La Junta de Riego de Calingasta denunció graves fallas de gobernanza e infraestructura hídrica arcaica. El desfasaje con el Consejo de Hidráulica castiga a los productores locales, poniendo en riesgo el futuro agrícola del departamento sanjuanino ante la crisis hídrica.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Durante el encuentro virtual del Equipo del Proyecto Agua y Poder (FACSO-UNSJ) el 13 de mayo, Horacio, presidente de la Junta de Riego de Calingasta, expuso que solo el 1% de los canales está impermeabilizado. La burocracia estatal retrasa obras clave, afectando a productores a lo largo de 110 kilómetros.
El debate sobre el agua de riego y la gobernanza territorial
El manejo del recurso hídrico en San Juan exige soluciones inmediatas. Por esta razón, el Equipo del Proyecto Agua y Poder, perteneciente a la Facultad de Ciencias Sociales – FACSO de la Universidad Nacional de San Juan – UNSJ, inauguró un ciclo de diálogos hídricos. Este espacio busca analizar la gestión del agua de riego, reconociendo las tensiones históricas y las inequidades de acceso en la provincia.
Margarita Moscheni, directora del proyecto, destacó la necesidad de un intercambio horizontal y directo para transparentar los problemas reales del territorio. «Para nosotros crisis significa oportunidad y oportunidad básicamente para sentarnos a pensar y a hablar y a escucharnos sobre los desafíos que tiene la gobernanza», aseguró la investigadora. De este modo, la academia asume un rol activo, integrando a productores, investigadores del INTA, el INA y la comunidad agrícola.
Desconexión estatal: Cuando los tiempos de Hidráulica ignoran el ciclo agrícola
La realidad operativa en el terreno contrasta drásticamente con los tiempos burocráticos. Horacio Rubilar, presidente de la Junta de Riego de Calingasta, asumió su cargo en 2023 frente a los reiterados problemas en la distribución del recurso. Durante su intervención, fue tajante respecto a la falla en la relación institucional con el Estado: existen «malas comunicaciones entre la Junta, el Consejo Hidráulica».
Además, esta fricción administrativa genera un impacto letal en la producción. Las gestiones se vuelven cuesta arriba y las soluciones estatales arriban fuera de término. «En algunos casos no se respetaban los tiempos agrícolas«, sentenció el dirigente, marcando la desconexión total entre los despachos gubernamentales y las urgencias inamovibles del ciclo productivo.

Red hídrica arcaica: El drama de regar con infraestructura de hace 50 años
El diagnóstico de infraestructura en Calingasta es crítico. El sistema de distribución depende de obras arcaicas que limitan la eficiencia del riego en un escenario de escasez absoluta. «En el tema de las obras, nos hicieron obras del año 70«, explicó Horacio, evidenciando un retraso de medio siglo en la red.
El dato que define el colapso logístico radica en la pérdida de agua por filtración en la tierra. «Todos teníamos el 1% de imprimerización de canales», detalló, exponiendo el abandono sistemático. A esto se suma la falta de equipamiento básico, ya que la Junta no dispone de maquinarias propias para realizar las labores de monda. Las inversiones estatales son ínfimas y esporádicas: «El año pasado recién se hizo una obra».
110 kilómetros de red sin maquinaria ni apoyo político
Operar la red de riego en Calingasta implica un desafío logístico masivo. El departamento abarca una extensa franja de 110 kilómetros desde Valle de la Vía Nueva, lo que dificulta severamente la comunicación entre los distintos regantes y los celadores en el día a día.
Frente a este escenario de alta complejidad, la actual administración de la Junta tomó la decisión de erradicar los vicios políticos para priorizar la eficiencia técnica operativa. «Las políticas partidarias dentro de la Junta no deben existir porque creemos que eso, en vez de organizar, desorganiza«, afirmó tajantemente su presidente. La directiva actual exige que el foco de la gestión se concentre de manera exclusiva en resolver la urgencia hídrica, bloqueando injerencias que entorpezcan la capacidad de respuesta a los productores.
Vulnerabilidad extrema: El riego como variable de ajuste en las economías regionales

La crisis hídrica en la región dejó de ser una advertencia climática para consolidarse como el resultado directo de una falla crónica de infraestructura y gestión pública. Para ello, sostener un entramado de canales con apenas un 1% de impermeabilización y operar bajo dinámicas burocráticas que ignoran por completo los tiempos agrícolas condena a la quiebra a las economías regionales. Sumado a la inyección de capital para modernización técnica y la celeridad operativa institucional no son variables de ajuste; representan el único esquema viable para evitar el colapso definitivo del sector productivo sanjuanino frente a la sequía.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.