La primera etapa de la licitación del Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM) confirmó el interés de compañías nacionales e internacionales por explorar nueve áreas con potencial cuprífero y aurífero en San Juan. El proceso podría adjudicarse en agosto y habilitar nuevas campañas de exploración minera durante la próxima temporada en la cordillera.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
San Juan avanzó en la primera etapa de la licitación del IPEEM con cinco empresas interesadas en explorar nueve áreas con potencial para cobre y oro. Las adjudicaciones podrían concretarse en agosto, habilitando nuevas campañas durante la próxima temporada. El esquema exige inversiones durante cinco años y busca acelerar la generación de nuevos proyectos. El Gobierno provincial considera que el proceso fortalece el atractivo de San Juan como destino de inversión minera.
Cinco empresas avanzan en la licitación minera del IPEEM
San Juan avanza en un proceso licitatorio que, según la presidenta del Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM), Natalia Marchese, confirma el posicionamiento de la jurisdicción como uno de los destinos de inversión minera más atractivos de la región. La licitación comprende un total consolidado de 23 derechos mineros que se encuentran estratégicamente agrupados en nueve áreas definidas.
Las zonas seleccionadas abarcan las áreas denominadas Bordo Atravesado, Josefina, Patri, Arroyo de los Amarillos y Marianela en Iglesia. Además los bloques León, Rincones de Araya, Margaritas y Calderón–Calderoncito en Calingasta.
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De las nueve empresas que adquirieron los pliegos para las nueve áreas mineras licitadas, cinco presentaron ofertas y superaron la apertura del primer sobre, instancia que exige acreditar solvencia financiera, técnica y legal. «Eso demuestra el interés que tienen las empresas tanto internacionales como nacionales de invertir en la provincia, de poder desarrollar nuevos proyectos«, afirmó Marchese y calificó el resultado como «totalmente positivo».
Además, explicó que el universo de oferentes combina empresas dedicadas exclusivamente a la exploración minera, respaldadas por capitales de mayor escala, con compañías de perfil corporativo. Entre ellas figura Minera de Carmen, subsidiaria de Barrick, lo que demuestra que el proceso convocó no solo a actores junior sino también a operadores con presencia consolidada en San Juan. «La mayoría de estas empresas ya están trabajando acá, están instaladas, y la idea es seguir explorando cobre y oro», precisó la funcionaria.

Quiénes son oferentes que buscan explorar la cordillera
- Pampa Exploración S.A.: Compañía directamente vinculada a NGEx Minerals y al potente Grupo Lundin, el cual viene liderando la atención sectorial mediante el desarrollo del proyecto Lunahuasi en el renombrado Distrito Vicuña.
- Minera del Carmen S.A.: Subsidiaria directa de Barrick Mining, que opera como el brazo exploratorio estratégico de la corporación canadiense dentro de las cuencas sanjuaninas.
- Compañía Minera Aguilar San Juan: Firma perteneciente al conglomerado Integra Capital, con una diversificada cartera de activos de exploración en suelo provincial.
- Las Pailas SRL: Una operadora local con antecedentes directos vinculados a diversos desarrollos y campañas exploratorias en la región de Cuyo.
- Kopano Cobre S.A.: Filial local de Mogotes Metals, firma asociada activamente al proyecto Filo Sur y respaldada por capitales internacionales de primera línea.
Las áreas mineras licitadas tienen potencial para cobre y oro
Marchese destacó que todas las áreas licitadas presentan atractivo geológico por su cercanía a proyectos en desarrollo o a mineralizaciones ya conocidas. Algunas se ubican en el entorno de Barrick y otras en el norte de San Juan, dentro del distrito Vicuña, una de las zonas que concentra mayor interés para la exploración de cobre.
La infraestructura tampoco representa un obstáculo relevante. Buena parte de los caminos ya fueron desarrollados por proyectos como Los Azules y El Pachón. «La infraestructura está, no habría problema, hay que mantener nomás algunos caminos», señaló.
La información geológica disponible proviene principalmente de trabajos realizados por empresas que operaron anteriormente en esas zonas, complementados con datos del SEGEMAR y cartografía geológica existente. Una condición central del esquema es que todo ese conocimiento queda bajo la custodia del IPEEM cuando la empresa que lo generó no continúa con el proyecto, permitiendo que futuros procesos de exploración minera aprovechen esa información.

Contratos de riesgo: cómo serán las inversiones obligatorias en exploración
En cuanto al esquema de adjudicación, la modalidad elegida es el contrato de riesgo, mecanismo que obliga a las empresas adjudicatarias a ejecutar un programa de exploración con metas de inversión anuales durante cinco años. «No puede gastar menos. Tiene que cumplir con el monto de inversión que ellos propusieron», subrayó Marchese, quien aclaró que, en la práctica, las compañías suelen superar esos montos debido a la dinámica propia de las campañas de exploración.
El control del cumplimiento estará a cargo del IPEEM. Además, como garantía de ingreso, cada empresa debe presentar una póliza de licitación que respalde el compromiso de ejecutar el programa comprometido durante el proceso.
En agosto se conocerá la adjudicación de las áreas mineras
En cuanto a los plazos, el organismo dispone de hasta un mes para evaluar la documentación técnica presentada en el primer sobre, aunque Marchese aseguró que el objetivo es reducir esos plazos. La apertura del segundo sobre, que contiene la oferta económica, podría concretarse antes de ese vencimiento. Posteriormente, con aproximadamente quince días de análisis, la adjudicación de las áreas mineras podría definirse durante agosto. «En septiembre, octubre, que empieza la temporada alta en cordillera, ya podrían estar trabajando, explorando«, indicó.
El impacto del RIGI sobre la exploración minera en San Juan

Sobre el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en el interés generado, Marchese estableció una distinción relevante.
En la exploración temprana, el régimen no suele aplicarse directamente porque está diseñado para inversiones de mayor escala. No obstante, sostuvo que constituye un incentivo estructural para atraer inversión minera, ya que brinda previsibilidad a las empresas que logren avanzar hacia etapas de desarrollo.
«Si no estuviese implementado el RIGI, el interés sería mucho menor, tanto de las empresas junior como de las empresas mayor. Tenés la posibilidad de explorar tu proyecto y si avanzás y los resultados son buenos, sabés que tenés un RIGI para pedir en el futuro», explicó.
El objetivo del IPEEM: impulsar nuevos proyectos de cobre sanjuaninos
Marchese remarcó que esta licitación forma parte de una estrategia más amplia impulsada desde el inicio de la actual gestión provincial, bajo la conducción del gobernador y del ministro Juan Pablo Perea. Hasta el momento ya se realizaron más de cuatro licitaciones y el objetivo del organismo es sostener un ritmo de hasta tres procesos por año.
«Yo creo que si podemos poner en funcionamiento una, dos o tres minas de cobre, vamos a ser líderes a nivel mundial», proyectó la funcionaria, quien mencionó a Vicuña, Los Azules, Altar y El Pachón como algunos de los proyectos que reflejan el enorme potencial cuprífero de San Juan, una provincia que, a su criterio, continúa subexplorada desde el punto de vista geológico.
El desafío central que identifica la funcionaria no es de carácter regulatorio ni financiero sino operativo. «Hay que levantar los proyectos, hay que explorarlos, y eso lleva su tiempo, su trabajo, su inversión, pero la única forma es estar en el campo», concluyó Marchese, sintetizando en esa frase la lógica que orienta la política minera provincial en esta etapa.

Periodista especializada en minería, ambiente y agenda social. Forma parte de Acero y Roca -Magazine Minero, donde cubre la actualidad del sector con foco en sostenibilidad, seguridad, innovación y gestión de recursos humanos. Su trabajo analiza la relación entre minería y desarrollo local, con atención en el impacto en las comunidades y la gestión de recursos naturales. También aborda el avance de la inclusión en la industria, siguiendo iniciativas vinculadas al rol de la mujer y espacios sindicales emergentes.