La historiadora Silvana Frau analiza el legado minero de Domingo Faustino Sarmiento. Desde su trabajo en los socavones de Chañarcillo hasta sus leyes provinciales y el censo nacional de 1868. Muchas son las curiosidades de un modelo de desarrollo científico y productivo.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La investigadora Silvana Frau sostiene que Domingo Faustino Sarmiento pensó la minería junto a la agricultura, la ciencia y la infraestructura. Tras ser minero en Chile, impulsó en San Juan y la República Argentina relevamientos técnicos, normas fiscales y el procesamiento local de minerales.
Sarmiento y el diseño pionero de la minería según Silvana Frau
Cada mes de septiembre la Argentina conmemora el Día del Maestro en homenaje al fallecimiento del prócer sanjuanino. Sin embargo, en San Juan esta efeméride permite recuperar una dimensión indispensable y poco difundida. Su relación con la minería y con un proyecto de país que articulaba producción, infraestructura y conocimiento científico.
La historiadora y directora del Instituto de Historia Regional y Argentina Héctor Domingo Arias, perteneciente a la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Silvana Frau, sostiene que la figura del prócer excede ampliamente las aulas. «Recordar y conmemorar a Sarmiento fue transversal. No solamente para la educación, sino también transversal para otras actividades«, explicó la investigadora en diálogo con Acero y Roca.
«La mirada de Sarmiento también alcanzaba al agua, la producción agrícola y el conocimiento del territorio. Él todo pensaba: bueno, vamos a hacer esto, pero para qué«, enfatizó Frau. En ese esquema, la minería no figuraba como una actividad aislada, sino como un engranaje clave de la economía regional. «Él no pensó en la minería sola. Él pensó en la minería y la agricultura, lo piensa juntas, porque él sostenía que se complementan», afirmó la historiadora.
Leé también: DIÁLOGO EN EL TIEMPO: Sarmiento analiza la minería del Siglo XXI
De la experiencia laboral en Chañarcillo a la primera ley sanjuanina
El contacto de Sarmiento con la minería comenzó en el terreno. Durante su exilio en Chile trabajó en la mina La Colorada, dentro del célebre yacimiento de Chañarcillo.
De regreso en la prensa de Copiapó y Santiago, Sarmiento plasmó esa fascinación por la cultura minera en el periódico El Nacional. En sus páginas describió las supersticiones de los veteranos de montaña. Quienes juraban escuchar el llanto de espíritus y ver fantasmas de antiguos barreteros en la boca de las minas abandonadas. Para el pensador, el trabajo en las minas implicaba un rigor que «sin exajeracion sobrepasa todo otro esfuerzo humano«, expuesto al peligro constante y privado de las comodidades urbanas.

«Él tuvo la experiencia de trabajar en minería como obrero y ese contacto directo contribuyó a que conociera las dificultades de la actividad y la necesidad de contar con conocimientos especializados«
Años más tarde, ejerciendo la presidencia de la Cámara de Representantes de la Provincia de San Juan, Sarmiento promovió un marco regulatorio moderno. impulsó decretos y leyes de fomento, regulación laboral y ordenamiento tributario minero durante su gobernación de San Juan (1862-1864) y su posterior presidencia de la Nación (1868-1874). Su objetivo central no era asfixiar la actividad con impuestos, sino eliminar la informalidad para recaudar de forma ordenada y atraer capitales.
Al asumir la gobernación de la provincia, Sarmiento se encontró con un erario público desértico. Para revertirlo, implementó una serie de impuestos aduaneros y de extracción minera enfocados en la riqueza metalífera de la región.
El desglose de la medida tributaria
- 18 centavos por marco a la plata en pasta o en ejes: El marco era una unidad de masa utilizada para metales preciosos (equivalente a unos 230 gramos). La plata «en pasta» o «en ejes» hacía referencia al metal fundido en barras o bloques semi-procesados antes de ser acuñado. Aplicar 18 centavos a esta unidad le permitía a la provincia capturar valor directo de la producción minera sin detener el flujo de comercialización.
- 4 pesos por libra al oro: El oro en pasta se tasaba de forma mucho más estricta por su altísimo valor relativo.
Leé también: ¿Cómo la visión de Sarmiento transformó la minería en San Juan?
El cachi como genio tutelar y los datos audibles del censo de 1868
El artículo de Domingo Faustino Sarmiento de mayo de 1842, publicado originalmente en El Mercurio de Valparaíso bajo el título «Las minas. El mineral de Las Condes», analiza la minería de la zona central de Chile. En ese contexto es cuando escribe su famosa frase y la experiencia directa trabajando en las minas. «El cachi es el jenio tutelar de Chile; haya cachi en una veta i es seguro que a dos por tres se encontrará la bienaventurada barra de plata».(Escrito con la ortografía sarmientina de la época, usando «jenio» e «i»).
Al acceder a la Presidencia de la República Argentina en 1868, Sarmiento decidió reemplazar la especulación por la estadística auditable. Encomendó al ingeniero y Mayor F. Ignacio Rickard, titular de la Inspección General de Minas, la elaboración del primer catastro integral del sector. Presentado en 1869, bajo el titulo «Informe sobre los distritos minerales, minas y establecimientos de la República Argentina».


Datosarrojados por el primer catastro minero
El censo de Rickard demostró que la minería daba empleo directo a 2.687 trabajadores, representando 17 obreros por cada 10.000 habitantes, e indirecto a 32.244 personas. Con una inversión de capitales de $fts. 1.431.325, la producción de 1868 alcanzó 3.654 onzas de oro, 56.523 1/2 marcos de plata y 15.032 quintales de cobre, comercializados por un valor global de $fts. 652.710,77. La investigación advirtió además que las técnicas primitivas de fundición provocaban pérdidas de metal precioso de entre el 25 % y el 50 %, fundamentando la urgencia de crear escuelas técnicas y un Código de Minas unificado.
El Epicentro: Provincia de San Juan
San Juan poseía 36 minas de oro y plata en explotación oficial, además de numerosos trabajos artesanales (pirquineros). Los distritos principales fueron:
- Distrito Gualilán (Oro): Definido por Rickard como el «célebre mineral antiguo de oro». El catastro registró 14 minas en esta zona, 12 manejadas por la Compañía Inglesa de Gualilán y 2 por particulares. Rickard relata en su informe la leyenda de que fue descubierto en 1751 por un arriero chileno llamado Juan Suárez.
- Distrito Tontal (Plata): Ubicado en la Quebrada de Maradona, este distrito contaba con 5 minas activas. Había sido descubierto en 1860 y cobró gran fuerza bajo la gobernación de Sarmiento.
- Distrito Huerta (Plata): Fue el distrito más numeroso en cuanto a concesiones individuales en la provincia, registrando 11 minas de plata en explotación.
- Distritos de Castaño y Salado (Plata): El catastro registró 3 minas activas en cada uno de estos distritos precordilleranos.
Leé también: Hilario: el sueño minero de Sarmiento que resiste en las alturas de San Juan
El Complejo Metalúrgico de Hilario
Vinculado directamente a las minas de plata del Tontal, Rickard incluyó y evaluó en su informe el Establecimiento de Fundición de Hilario, ubicado en Calingasta. «La investigación histórica describe a Hilario como una instalación dedicada a la fundición de plomo argentífero para la obtención de plata y señala que fue promovida por Sarmiento durante sus etapas como gobernador de San Juan y presidente de la Nación», expresó en su reporte.
El establecimiento disponía de una gran turbina movida por agua con una caída de 33 pies y 95 caballos de fuerza. Una curiosidad de la época fue el reemplazo de los costosos ladrillos refractarios importados (que valían 40 centavos fuertes por unidad) por bloques de esteatita o «piedra de sapo», extraídos en Pan-canta en la Sierra de San Luis, los cuales se cortaban a serrucho para revestir los hornos de fundición. En diez meses de labor continua durante 1866, Hilario procesó 2.809.434 libras de mineral y obtuvo 11.820,38 marcos de plata valorados en $fts. 118.203,80.

«De esta manera, Hilario representa uno de los ejemplos más claros de la concepción productiva que Sarmiento buscó impulsar: no solamente extraer minerales, sino desarrollar las condiciones técnicas necesarias para procesarlos en la provincia«, subrayó Frau.
Otras regiones del país en el Catastro
Fuera de San Juan, el informe documentó la riqueza de distritos históricos que arrastraban explotación desde la época colonial o que iniciaban su auge:
- La Rioja (Distrito Famatina): Rickard relevó las famosas minas de plata y oro de la Sierra de Famatina, que ya proveían metal para acuñación de monedas.
- Mendoza y San Luis: Se inventariaron principalmente depósitos de cobre, plomo y los yacimientos de oro de la Carolina (San Luis).
El informe de Rickard fue el que convenció al presidente Domingo F. Sarmiento de tomar medidas urgentes, impulsando dos grandes hitos:
- La creación de la Cátedra de Minería en la Escuela Nacional de San Juan, dirigida por Manuel Ignacio Santa María, para formar ingenieros locales.
- La necesidad de un Código de Minería unificado, que finalmente redactaría Enrique Rodríguez y entraría en vigencia en 1887.
La ciencia aplicada al territorio
Sarmiento fundó el Observatorio Nacional Argentino en Córdoba (dirigido por Benjamin A. Gould), creó la Oficina Meteorológica Argentina en 1872 mediante la Ley 559 y respaldó la Academia Nacional de Ciencias.
Al preguntársele qué opinaría el prócer sobre el desarrollo actual, Frau concluyó: «Creo que él estaría contento porque tuvo muchos desafíos para lograr que la minería se desarrollara en San Juan y en todo el territorio. Uno de los problemas fue el capital; otro, la falta de mano de obra especializada; y también las herramientas necesarias para trabajar y el acceso a las zonas donde se encontraban las minas. No estaban los caminos necesarios. Si bien él los diseñó y muchos se construyeron, en su época no alcanzó a concretar todo lo que pensó y dejó proyectado. Por eso creo que, si viese cómo se está trabajando ahora, estaría muy feliz, pero también estaría pensando en cómo proyectar esto hacia el futuro».

Periodista especializada en minería y desarrollo productivo, enfocada en la cobertura de la industria, la innovación tecnológica y la formación de talento en San Juan y la región. Genero contenidos que conectan el ámbito académico, empresarial y social, con una mirada técnica, territorial y estratégica.