Atmósferas peligrosas en minería: medir antes de entrar no alcanza

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Una atmósfera puede ser segura al comienzo de una tarea y dejar de serlo minutos después. En espacios confinados de una operación minera, medir antes de ingresar, utilizar equipos calibrados y mantener el monitoreo durante el trabajo puede marcar la diferencia frente a un cambio invisible en el ambiente.

Atmósferas peligrosas en minería: medir antes de entrar no alcanza
La medición atmosférica debe integrarse con planificación, procedimientos, equipos de protección y medidas de emergencia. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Tolvas, silos y hornos: cuando el espacio de trabajo cambia las reglas

Trabajadores en una instalación minera con tolvas y silos industriales, estructuras utilizadas en tareas que pueden requerir ingreso a espacios confinados y control previo de la atmósfera.
Dentro de una operación minera, los ejemplos son concretos. “Un espacio confinado es trabajar dentro de una tolva, trabajar dentro de un camión silo” y, en minería no metalífera, intervenir desde el interior durante “la refacción de un horno”. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

En minería existen tareas que obligan a ingresar a lugares que no fueron concebidos para una permanencia habitual de personas. Tolvas, camiones silo, hornos y otros recintos cerrados pueden transformarse en escenarios críticos cuando la ventilación es insuficiente o aparecen gases, vapores o concentraciones de oxígeno fuera de los parámetros seguros. “Los espacios confinados son espacios reducidos que no están diseñados para que una persona los habite, pero lamentablemente hay que hacer trabajos”, explicó a ACERO Y ROCA Maximiliano Luna, licenciado en Higiene y Seguridad.

El problema no termina en reconocer físicamente ese espacio. También hay que determinar qué puede ocurrir en su interior. Una atmósfera que inicialmente parece segura puede modificarse por una ventilación deficiente, el ingreso accidental de un gas o incluso por el propio trabajo que se está realizando.

A esa percepción se suma otra conducta frecuente: confiar en la experiencia previa. La frase “lo hice siempre así y no me pasó nada” puede convertirse, según el especialista, en una falsa garantía de seguridad.

Qué medir depende del riesgo real de cada tarea

Detector portátil multigás utilizado para controlar oxígeno, gases combustibles y contaminantes antes de realizar una tarea en un entorno industrial minero.
La evaluación atmosférica debe contemplar los contaminantes específicos que podrían aparecer durante cada intervención. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Una vez identificado el espacio, el siguiente paso es determinar qué parámetros deben controlarse. No existe una única medición válida para cualquier operación. “El oxígeno se mide siempre y, de ahí en más, va a depender del sector donde se vaya a realizar”, señaló Luna.

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Por eso, disponer de un detector multigás no reemplaza el análisis previo de la tarea. El equipo sólo puede detectar aquello para lo que está preparado y configurado. Antes de ingresar, es necesario conocer qué sustancias podrían aparecer, cuáles son sus concentraciones admisibles y qué valores deben activar una alarma o provocar la evacuación.

En el ámbito minero, además, la normativa exige controles sobre contaminantes peligrosos y niveles de oxígeno, junto con equipos mantenidos y calibrados. La medición, en consecuencia, no debería entenderse como una formalidad previa al ingreso, sino como una herramienta que permite decidir si realmente existen condiciones para comenzar el trabajo.

Una medición inicial no garantiza seguridad durante toda la tarea

El punto central aparece cuando las condiciones cambian mientras el trabajador ya está dentro. “No alcanza con una medición inicial”, remarcó Luna. Para explicarlo, utilizó el ejemplo de un horno de minería no metalífera abastecido con gas natural. Antes del ingreso, el suministro puede encontrarse cerrado y la atmósfera presentar valores adecuados. Sin embargo, una falla, una maniobra incorrecta o una habilitación accidental pueden introducir gas mientras la tarea continúa. En esos casos esperar que aparezca olor puede ser demasiado tarde. “Si estás haciendo trabajos de corte o soldadura, cuando sientas el olor ya ha explotado directamente”, advirtió.

Por eso, el experto advierte: “El equipo hay que tenerlo adentro, siempre presente, y eso emite la alerta. En el caso de que se detecte, hay que salir de urgencia”.

El equipo también puede fallar si no está preparado

Operario con elementos de protección realiza una medición atmosférica dentro de un espacio confinado industrial durante una intervención minera.
Las condiciones dentro de un espacio confinado pueden cambiar mientras la tarea está en marcha, por lo que el monitoreo debe mantenerse durante la exposición. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Entre los errores principales, Luna ubica no tener un equipo apto y calibrado, en condiciones de realizar la medición”. También puede existir un problema con los parámetros configurados. Si una alarma está programada con valores inadecuados, el trabajador podría permanecer expuesto creyendo que las condiciones continúan dentro de un rango seguro.

El detector tiene que acompañar al trabajador

Detector multigás portátil sujeto a la indumentaria de un trabajador industrial para realizar monitoreo continuo en el frente de trabajo.
El detector debe permanecer junto al operario para controlar la atmósfera real a la que está expuesto durante la tarea. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Otro aspecto determinante es dónde se realiza la medición. No alcanza con colocar el instrumento en un punto alejado si ese lugar no representa la atmósfera que realmente está respirando el operario.

Muchos detectores portátiles permiten sujetarse directamente a la ropa de trabajo y acompañar al trabajador durante toda la intervención. “Si vas a hacer una medición en un lugar donde hay mucho polvo, hay que tener la precaución de que el equipo esté medianamente resguardado”, señaló.
La protección, sin embargo, no significa trasladarlo a una zona más limpia y alejada. El desafío es conservar el instrumento en buenas condiciones sin perder la referencia del ambiente real donde se desarrolla el trabajo.

La medición es una barrera, no un permiso automático

Técnico realiza tareas de verificación y calibración sobre un detector portátil de gases utilizado para evaluar atmósferas peligrosas en actividades industriales.
Un detector apto y correctamente calibrado es indispensable para evitar lecturas erróneas y falsas condiciones de seguridad. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

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En espacios confinados y tareas donde pueden coexistir gases, trabajos en caliente y condiciones operativas cambiantes, la prevención depende de medir antes de ingresar y continuar midiendo mientras exista exposición. La diferencia entre una medición aislada y un verdadero monitoreo está precisamente ahí: en asumir que la atmósfera puede cambiar antes de que el trabajador tenga alguna señal visible de que el peligro ya está presente.

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