Las oportunidades y riesgos detrás de la inversión en cobre en cada proyecto en San Juan

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Por Karen Cortez

San Juan abre oportunidades vinculadas al cobre, pero comprar acciones de una minera no equivale a invertir directamente en sus proyectos provinciales. Dos economistas explican las diferencias entre las distintas alternativas.

Un inversor utiliza una calculadora y sostiene un bolígrafo sobre gráficos de cotizaciones financieras impresos, con una bobina de alambre de cobre y un bloque de metal de cobre a su lado en una mesa de madera.
Para invertir en cobre desde casa, el mercado de capitales ofrece instrumentos como CEDEARs, ETFs y acciones en mercados internacionales.  Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

Tres caminos para entrar al mercado del cobre

El mercado de capitales ofrece instrumentos relacionados con las compañías que desarrollan emprendimientos de cobre, aunque ninguna alternativa garantiza una exposición exclusiva y directa al cobre sanjuanino. Los caminos principales incluyen los certificados representativos de compañías extranjeras negociados en Argentina, los fondos vinculados con productores mundiales de cobre y las acciones de desarrolladores mineros disponibles en mercados internacionales.

Un CEDEAR (Certificado de Depósito Argentino) representa un activo extranjero y puede negociarse en el mercado local. No se trata de una acción argentina, aunque su operación se realice dentro del país. Los CEDEAR de ETF, por su parte, representan fondos extranjeros compuestos por diferentes activos.

“Actualmente es posible invertir en cobre desde casa, en pesos y a través del mercado argentino”, explicó la economista sanjuanina Anabel Recabarren en diálogo con ACERO Y ROCA. La especialista señaló como ejemplos los CEDEAR vinculados con BHP y McEwen Inc., junto con el fondo Global X Copper Miners ETF (COPX). Este último comenzó a negociarse mediante CEDEAR en BYMA el 22 de enero de 2026 y permite acceder a una cartera de compañías internacionales relacionadas con la minería del cobre. 

Precios accesibles, pero sin cotización permanente

Recabarren mencionó valores aproximados de $72.000 para el CEDEAR de BHP, $15.000 para el de McEwen y cerca de $10.000 para instrumentos vinculados con ETF. Los precios varían durante cada rueda según el activo extranjero, el tipo de cambio implícito, el ratio de conversión y las condiciones del mercado argentino. La alternativa internacional amplía la cantidad de compañías disponibles, pero incorpora otras condiciones operativas.

Un hombre de negocios con camisa azul y chaleco oscuro está sentado en un escritorio de oficina moderno. Sostiene y examina documentos con gráficos de datos, frente a una computadora portátil abierta, un cuaderno y cajas de muestras de testigos de exploración minera.
La etapa del proyecto, el CAPEX inicial y la diversificación del riesgo son diferenciales centrales al comparar oportunidades en cobre. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

La exposición a San Juan siempre es indirecta

Vicuña pertenece en partes iguales a BHP y Lundin Mining. La sociedad conjunta controla Josemaría y Filo del Sol, pero sus accionistas también poseen operaciones y activos en otras regiones. Por lo tanto, comprar títulos de BHP o Lundin brinda exposición al conjunto de sus negocios, no solamente al distrito sanjuanino.

Los Azules presenta otra particularidad. El CEDEAR disponible corresponde a McEwen Inc., compañía que posee una participación en McEwen Copper, desarrolladora del proyecto. En consecuencia, la relación con Los Azules también resulta indirecta.

El mismo criterio alcanza a El Pachón, propiedad de Glencore. Las acciones del grupo representan su actividad global, diversificada entre diferentes minerales, operaciones comerciales y jurisdicciones. “La mayor exposición a proyectos sanjuaninos a la que se puede acceder en el mercado local es McEwen, por Los Azules. Tanto Lundin como Glencore no cotizan en Argentina y se puede acceder desde el mercado internacional”, sostuvo Recabarren.

La entrevistada consideró que una cartera orientada al sector podría combinar McEwen, Lundin, BHP y COPX. También advirtió que se trata de proyectos todavía sin producción en la provincia: “La cartera debe ser de largo plazo y acorde con la tolerancia al riesgo del inversor”.

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Una vista panorámica de un gran campamento de exploración minera en una zona montañosa árida de los Andes, con picos nevados a lo lejos. En primer plano, cajas de madera llenas de núcleos de perforación de roca extraídos están alineadas.
 El Distrito Vicuña, que integra los proyectos Josemaría y Filo del Sol, representa una de las mayores apuestas de inversión en infraestructura. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

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Grandes mineras frente a desarrolladores pequeños

El economista sanjuanino Juan Manuel Frencia marcó una diferencia central, “las grandes empresas multinacionales como BHP pueden financiar proyectos con caja propia o mediante colocación de deuda en el mercado a bajas tasas. En cambio, una desarrolladora más chica depende de financiamiento externo y socios estratégicos”, explicó.

Esa dependencia puede volver a las empresas pequeñas más sensibles a las variaciones del precio del cobre, los costos de construcción, las tasas internacionales y la disponibilidad de capital. “Las multinacionales como BHP y Glencore tienen un negocio mucho más diversificado, lo que reduce la exposición a la volatilidad del precio del cobre”, agregó Frencia. Esa diversificación reduce la dependencia de un solo emprendimiento, pero también diluye el efecto que tendría el avance de un proyecto sanjuanino sobre la valuación total de la compañía.

Recabarren colocó a Vicuña en primer lugar, mientras que Frencia ubicó a Los Azules entre los desarrollos más adelantados.

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Qué indicadores mirar antes de comparar empresas

Para Frencia, el análisis debe considerar la etapa del proyecto, la disponibilidad de caja, el CAPEX inicial, la capitalización bursátil, los socios estratégicos y los acuerdos firmados. “No debemos olvidar que las acciones de las compañías mineras están fuertemente ligadas al precio del mineral. Por eso deben evaluarse las proyecciones de oferta y demanda, que marcarán el precio futuro”, indicó.

Recabarren añadió que calcular cuánto representa un proyecto sanjuanino dentro de una compañía requiere estudiar los informes técnicos y sus balances. La evaluación económica preliminar (PEA) permite conocer estimaciones iniciales sobre producción, inversión y rentabilidad, pero no elimina los riesgos del desarrollo.

Dos trabajadores con ropa de trabajo minera (camisas naranjas y cascos blancos) están de pie junto a una pequeña máquina perforadora de núcleo en un sitio de proyecto a gran escala en Los Azules. Al fondo se ven grandes bancos de excavación de tajo abierto y un camión minero.
 Los Azules avanza en su etapa de preconstrucción y cuenta con aprobación ambiental. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción.

Infraestructura, financiamiento y competitividad

Frencia también incorporó la infraestructura al análisis. “Tanto la infraestructura eléctrica y vial como el agua son factores determinantes en los estudios de factibilidad, porque influyen directamente en la valuación y competitividad del proyecto local frente a otro proyecto mundial”, afirmó.

El economista mencionó el anuncio de un aporte de USD 250 millones de Vicuña para infraestructura y la autorización provincial para buscar financiamiento. En este último punto, el límite aprobado por la Legislatura alcanza los USD 600 millones. La existencia de esos recursos no permite anticipar por sí sola su efecto sobre las empresas. El impacto dependerá de las obras finalmente seleccionadas, los plazos de ejecución y su capacidad para resolver restricciones energéticas, viales o hídricas.

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Diversificar más allá del cobre

“Comprar una acción de la desarrolladora multinacional no es lo mismo que invertir directamente en el joint venture del proyecto”, advirtió Frencia. La segunda alternativa no siempre cotiza públicamente y puede presentar una concentración de riesgo superior. También señaló que distribuir fondos entre varios proyectos cupríferos no elimina completamente la exposición sectorial: todas las compañías mantienen algún grado de relación con el precio internacional del metal.

El crecimiento minero de San Juan abre una nueva línea de análisis para el mercado financiero, pero la conexión entre una acción y un yacimiento provincial nunca resulta automática. El valor futuro dependerá del precio del cobre, el financiamiento, los permisos, la infraestructura y la capacidad de transformar recursos en operaciones productivas. Distinguir esos factores permite comprender la oportunidad sin reducirla a una cotización o al avance aislado de un proyecto.

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