Tras 25 años de trayectoria en el territorio, la abogada Andrea Polizzotto, especialista en relaciones comunitarias, enciende las alarmas sobre el debilitamiento de la licencia social. Desde la falta de planificación en los eventos sectoriales hasta la escasa retención del consumo de las operadoras en las comunidades, las claves de una gestión que resigna competitividad regional.

De la construcción territorial a las alertas actuales
Andrea Polizzotto sabe mucho de licencia social en San Juan. Abogada, master en Derecho Empresario, especialista en Gestión de Calidad en Legislación y Energía y mediadora judicial y comunitaria, durante 25 años trabajó codo a codo con comunidades mineras en la provincia. Incluso fue parte del equipo que ayudó a construir aceptación social de la actividad.
Hoy, con una mirada crítica y una trayectoria que incluye la política, las operadoras mineras y los medios de comunicación, expone una advertencia: San Juan está perdiendo la licencia social que tanto costó ganar. Su opinión llega tras la publicación de ACERO Y ROCA sobre un informe de la consultora ETHOS donde afirman que la licencia social minera viene a la baja. Responsabiliza al gobierno provincial.
Debilidades operativas en las carteras de Minería y Turismo de la provincia
Polizzotto arranca sin vueltas. “Creo que el problema que tiene la provincia hoy es el desconocimiento de qué es la licencia social y cómo se construye. Este gobierno nuevo en San Juan, que se encontró con la minería y la licencia social ganada, que se gana con años en una gestión, nos va a hacer que la perdamos por inexperiencia de nuestros funcionarios: el ministro de Minería y el ministro de Turismo.”
Para Polizzotto, la licencia social no es un cheque en blanco que se hereda. Se construye día a día, con presencia territorial, con escucha activa y con resultados concretos para las comunidades. Y en ese aspecto, dice: «el actual gobierno está fallando»:
“Ambos van de la mano. La minería y el turismo de naturaleza comparten entorno y, por lo tanto, o se benefician o se perjudican de la misma manera, y no está bien trabajado. Ante la queja de los prestadores turísticos, eso va de la mano de la licencia social”.
La convivencia obligatoria entre la actividad minera y el desarrollo turístico

La abogada describe la geografía compartida: “El turismo de naturaleza, el ecoturismo y todo el turismo que tenemos en la provincia se desarrolla en entornos naturales. Si hablás de Barreal, Calingasta, Ischigualasto o Iglesia, somos la provincia con más territorio en áreas naturales protegidas. La minería comparte el entorno porque en el mismo lugar donde hacen trekking o cabalgatas, está la minería.”
Y enumera: “En Cuesta del Viento, donde hacen windsurf o kitesurf, desembocan todos los proyectos mineros. Barrick está hace años ahí. En Barreal y Calingasta tenés Pachón, Casposo, Los Azules. En Iglesia, tenés Barrick Veladero, pero también va a estar Josemaría y Filo del Sol. En Jáchal tenés Gualcamayo.”
La conclusión es inevitable: “Todos los proyectos mineros siempre están cerca de entornos naturales explotados o utilizados turísticamente. Son los departamentos más turísticos de San Juan.”
El impacto de la falta de coordinación estratégica en los eventos sectoriales

Para ejemplificar los problemas en la planificación, menciona la reciente feria minera. “Se habla de posicionar San Juan como destino de reuniones por la feria minera. Vinieron 43.000 personas; 30.000 durmieron en Mendoza porque no se gestionaron conexiones aéreas con San Juan. Alquilaron autos en Mendoza, venían por el día a la feria y se volvían.”
“¿De qué turismo de convenciones hablamos si no hay coordinación y planificación estratégica entre los ministerios y las municipalidades?”.
Regulaciones estatales para garantizar la contratación de servicios locales

Otra de las críticas centrales de Polizzotto apunta a la conducta de las propias empresas mineras, pero también a la debilidad del gobierno para exigirles. “No puede ser que el gerente se quede en un hotel cinco estrellas en Mendoza, en la mejor bodega, venga por el día en helicóptero a controlar y se vaya, sin que quede nada en la provincia.”
Para ella, la minería tiene la obligación de contratar servicios locales: “Si vas a Pachón o Los Azules, deberían contratar alojamientos u hoteles en Barreal, comer en los restaurantes de Barreal, contratar una cabalgata o una bicicleta en un fin de semana libre. Es función de nuestro ministro de Minería, de nuestro ministro de Turismo y de los intendentes hacer convenios con las cámaras de turismo locales para desarrollarlos y capacitarlos.”
Asimismo, expone falta de competitividad local: “Si prefieren un hotel en Mendoza porque quizás los mozos no están capacitados o no saben cómo limpiar un baño, es porque la minería, cuando llega a un lugar, debe desarrollar y capacitar a sus vecinos.”
El impacto económico local y el destino de las regalías

La especialista también pone el foco en el destino de las regalías mineras. “Los intendentes suelen aplicarlas a gastos corrientes o sueldos”, denuncia. Y reclama una inversión estratégica en desarrollo comunitario y turístico.
Pone un ejemplo cercano: “Hualilán acaba de entrar en producción y Ullum es vecino de Zonda. Zonda comparte el camino; todos los proyectos mineros nacieron pasando por Zonda. Fue uno de los pueblos que más sufrió cuando cortaron el camino para construir los diques. Hoy hay que incluirlos en el circuito. Aunque el tráfico para Hualilán vaya mayoritariamente por Ruta 40, ellos tienen que contribuir porque la regalía debe quedar en Ullum. Tienen que trabajar con la comunidad en las zonas pobladas”, explica.
El avance estratégico de Mendoza frente al escenario sanjuanino
La mediadora compara a San Juan con la provincia vecina. “Mendoza lo entendió tarde, pero nos va a superar porque trabajan en conjunto y tienen gobiernos preparados. En San Juan, cada vez que gana alguien, ponen a improvisados; no a personas que sepan más que ellos, por soberbia e ignorancia”, denuncia.
«Durante el gobierno de Gioja empezó el boom y cómo la minería daba trabajo la aceptación social creció. Hoy esa aceptación ha bajado por la soberbia. Uñac, si bien se encontró con los proyectos en producción, hubieron episodios que pudieron frenar la minería, y aun así siguió adelante, apoyó la actividad, heredó todo y lo mantuvo, se la jugó aún con miedo a los ambientalistas y antimineros, frente a los activistas puso la cara. Ahora ni siquiera se juegan; como no lo saben hacer, no lo hace nadie.
Estamos perdiendo lo que nos costó 25 años construir: la licencia social.»
La urgencia de un plan de desarrollo comunitario liderado por el Estado

Uno de los conceptos más importantes que aporta Polizzotto es la necesidad de que el Estado recupere el liderazgo en los planes de desarrollo comunitario. “El dueño del plan de desarrollo comunitario siempre debe ser la provincia para que, si la compañía se va, el plan no se corte. Se olvidaron de eso; parece que tienen miedo de pedirles de más a las mineras. Que se vayan, hay 20 inversores más queriendo venir; hay que pedir para la comunidad.”
La frase resume su filosofía: “Ni siquiera le pongo toda la responsabilidad a las empresas, porque una compañía viene a hacer su negocio. Para velar por los derechos de la comunidad están el gobernador y los ministros que elegimos para que defiendan nuestros intereses. Son ellos los que deben exigirle a las compañías: el intendente en la localidad y el gobernador en la provincia.”
“No hay ningún partido que vaya a ganar en San Juan que sea antiminero».
Acuerdos entre compañías, provincia y ministerios
“Necesitamos un acuerdo entre compañía, provincia y ministerios involucrados, incluyendo Salud, Educación y Deporte. En su momento hacíamos campañas de salud coordinadas; la compañía ponía los recursos pero la planificación estratégica era del Estado», detalla Andrea.
Y advierte sobre lo que está en juego: “Me duele ver este despliegue donde no queda nada para la provincia. Hoy parece que los gerentes mineros son ‘rockstars’, pero la minería somos San Juan, el mineral es nuestro y los recursos son nuestros. Toda industria genera impacto, pero el beneficio debe quedar para los sanjuaninos.”
San Juan, advierte Andrea Polizzotto, está a tiempo de corregir el rumbo. Pero el reloj corre. Y Mendoza, mientras tanto, avanza.
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Periodista y Licenciado en Comunicación Social, integra el equipo editorial de Acero y Roca. Especializado en actualidad y política minera, se encarga de la cobertura de proyectos y el análisis de la realidad provincial con un enfoque activo y comprometido con la información de primera mano.