El proyecto de cobre Los Azules restableció las operaciones en su campamento logístico intermedio Candadito, luego de la desmovilización preventiva implementada durante el invierno debido a las severas condiciones climáticas cordilleranas. Con la base plenamente operativa a 3.150 metros sobre el nivel del mar en Calingasta, la iniciativa ingresa en una fase decisiva de infraestructura temprana. Esto incluye la mejora del camino de acceso y el desarrollo de la nueva traza vial hacia el yacimiento.

Nodo estratégico a 3.150 metros de altura
Ubicado a 54 kilómetros de Villa Calingasta y a 79 kilómetros de Barreal, el campamento Candadito. Es conocido formalmente en la zona como Campamento El Candado, constituye una pieza neurálgica dentro de la logística de alta montaña del proyecto cuprífero.
La base cuenta con capacidad habilitada para albergar hasta 36 personas y dispone de suministros garantizados de agua, combustible y víveres. Más allá del alojamiento, el emplazamiento opera como un centro de control operativo y barrera de acceso. Allí se fiscalizan los permisos de ingreso de todo el personal que asciende a la cordillera. Paralelamente se coordinan los equipos pesados encargados de la conservación de la ruta.
«Candadito es el resultado de un trabajo en el que ninguna área podía avanzar sola. Seguridad e Higiene, Caminos y Servicios Generales trabajamos de manera coordinada, junto con nuestra contratista de campamento, para recuperar los accesos, preparar las instalaciones y restablecer los servicios”, explicó Emmanuel Navarta, superintendente de Servicios Generales del proyecto. El funcionario subrayó que la puesta a punto de las instalaciones y el regreso del personal a terreno consolidan la estructura necesaria para sostener el avance de las próximas fases de obra.
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Infraestructura vial y el puente hacia la construcción
La reapertura de la base intermedia permite retomar las obras civiles preliminares. De este modo, los equipos buscan garantizar la conectividad terrestre antes de iniciar la construcción del yacimiento. Actualmente, las tareas prioritarias se concentran en tres frentes: el mantenimiento del camino existente, la ejecución de alcantarillas y el replanteo topográfico de la nueva traza vial cordillerana.
El repliegue del personal hacia las bases llanas dispuesto en julio respondió a los protocolos de seguridad ante las nevadas y temperaturas extremas registradas en la cordillera sanjuanina. Superada la ventana climática más crítica del invierno, la reactivación de Candadito devuelve el pulso operativo a la alta montaña calingastina y marca el inicio de la temporada de mayor despliegue técnico para el proyecto de cobre.

Editora de Acero y Roca. Redactora de crónicas de actualidad, piezas de investigación y análisis especializado sobre el desarrollo minero regional y global.