre la minería.»
Divulgación minera en redes sociales: cómo traducir la técnica al público
La pandemia de 2020 fue el detonante práctico. Paula observó que profesionales de derecho, medicina y otras áreas construían audiencias explicando sus disciplinas, mientras que la minería permanecía ausente.

«Por cuatro años yo creo que fui la única persona que hablaba de minería en redes sociales. Esa ausencia no es casualidad, en parte responde a la estigmatización del sector y al miedo que generan los comentarios hostiles en las plataformas digitales».
Lo que distingue a Paula de otros intentos de divulgación técnica es la conciencia del lenguaje. «Comencé a hacer contenido mientras aprendía la terminología adecuada y esto me permitió construir simultáneamente el conocimiento y la forma de transmitirlo», afirma y agrega que «lo que yo hice fue como empezar a ser un puente de comunicación entre la gente que no sabía nada de minería y las personas que tenemos un poquito más de conocimiento por nuestra formación.»
Estrategia: contenido de valor y posicionamiento
El criterio con el que se maneja Paula no son las visualizaciones inmediatas sino el posicionamiento. «Nunca he estado detrás de las visualizaciones. Mis redes sociales tienen algo que otros creadores no tienen: es contenido de valor que con el tiempo antes va a valer más.»
Por eso su contenido se centra en «las operaciones reales en mina o planta, los contenidos que muestra cómo se extrae el carbón, cómo se identifican vetas de oro, cómo se gestiona el agua en una operación. El acceso a estos entornos es restrictivo y condiciona la producción de contenidos».
Ante esta situación, amplía el alcance temático hacia sostenibilidad, cierre de minas, gestión hídrica, tecnología y regalías, con el objetivo de mostrar la cadena de valor completa.

Falta de apoyo a la divulgación minera: un problema estructural del sector
Sin embargo, Paula Minería plantea que «la estigmatización de la minería en entornos digitales desincentiva la participación de profesionales, yo siento que hay mucho hate en redes sociales respecto a la minería. A esto se suma la falta de incentivos económicos y respaldo institucional. La industria no capitaliza la comunicación como herramienta estratégica, lo que deriva en baja generación de voceros calificados».
Además Paula Minería identifica un problema de lenguaje dentro del propio sector que corresponde a la sobrecarga de tecnicismos que limita la transmisión de información hacia audiencias no especializadas, por eso su propuesta consiste en simplificar sin perder rigor.
“Yo trato de explicar los temas de una manera fácil para que las personas lo puedan entender”, explica. Esta capacidad de traducción es escasa incluso entre profesionales experimentados, lo que genera pérdida de información en instancias de intercambio.
Minería legal vs minería ilegal en Colombia
En paralelo, uno de los ejes más delicados de su trabajo es la separación entre minería formal y extracción ilícita de minerales. En Colombia más del 90% del oro que se extrae es ilegal, y esa actividad financia estructuras criminales que operan en los mismos territorios donde trabajan las empresas formales.
Las consecuencias para la percepción pública son directas: la ciudadanía mezcla ambas realidades y carga sobre las operaciones legales la responsabilidad de los daños que generan las ilegales.
Frente a esa situación, Paula elige con precisión hasta dónde llega en ese terreno.«Yo no puedo hablar de minería ilegal porque a mí me toca pisar esos territorios, y eso se vuelve muy peligroso para mí». Su estrategia por lo tanto, es trazar la distinción sin señalar territorios ni actores específicos.

El futuro de la divulgación minera: Canadá, educación en español y expansión regional
Finalmente, los planes de Paula incluyen completar la ingeniería, emigrar alrededor de 2028 para cursar una maestría y un doctorado, y continuar el trabajo de divulgación desde Canadá.
El destino no es casual: quiere mostrar cómo opera la minería en ese país y, al mismo tiempo, demostrar que los proyectos latinoamericanos no son inferiores. «Los proyectos que implementan aquí en Suramérica son muchísimo mejores, primero porque tienen el ojo encima y las regulaciones son más fuertes, y segundo porque como son proyectos nuevos les implementan equipos nuevos.»
Una decisión que tomó fue no migrar su contenido virtual al inglés, pese a que ese paso ampliaría su alcance global. «hace falta más educación minera en español», detalla.
Con seguidores en Argentina, México, Perú y Chile, Paula interpreta su rol como algo más amplio que la creación de contenido. Su objetivo declarado es «cambiar la percepción de la minería a escala regional, abrir más puertas al sector, fomentar mejores prácticas e integrar mayor diversidad«.
Un propósito que, según quienes llevan más recorrido que ella en el sector y se lo dicen cada vez que la conocen, recién está comenzando.

Periodista especializada en minería, ambiente y agenda social. Forma parte de Acero y Roca -Magazine Minero, donde cubre la actualidad del sector con foco en sostenibilidad, seguridad, innovación y gestión de recursos humanos. Su trabajo analiza la relación entre minería y desarrollo local, con atención en el impacto en las comunidades y la gestión de recursos naturales. También aborda el avance de la inclusión en la industria, siguiendo iniciativas vinculadas al rol de la mujer y espacios sindicales emergentes.