El estándar CRIRSCO se consolida como la principal referencia internacional para reportar recursos y reservas minerales con criterios técnicos unificados. Durante un webinar, especialistas explicaron cómo este modelo fortalece la transparencia, mejora la confianza de los inversionistas y acelera su adopción en países como Perú, Ecuador y México.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
CRIRSCO consolida su posición como el principal estándar internacional para reportar recursos y reservas minerales. Durante un webinar de SME Latinoamérica, especialistas destacaron que la estandarización técnica fortalece la transparencia, mejora la confianza de los inversionistas y facilita el acceso al financiamiento. Mientras Chile, Brasil y Colombia ya integran el sistema, Perú, Ecuador y México avanzan en su incorporación para reforzar la competitividad de sus proyectos mineros.
Transparencia minera: el papel de CRIRSCO ante los riesgos y la incertidumbre global
El miércoles 1 de julio se llevó a cabo el webinar «El papel de CRIRSCO en la industria minera global«, organizado por SME Latinoamérica. La exposición estuvo a cargo de Wilfredo López, ingeniero de minas y metalurgia con cerca de 40 años de experiencia y colaborador activo de CRIRSCO, junto con Donald Hulse, ingeniero de minas graduado en Colorado School of Mines y especialista en recursos, reservas y planificación minera.
Wilfredo López planteó desde el inicio el contexto que explica la existencia de la organización. «La minería moderna se desarrolla en un entorno caracterizado por la alta incertidumbre geológica, los riesgos técnicos, las altas incidencias ambientales, crecientes expectativas sociales y también, muy importante, los altos niveles de inversión», señaló.
Según el expositor, esa combinación distingue a la minería incluso de la industria petrolera, su «prima hermana», porque los tiempos de maduración de un proyecto minero pueden extenderse entre 15 y 20 años, mientras que en el sector de hidrocarburos la recuperación del capital suele ser mucho más rápida. Precisamente por esa complejidad, contar con estándares internacionales para reportar recursos y reservas minerales se volvió un elemento clave para generar confianza entre inversionistas, empresas y mercados de capitales.
Qué es CRIRSCO y cómo funciona el estándar técnico de reporte
CRIRSCO (Committee for Mineral Reserves International Reporting Standards) es una plantilla internacional que establece criterios comunes para reportar recursos y reservas minerales. No actúa como un organismo regulador ni tiene carácter legal, sino que sirve como marco técnico para que cada organización nacional desarrolle su propio código bajo definiciones compartidas.
López aclaró: «CRIRSCO no es una ley, ni un organismo regulador. Se trata de una plantilla internacional que cada organización nacional adapta a su propio código, manteniendo definiciones comunes». Esa plantilla se actualiza aproximadamente cada cinco años y sirve de base a los códigos de países como Canadá, Australia, Chile, Brasil y Colombia, que resultan muy similares entre sí porque comparten dieciséis definiciones fundamentales para clasificar y reportar información minera.
Qué países lo integran
Actualmente, la organización reúne a dieciséis países y regiones: Australia, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, Europa, India, Indonesia, Kazajistán, Mongolia, Filipinas, Rusia, Sudáfrica, Turquía y Estados Unidos. De acuerdo con López, el valor combinado de las empresas mineras que cotizan bajo estos códigos representa más del 80 % del capital bursátil de la industria minera mundial.

«La estandarización facilita la comparación entre proyectos ubicados en distintos países. Los inversionistas en la minería son multinacionales, muy pocos están restringidos a un país. Utilizar un mismo lenguaje técnico permite comparar un proyecto ubicado en Colombia con otro desarrollado en Mongolia bajo los mismos criterios de evaluación».
Los tres pilares del sistema: transparencia, materialidad y competencia profesional
A partir de esa experiencia, el sistema quedó sustentado sobre tres principios fundamentales: transparencia, materialidad y competencia profesional. Según explicaron los especialistas, la transparencia exige que la información sea clara y comprensible; la materialidad implica que todos los factores relevantes para una decisión de inversión estén disponibles y puedan verificarse. Mientras que la competencia establece que los reportes públicos solo pueden ser firmados por profesionales acreditados como Personas Competentes ante la organización nacional correspondiente.
Qué requisitos debe cumplir una Persona Competente para firmar reportes
En la práctica, ese reconocimiento exige, en países como Colombia, al menos diez años de experiencia profesional y cinco años de experiencia específica en el tipo de mineral o de operación minera sobre el que se informa.
Los reportes internos de una empresa pueden ser elaborados por otros profesionales, pero solo la persona competente puede avalar el reporte público destinado a la bolsa de valores. El sistema contempla, además, sanciones que van desde multas hasta la pérdida temporal o definitiva de la certificación para quienes incumplan los estándares éticos o técnicos.
Por otra parte, Hulse profundizó en la lógica de la tabla de recursos y reservas, basada en el diagrama desarrollado en 1972 por el geólogo Vincent McKelvey, del Servicio Geológico de Estados Unidos. Explicó que un recurso mineral puede transformarse en una reserva mineral a medida que aumenta la confianza geológica y se validan los denominados factores modificadores, entre ellos aspectos técnicos, económicos, ambientales, sociales y de mercado.
También señaló que ese proceso puede revertirse. Por ejemplo, cuando un área es declarada reserva natural, cuando una comunidad rechaza el desarrollo del proyecto o cuando el precio del mineral cae por debajo del nivel de rentabilidad. «Para convertir a reservas hay que demostrar una probabilidad de extracción económica eventual», precisó.

El despliegue en América Latina: Perú, Ecuador y México buscan su incorporación
En América Latina, Chile fue el primer país en incorporarse a CRIRSCO en 2007. Posteriormente se sumaron Brasil, en 2015, y Colombia, en 2018. Perú y Ecuador se encuentran actualmente en etapas avanzadas del proceso de admisión. México también avanza en su incorporación.
En Argentina se desarrollaron iniciativas para avanzar hacia un sistema de reporte alineado con los estándares de CRIRSCO. En 2019, la entonces Secretaría de Política Minera informó la creación de la Comisión Argentina de Competencias Mineras con el objetivo de impulsar un código nacional para el reporte de recursos y reservas minerales bajo estándares internacionales, fortalecer las prácticas profesionales y facilitar el acceso de los proyectos al financiamiento en los mercados de capitales.
Los expositores coincidieron en que la incorporación de más países latinoamericanos al sistema fortalece la confianza de los inversionistas, facilita el acceso al financiamiento y mejora la competitividad de los proyectos mineros frente a otros mercados internacionales.
Gobernanza técnica: el verdadero alcance del comercio minero internacional
Para finalizar, López buscó despejar una confusión frecuente sobre el verdadero alcance de la organización. «CRIRSCO lo que intenta es poner un sistema, desarrollar un sistema integral de gobernanza técnica, que articule profesionales, organizaciones y estándares internacionales», sostuvo.
Asimismo, remarcó que reducirlo únicamente a una clasificación de recursos y reservas desconoce su función como mecanismo de aseguramiento de calidad para el comercio minero internacional.
En consecuencia, con dieciséis países miembros y solicitudes de incorporación presentadas por Perú, Ecuador, México, Arabia Saudita y una región de África Occidental, CRIRSCO continúa consolidándose como el principal marco internacional para reportar recursos y reservas minerales y fortalecer la confianza de los mercados en la información técnica de los proyectos mineros.

Periodista especializada en minería, ambiente y agenda social. Forma parte de Acero y Roca -Magazine Minero, donde cubre la actualidad del sector con foco en sostenibilidad, seguridad, innovación y gestión de recursos humanos. Su trabajo analiza la relación entre minería y desarrollo local, con atención en el impacto en las comunidades y la gestión de recursos naturales. También aborda el avance de la inclusión en la industria, siguiendo iniciativas vinculadas al rol de la mujer y espacios sindicales emergentes.