El gerente de Comunicaciones de Minas Argentinas, Santiago Victoria, brindó precisiones sobre el relanzamiento operativo de Gualcamayo en Jáchal. La reactivación del yacimiento a través del proyecto Carbonatos Profundos no solo busca prolongar la vida útil del activo sanjuanino mediante una inversión estratégica bajo el régimen RIGI, sino también incorporar tecnología de vanguardia y dinamizar la mano de obra local.

¿Qué dimensión tiene el proyecto Carbonatos Profundos y cómo se prepara operativamente Gualcamayo para encarar este desarrollo bajo el esquema del RIGI?
«Carbonatos Profundos es una nueva mina subterránea, más profunda que la que se explotó en su momento en Gualcamayo. Para desarrollarla se ha presentado una iniciativa al RIGI. Se trata de una inversión de 665 millones de dólares. Está previsto que comience en los próximos 2 años. En ese marco, la prioridad de Gualcamayo es prepararse. Lo estamos haciendo de dos maneras: a través de la producción de las pilas de lixiviación existentes en la mina, con las que se está logrando una gran eficiencia; y, por otro lado, hay una fuerte tarea de exploración. Tenemos entre 3 y 4 máquinas exploradoras haciendo pozos profundos para conocer la mineralización y analizar cuánto más podemos expandir el proyecto».
¿A cuánto ascienden los recursos certificados del yacimiento y qué volumen anual proyectan obtener con esta nueva etapa?
«Hay recursos y reservas que ya están certificadas por la empresa: son de 4 millones de onzas. Eso significaría una producción anual de 120.000 onzas por un período de más de 20 años, una vez que esté en funcionamiento».
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Al cambiar las características del mineral respecto a los óxidos históricos, ¿qué infraestructura industrial y energética requiere la mina para procesarlo?
«Algo interesante de Carbonatos es que, al tratarse de un nuevo tipo de mineral, es decir, es oro y plata pero no está oxidado, Gualcamayo lo que tiene que hacer es construir una nueva planta de procesos. Esta se llama «de oxidación a presión«, que será la única en su tipo en Sudamérica. Por esto tendrá una gran tecnología. Esa inversión del RIGI considera: construir la nueva mina subterránea, la planta y un parque solar de 50 megas que alimentará la mina».
En términos de costos y logística, ¿qué ventajas competitivas ofrece contar con las instalaciones preexistentes de Gualcamayo sin tener que levantar infraestructura desde cero?
«Gualcamayo tiene como gran activo su gente, la experiencia de sus trabajadores y que es la única mina que no está en altura. Además tiene campamentos, agua, permisos y energía eléctrica. Esto hace que tengamos algunas ventajas que, en el marco de esta inversión, se pueden aprovechar».
¿Cuál es la hoja de ruta técnica y en qué año estiman que la nueva mina subterránea entrará en fase operativa formal?
«Las expectativas en minería son siempre un tema sensible. Nosotros hemos explicado que durante estos 2 años las principales inversiones son en exploración y en completar los estudios de prefactibilidad y factibilidad. Esto significa diseñar la mina hasta con el mínimo detalle de ingeniería; además, tramitar otros permisos. Eso tomaría hasta el 2028. A partir de ahí, según el cronograma teórico, podríamos pensar en la etapa de construcción. Más allá del 2030 debería entrar en producción la nueva mina».

¿Cómo impactará este proyecto en el empleo y qué nivel de participación tendrán los trabajadores y proveedores de la comunidad de Jáchal?
«Gualcamayo actualmente volvió a tener 1.000 trabajadores; de esos, el 96% es sanjuanino, a partir de la compra de AISA Group y esta propuesta de inversión. En cuanto a Carbonatos, se prevén 1.500 puestos de trabajo. Luego, en la fase de operación, otros 750 puestos directos. La empresa está hecha en San Juan por sanjuaninos. Además es la mina emblemática de Jáchal. Por eso tenemos un compromiso determinado a que los jachalleros sean protagonistas de Carbonatos Profundos y de Gualcamayo».
Con una inversión histórica apalancada por el RIGI, tecnología inédita en Sudamérica y una fuerte impronta de mano de obra local, Gualcamayo reconfigura su horizonte. La reactivación de Carbonatos Profundos no solo asegura dos décadas más de minería, sino que ratifica a San Juan como líder indiscutido del desarrollo metalífero regional.
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Periodista con amplia trayectoria y compromiso, recorriendo las calles en busca de noticias, información y hechos de interés para la comunidad. Especializado en el sector minero, visibiliza sus proyectos, avances y desafíos para fomentar un diálogo informado entre la industria y la sociedad.