El organismo financiero multilateral BID Invest confirmó la aprobación de un paquete de financiamiento estructurado por hasta USD 700 millones destinado a Posco Argentina S.A.U., subsidiaria del conglomerado surcoreano Posco Holdings. Los recursos se aplicarán de forma directa a la ampliación operativa y al incremento de la producción en el proyecto Sal de Oro, emplazado en el Salar del Hombre Muerto, en el límite interprovincial de Salta y Catamarca.

La inyección crediticia respaldará la puesta en marcha y el escalamiento industrial de dos complejos de procesamiento de última generación: una planta dedicada a la producción de hidróxido de litio y otra orientada a la elaboración de carbonato de litio grado batería.
En este marco, esta última unidad productiva cuenta con la adhesión formal al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), un esquema regulatorio que hasta julio pasado ya concentraba compromisos de inversión por USD 5.518 millones distribuidos en cinco desarrollos cupríferos y litíferos estratégicos en el país.
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Estructura financiera bajo el esquema de préstamos A/B
La arquitectura financiera diseñada por el brazo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el sector privado combina capital multilateral propio con la movilización de fondos de la banca internacional.
El desembolso fue diagramado bajo la modalidad técnica de crédito sindicado:
- Tramo A (Aporte directo): BID Invest desembolsará hasta USD 250 millones con recursos propios de su cartera.
- Tramo B (Movilización privada): Se gestionará la captación de hasta USD 450 millones adicionales mediante la participación de bancos comerciales e inversores institucionales internacionales.
De esta manera, la facilidad crediticia permitirá absorber los requerimientos de capital de trabajo a corto plazo, acelerando los cronogramas de comisionamiento y garantizando la curva de aprendizaje operativo en la puna andina.
Minerales críticos y valor agregado regional
La operación se canaliza a través del programa IDB LAC Minerals, la plataforma insignia del Grupo BID orientada a consolidar cadenas de suministro de minerales estratégicos más seguras, transparentes y de alto valor agregado originadas en América Latina y el Caribe.
En este sentido, el valor estratégico de la operación fue destacado por James Scriven, gerente general de BID Invest:

«Esta operación refleja el compromiso de BID Invest con el desarrollo de cadenas de suministro de minerales críticos en la región. A través de IDB LAC Minerals, buscamos apoyar inversiones que fortalezcan las capacidades productivas de la región, generen oportunidades para las empresas locales y amplíen su participación en segmentos industriales más avanzados».
Capacidad productiva, empleo y gobernanza ambiental
Cuando el complejo Sal de Oro alcance su régimen de plena operación comercial, la compañía proyecta alcanzar un volumen de extracción y procesamiento cercano a las 48.000 toneladas anuales de compuestos de litio de alta pureza destinados a los principales fabricantes mundiales de celdas para vehículos eléctricos.
Asimismo, el impacto socioeconómico directo sobre la región del NOA contempla la creación de aproximadamente 620 puestos de trabajo formales y permanentes, además de una marcada dinamización sobre la cadena de proveedores locales y regionales de bienes, transporte, campamento y servicios metalmecánicos.
Por otra parte, el acompañamiento de la entidad crediticia trascenderá el plano estrictamente financiero. BID Invest implementará junto a la operadora dos herramientas de gestión técnica:
- Plan de Acción Ambiental y Social: Diseñado para reforzar la administración responsable de los recursos hídricos en la cuenca del salar y consolidar el vínculo con las comunidades originarias y locales.
- Plan de Acción de Gobierno Corporativo: Enfocado en elevar los estándares de transparencia, gestión de riesgos operativos y cumplimiento normativo corporativo.

El salto exportador del litio argentino hacia 2035
El financiamiento internacional a Posco se inserta en un escenario de fuerte expansión para la minería metalífera nacional. De acuerdo con las estimaciones de la Secretaría de Minería de la Nación, la cartera global de proyectos de litio en Argentina prevé movilizar más de USD 15.000 millones en inversiones acumuladas hacia el año 2035.
En consecuencia, las proyecciones oficiales estiman que la capacidad instalada del país podría dar un salto cualitativo al pasar de las 201.000 toneladas actuales a más de 517.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE) en la próxima década.
De consolidarse esta curva de maduración productiva en los salares andinos, las exportaciones argentinas de litio podrían superar los USD 11.000 millones anuales hacia 2035, multiplicando por 17 los registros comerciales de 2024 y afianzando a la Argentina como uno de los tres principales proveedores del insumo clave para la electromovilidad global.

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