Las empresas locales enfrentan un desafío que excede su capacidad técnica. Los grandes proyectos exigen documentación, trazabilidad, calificación, tecnología y estructuras capaces de sostener contratos de otra escala.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La jornada “Oportunidades para la pyme minera”, realizada el lunes 5 de octubre, expuso las condiciones que empiezan a definir el acceso de proveedores locales a los grandes proyectos, desde los sistemas de calificación hasta las exigencias de desarrollo local y la incorporación de inteligencia artificial.
De saber hacer a poder demostrarlo
La profesionalización de los proveedores aparece como uno de los desafíos para que empresas con experiencia puedan incorporarse a las cadenas de contratación minera.
En diálogo con ACERO Y ROCA, Eduardo Caputo, secretario de la Cámara de Servicios Mineros de San Juan (CASEMI) y gerente general de la empresa HG Perforaciones, planteó que existe una brecha entre el conocimiento técnico que poseen muchas empresas y su capacidad para acreditar formalmente esos antecedentes ante los proyectos. “Tenemos que llevarlo hacia una profesionalización. Que lo puedan certificar, que lo puedan poner en papeles, que puedan sumarle trazabilidad”, afirmó.

«El objetivo de este tipo de encuentros es preparar a los socios de la cámara y a empresas vinculadas con otras entidades para los requerimientos que pueden plantear los proyectos mineros cuando avancen sus inversiones».
La tecnología forma parte de esa preparación, pero no reemplaza el orden interno de las empresas ni la capacitación de las personas que deberán utilizarla. “Hay que reducir la brecha entre lo que hacíamos antes con las tecnologías viejas y empezar a incorporar inteligencia artificial. Y prepararse para manejarla, porque de qué sirve incorporar tecnología de último modelo si el recurso humano no está capacitado”, sostuvo Caputo ante este medio.
Leé también: Pymes y minería: qué deben hacer las empresas sanjuaninas para convertirse en proveedoras
El registro abre la puerta, pero no garantiza contratos
Durante su exposición, Ana Belén Fiorentino y Sebastián Lobo, integrantes de Achilles, explicaron el proceso de registro y precalificación de proveedores utilizado por Vicuña. La primera instancia consiste en crear una cuenta y declarar información sobre la compañía, sus productos y servicios. A partir de allí comienza un proceso de precalificación cuya documentación varía según el tipo de proveedor y el nivel de evaluación.
El nivel inicial funciona como un directorio disponible para las compañías que utilizan la plataforma. La identificación correcta de las actividades permite que una empresa aparezca cuando una operadora busca determinado producto o servicio. Entre los antecedentes que pueden solicitarse aparecen constancias de ARCA, documentación societaria, información bancaria y procesos documentados. Los requisitos cambian según las características de cada empresa y la evaluación correspondiente.
Leé también: Qué define si la inversión minera termina generando trabajo para las PyMEs sanjuaninas
La plataforma utiliza además inteligencia artificial para extraer información y validar documentación. Si detecta inconsistencias, puede generar observaciones o rechazos y, en determinados casos, la revisión pasa a un equipo humano.
El registro, sin embargo, no equivale a una contratación, aunque permite avanzar en el cumplimiento de las condiciones necesarias para quedar disponible ante futuras búsquedas.
Vicuña ya tiene 241 contratos activos
La escala actual de contratación fue expuesta por Osvaldo Ruiz, gerente de Desarrollo de Contenido Local de Vicuña. Según los datos presentados durante la jornada, el proyecto cuenta con 1.759 personas, entre 735 trabajadores directos y 1.024 pertenecientes a contratistas. El 94% de la dotación es argentina y el 80% sanjuanina.
Vicuña registra además 241 contratos activos, con 36 proveedores de bienes y 205 de servicios. Cerca del 53% de sus proveedores son sanjuaninos. El peso de las firmas locales también aparece en los desembolsos realizados durante el año. “Son 223 millones de dólares, de los cuales el 49% ha quedado en la empresa sanjuanina”, afirmó Ruiz y explicó que «la nueva legislación de desarrollo local establece un objetivo del 60%, por lo que Vicuña deberá presentar un plan para avanzar hacia ese porcentaje».

La escala de los contratos empuja al asociativismo
Algunas licitaciones presentan una magnitud que puede exceder la capacidad individual de proveedores pequeños y medianos. Frente a esa situación, Vicuña comenzó a utilizar rondas de negocios para vincular a grandes oferentes con empresas sanjuaninas.
«Ciertas contrataciones, por su escala, suelen concentrar la competencia entre compañías nacionales de mayor tamaño o firmas internacionales. Las rondas buscan que esas empresas conozcan la oferta disponible en San Juan y generen vínculos con proveedores locales y que se asocien. No es fácil juntarse con el que antes tal vez fue mi competencia pero hay que empezar a hacerlo”.
Leé también: Abren la inscripción para la ronda de negocios del RIGI orientada a proveedores y operadoras
La evaluación tampoco depende exclusivamente del precio. De acuerdo con Ruiz, Vicuña considera una combinación de variables técnicas, comerciales y sociales, entre ellas el compre local, el asociativismo y la utilización de mano de obra local.
El acceso al financiamiento aparece como otra dificultad. El ejecutivo indicó que trabajan con bancos para buscar alternativas destinadas a las necesidades financieras de los proveedores y mencionó herramientas de apoyo económico diferenciadas según el tamaño de los proyectos.

La inteligencia artificial necesita procesos ordenados
La exposición de María Agustina Gueglio y Julieta Zalazar, integrantes de Los Azules, mostró una aplicación concreta de inteligencia artificial en la gestión administrativa del proyecto. La herramienta surgió para resolver las dificultades que enfrentaba el área financiera durante el procesamiento de facturas en los cierres mensuales.
Antes de automatizar la tarea fue necesario reconstruir el procedimiento, identificar excepciones y convertir el conocimiento de los trabajadores en reglas que pudiera interpretar el sistema.
Leé también: El rol del Estado provincial en la captura de valor minero y cómo medir el verdadero desarrollo
La herramienta extrae información de las facturas, la contrasta con bases de datos y deja la documentación disponible para que los analistas realicen la validación. Durante su implementación aparecieron problemas vinculados con monedas, razones sociales y períodos contables que obligaron a realizar ajustes.
El proceso también modificó la intervención de los trabajadores. Los analistas, que conocían las particularidades de cada proveedor y del circuito administrativo, asumieron tareas de supervisión sobre el sistema. Según las profesionales, el desarrollo demandó aproximadamente cuatro meses y permitió pasar de alrededor de 200 facturas pendientes a 15 en el último cierre mensual.
Los mecanismos presentados durante “Oportunidades para la pyme minera” muestran las condiciones con las que los proyectos están organizando su relación con proveedores. Registro, calificación, capacidad para afrontar contratos de mayor escala y adaptación tecnológica forman parte de los procesos que deberán atravesar las empresas interesadas en incorporarse a esas cadenas de suministro.

Periodista especializada en minería, ambiente y agenda social. Forma parte de Acero y Roca -Magazine Minero, donde cubre la actualidad del sector con foco en sostenibilidad, seguridad, innovación y gestión de recursos humanos. Su trabajo analiza la relación entre minería y desarrollo local, con atención en el impacto en las comunidades y la gestión de recursos naturales. También aborda el avance de la inclusión en la industria, siguiendo iniciativas vinculadas al rol de la mujer y espacios sindicales emergentes.