Nutrición en campamentos mineros, más que alimentos

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La alimentación en sitios remotos dejó de ser un simple servicio de catering para convertirse en una estrategia operativa. Con tasas de accidentología críticas, invertir en nutrición en campamentos mineros integral se vuelve vital para sostener la nueva etapa de la minería sanjuanina

Mineros comiendo en comedor de campamento minero en San Juan con iluminación cinematográfica y logo de Acero y Roca bordado. Contenido Original de ACERO Y ROCA - Prohibida su reproducción
El comedor en alta montaña, donde la nutrición integral se vuelve vital para sostener las operaciones. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Fatiga y accidentología: Los riesgos de una mala nutrición en campamentos mineros

Los números exponen una falencia estructural que no responde a la falta de tecnología o capital, sino a la gestión del capital humano. Según datos compartidos por Selva Aciar, «la mala nutrición reduce la productividad hasta un 20% según la OIT, el 65% de los accidentes en minas están relacionados con fatiga, y los campamentos de exploración pequeños tienen tasas de accidente siete veces más altas que las grandes operaciones».

Selva Aciar, Socia fundadora de MISAE

«Estos indicadores reflejan el riesgo de subestimar las condiciones de habitabilidad en zonas aisladas. San Juan está ante una etapa histórica. El cobre, los nuevos proyectos de exploración, la infraestructura asociada: todo eso va a movilizar cientos de trabajadores hacia sitios remotos donde las condiciones de bienestar pocas veces se discuten en serio. Frente a este escenario, sostener operaciones de alta exigencia requiere entender que un trabajador que no durmió bien, no comió bien y lleva semanas lejos de su familia es un riesgo que tiene consecuencias medibles, y ahí no hay margen para improvisar».

Desafío en altura: Logística y dietas adaptadas a más de 4.000 metros

La provisión de alimentos en la cordillera sanjuanina no admite traslados de modelos urbanos. Las condiciones climáticas y geográficas exigen una base científica y logística estricta. «La altitud afecta los tiempos de cocción, la digestión, la hidratación y el estado anímico de los trabajadores». Ante esto, es fundamental «diseñar las propuestas nutricionales adaptadas a la altura, al tipo de turno y al tipo de tarea que realiza cada trabajador».

Esta adaptación técnica implica la incorporación de alimentos de alta densidad energética y ajustes en las preparaciones para asegurar una correcta digestión y asimilación a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. La ejecución de estas tareas en un contexto hostil requiere algo más que habilidades gastronómicas. El personal «debe recibir formación continua en seguridad alimentaria, bioseguridad y trabajo en entornos extremos«.

Equipamiento de cocina industrial y logística en campamento minero de alta montaña con logo de Acero y Roca fundido en metal. Contenido Original de ACERO Y ROCA - Prohibida su reproducción
La logística extrema para la provisión de alimentos en San Juan demanda infraestructura robusta y certificada. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Inversión en infraestructura y cadena de valor local

Cumplir con la trazabilidad y la seguridad alimentaria en la alta montaña demanda inyecciones de capital. Desde la firma afirman que «hay que invertir en equipamiento de cocina industrial apto para condiciones extremas, en logística de abastecimiento para zonas de difícil acceso y en infraestructura para el armado y operación de campamentos».

El bienestar como variable operativa: El futuro de la minería en San Juan

Los resultados no siempre requieren complejas auditorías de recursos humanos para manifestarse. Como indica Aciar, «se ve en la cara de la gente cuando termina el turno, en cómo llegan al comedor, en si el ambiente del campamento tiene tensión o tiene calma«. La proyección hacia los próximos años marca un punto de no retorno para la industria de la región. El sector «avanza hacia una integración definitiva del bienestar como variable operativa» , donde garantizar la seguridad física ya no será suficiente; el estado nutricional y la calidad de vida definirán la viabilidad y la eficiencia de las futuras minas de San Juan.

La evolución de la minería en San Juan hacia megaproyectos de cobre de clase mundial expone la obsolescencia de considerar el bienestar en los campamentos como un ítem secundario en las planillas de costos. Las operadoras que persistan en licitar servicios de habitabilidad basándose exclusivamente en el precio más bajo estarán financiando su propia ineficiencia y asumiendo riesgos operativos inaceptables. Profesionalizar la nutrición y el descanso del capital humano ya no es una política de responsabilidad social corporativa, sino el eslabón más crítico para garantizar la productividad y la seguridad en la alta montaña.

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