CAPRESMI renace: de la intervención a la mesa chica con Vicuña y Veladero

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La cámara de prestadores mineros de Iglesia estuvo 14 periodos sin regularizar, con balances sin presentar y 17 años sin asambleas. En abril de 2025, el Gobierno la intervino. Un año después, la institución tiene nueva comisión directiva, está en regla y ya se sienta a negociar con las operadoras. “El triunvirato estaba limitado a regularizar. Ahora podemos buscar oportunidades”, dice su nuevo presidente, Gabriel Paredes.

Logo de CAPRESMI

CAPRESMI era, hasta hace poco, un gigante dormido. La Cámara de Prestadores de Servicios Mineros de Iglesia, fundada para agrupar a los proveedores locales del departamento minero por excelencia, llevaba años sumida en una crisis institucional silenciosa pero profunda.

Como publicó Acero y Roca en abril de 2025, el Gobierno de San Juan intervino la cámara tras una serie de denuncias de los propios socios. Lo que encontraron fue revelador: 17 años sin asambleas, balances sin presentar, libros de actas incompletos y un registro de socios manejado de forma discrecional. Las autoridades no tenían mandato vencido porque nunca se habían definido periodos, pero las asambleas eran obligatorias por estatuto. Hoy, esa historia parece quedar atrás.

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El largo camino hacia la regularización

Personal de Caprimsa ordenando documentación. Contenido Original de ACERO Y ROCA
La normalización legal le permite a los prestadores mineros de Iglesia retomar las mesas de negociación con el Gobierno y las empresas. Contenido Original de ACERO Y ROCA

El proceso no fue rápido. Un triunvirato, del que formaba parte el ahora presidente Gabriel Paredes, trabajó más de un año para poner la casa en orden. “Fueron muchos años que hubo que regularizar debido a que nunca se había hecho una asamblea. Tenía todos los periodos vencidos”, explica Paredes a nuestro medio. La tarea fue titánica: reconstruir documentación, actualizar libros, conseguir respaldos. “Fuimos atrás de todo eso para lograr administrativamente poner en orden la cámara”, resume.

Finalmente, la justicia dio el visto bueno. El 8 de mayo de 2026, CAPRESMI celebró su asamblea. Fueron 40 socios presentes de un total de 75, más unos 12 o 15 que no pudieron asistir por motivos personales. “Creemos que la asamblea fue un éxito debido a que la gente hace mucho tiempo esperaba que se realice esto”, afirma Paredes.

Una sola lista y una comisión renovada

Personas ordenando una oficina de trabajo. Contenido Original de ACERO Y ROCA
Trabajo interno: Los prestadores mineros de Iglesia buscan unificar su oferta de servicios para consolidar el compre local ante los grandes proyectos. Contenido Original de ACERO Y ROCA

A diferencia de lo que podría esperarse en una institución tan golpeada, no hubo confrontación electoral. Se presentó una sola lista, consensuada. “Nuestra idea fue siempre tratar de unificar, de no llegar a una elección porque creíamos que iba a crear división. Lamentablemente algunos puntos no se pudieron consensuar, pero entendemos que es parte de todo«, explica Paredes.

La nueva comisión directiva quedó conformada de la siguiente manera:

  • Presidente: Gabriel Paredes
  • Secretaria: Natalí Varela
  • Tesorero: Silvio Montaño
  • 1er vocal titular: Sergio Rojas
  • 2da vocal titular: Juana Micareli
  • 3er vocal titular: Cristian Ferrer
  • Vocales suplentes: Nicolás Marinero y Gastón Montaño
  • Revisores de cuentas titulares: Jessica Esquivel y Rita Masa
  • Revisor de cuentas suplente: Edgardo Valdés

El mandato se extiende por dos periodos, con vencimiento el 31 de diciembre de cada año.

La nueva impronta: orden interno y luego acción externa

Paredes tiene claro el plan. No quiere correr antes de tiempo. La primera etapa es terminar de ordenar la casa: actualizar los datos de los socios, definir por rubro que ofrece cada uno, tener una propuesta clara para presentar a las empresas. También gestionar una sede propia para las reuniones. “Necesitamos ordenar a los socios con sus datos, con sus rubros, hacer un trabajo interno para llegar a las empresas con una propuesta clara de saber qué es lo que puede entregar, qué puede aportar nuestra cámara hacia ellos”, detalla.

Una vez que eso esté encaminado, viene la acción externa: hablar con las operadoras, con las contratistas, con el gobierno. “Entendemos que las empresas también necesitan y tienen esa obligación de hacer un impacto económico dentro de la comunidad. Eso es lo que vamos a buscar ahora”, afirma.

Del triunvirato limitado a la gestión plena

El cambio de estatus es clave. Durante el período de regularización, el triunvirato tenía un mandato acotado: solo podía ordenar la institución, no negociar. Eso limitaba su capacidad de acción.

Gabriel Paredes CAPRESMI.

“El triunvirato estaba limitado en este tipo de acciones porque su primer objetivo era regularizar la institución. Más allá de atender alguna problemática de los socios, ir a buscar oportunidades se dificultaba mucho. Hoy sí, ya habiendo una administración elegida y vigente, se maneja totalmente de otra manera”.

Gabriel Paredes CAPRESMI.

En primer lugar para presentarnos y establecer algún posicionamiento del trabajo que necesitamos llevar hacia delante entre todos. Entendemos que más allá de que la comunidad necesita ese impacto económico, también necesitamos poner a disposición de las empresas lo que crean conveniente«, explica.

“Recuperar la lucha que supo tener”

Una camioneta con el logo de CAPRESMI. Foto de Archivo.
CAPRESMI busca recuperar el protagonismo de los prestadores mineros de Iglesia en las cadenas de valor departamentales.

Paredes no es ingenuo. Sabe que CAPRESMI tuvo, en otros tiempos, un peso real en la mesa de negociación minera. Y quiere recuperarlo. “Entendemos que fue en ese momento un grupo de personas que lograron realizar varias cosas por la institución, a lo largo del tiempo eso se fue diluyendo. Ahora estamos trabajando para recuperarlo de la mejor manera, con el diálogo por delante”, afirma.

El desafío es mayúsculo. No todos los socios están en la misma situación: algunos ya tienen trabajo y contratos con las mineras; muchos otros, no. La cámara deberá equilibrar intereses diversos y demostrar que, después de años de parálisis, puede ser un interlocutor válido. Pero el primer paso ya está dado. CAPRESMI tiene casa ordenada, autoridades electas y una agenda cargada de reuniones. El gigante, por fin, despertó.

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