Geología urbana: el ADN minero que sostiene y protege el crecimiento de las ciudades

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La geóloga y especialista en Gestión de Proyectos de Arquitectura y Urbanismo Natalia Mazzeo explica cómo la ciencia del subsuelo previene sobrecostos estructurales y propone entender a la ciudad como una «expresión material de la minería» para lograr una planificación urbana resiliente y sostenible aplicando una geología urbana.

 Mapa de riesgo geológico urbano y análisis de subsidencia en terrenos inestables. Contenido Original de ACERO Y ROCA - Prohibida su reproducción
La identificación temprana de zonas de riesgo permite evitar fallas estructurales en el crecimiento de la mancha urbana. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

El déficit de la planificación: cuando la ciudad ignora el subsuelo

En la Argentina, y específicamente en la región de Cuyo, persiste un desequilibrio territorial donde muchas decisiones urbanas se toman sin considerar variables geotécnicas e hidrogeológicas preventivas. Según explica la Mgter. Natalia Mazzeo, esto deriva en ciudades que se expanden sobre laderas inestables o zonas inundables.

Retrato de la geóloga Natalia Mazzeo, especialista en Gestión de Proyectos de Arquitectura y Urbanismo.
La Mgter. Natalia Mazzeo, especialista de Geofactor Andina, propone integrar la geología urbana al desarrollo de San Juan.

La ciudad como «expresión material» de la industria minera

Uno de los puntos más disruptivos de la visión de Mazzeo es el reconocimiento de que toda estructura urbana es, esencialmente, minería transformada. Desde el hormigón y el cemento hasta los metales y las rocas ornamentales, la ciudad depende de recursos extraídos de canteras y yacimientos.

Su enfoque propone que el ciclo de vida del material minero no termina con la extracción, sino que continúa en el ecosistema urbano. Es aquí donde disciplinas como la petrografía y la mineralogía son vitales para entender cómo envejecen los materiales frente al clima seco y la amplitud térmica de San Juan.

Vista en detalle de una obra de construcción con estructuras de hormigón y materiales extractivos en la ciudad. Contenido Original de ACERO Y ROCA - Prohibida su reproducción
El hormigón, el cemento y las rocas ornamentales demuestran que el entramado urbano es minería transformada. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

De la mina a la calle: tecnología de punta para ciudades resilientes

La transferencia tecnológica desde la gran minería hacia el urbanismo representa una oportunidad sin precedentes. Herramientas como la geofísica, los sensores remotos, el modelado 3D y el monitoreo de deformaciones, habituales en un yacimiento, son perfectamente extrapolables para identificar discontinuidades estructurales en la ciudad.

Para Natalia Mazzeo, la ciudad debería estudiarse con la misma rigurosidad técnica que una mina. Las competencias del geólogo explorador, acostumbrado a interpretar sistemas complejos donde el subsuelo es invisible, son fundamentales para anticipar conflictos entre la infraestructura y el medio físico. Esta capacidad de lectura del terreno permite hoy desarrollar mapas de susceptibilidad y herramientas de prevención antes de que los problemas afecten a la población.

Identidad y memoria: el patrimonio de los pueblos mineros

A su vez es fundamental poner el foco en aquellas localidades cuya existencia es consecuencia directa de un yacimiento. En estos territorios, el valor es doble: existe un patrimonio construido y un patrimonio geológico-minero que define la identidad cultural.

Sostenibilidad y economía circular: el cruce de los ODS

Bajo el paraguas del ODS 11 (Ciudades Sostenibles), la sostenibilidad urbana y la sostenibilidad extractiva convergen en la gestión responsable del territorio. Mientras la minería actual se enfoca en la trazabilidad y la reducción de huella, las ciudades demandan una infraestructura más eficiente.

Una propuesta integral implica pensar el territorio como un sistema: de dónde vienen los materiales, cómo se extraen y qué ocurre con los espacios extractivos tras el cierre de mina. Esta mirada permite vincular la planificación urbana con la economía circular, asegurando que los recursos geológicos sean funcionales a largo plazo sin comprometer la resiliencia del entorno natural.

El imperativo técnico de la prevención

La geología urbana deja de ser una curiosidad académica para convertirse en un imperativo económico y social. En un contexto donde el cambio climático y la expansión demográfica presionan sobre los recursos de San Juan, contar con diagnósticos técnicos precisos del subsuelo es la única garantía para evitar desastres de infraestructura. La visión de la especialista nos recuerda que el progreso de una sociedad no se mide solo por lo que construye hacia arriba, sino por lo bien que conoce el suelo que la sostiene.

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