Argentina explora cuatro veces menos que Chile. Las empresas junior no pueden acceder al RIGI. Dialogamos en exclusiva con Michael Meding, presidente de GEMERA. Propone copiar el sistema de flow-through shares de Canadá: un mecanismo que movilizó más de 1.000 millones de dólares canadienses en un año. “El incentivo existe en el papel, pero llega tarde y vacío”, advierte. También analiza el “costo argentino”, la fuga de junior y por qué el RIGI prorrogado no alcanza para la exploración.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
GEMERA, la cámara que reúne a las empresas exploradoras de Argentina, propone copiar el modelo canadiense de flow-through shares para financiar la exploración temprana. El mecanismo permite que los inversores deduzcan los gastos de exploración de sus propios impuestos, generando un ahorro fiscal que se transforma en dólares para perforar. En 2024, solo en Canadá se emitieron 2.900 millones de dólares de estas acciones, recaudando más de 1.000 millones para exploración.
Michael Meding no es un optimista ingenuo. Es el presidente de GEMERA (Grupo de Empresas Mineras Exploradoras de la República Argentina) y Managing Director de McEwen Copper, la empresa que desarrolla Los Azules, uno de los proyectos de cobre más importantes del mundo. Sabe de qué habla cuando dice que Argentina tiene un problema de financiamiento para la exploración.
GEMERA presentó un informe que generó inquietud: Argentina invierte cuatro veces menos que Chile en exploración y desconoce el 80% de su territorio minero. Las grandes mineras ya comprometieron más de USD 40.000 millones en megaproyectos. Pero la exploración temprana, la que descubre los yacimientos del futuro, sigue estancada. El RIGI, con su piso de USD 200 millones, no alcanza a las empresas junior.
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Ahora, Meding propone una solución concreta, probada y exportable: copiar el sistema canadiense de flow-through shares. No es teoría. Es un mecanismo que lleva décadas funcionando y que el año pasado movilizó más de 1.000 millones de dólares canadienses solo para exploración.
El nudo estructural de la falta de financiamiento

La frase no es nueva, pero Meding la usa como punto de partida. “Argentina posee un enorme potencial geológico, pero gran parte de ese potencial sigue sin explorarse”, dice. El problema no es geológico, es estructural: falta financiamiento para la etapa más riesgosa, la exploración temprana. “Una empresa que recién explora todavía no genera ingresos, así que por sí sola no puede aprovechar ningún beneficio impositivo”. Ahí está el nudo del problema. Y ahí es donde entra la experiencia internacional.
¿Por qué la Ley de Inversión Minera no sirve para quien explora?
La Ley de Inversión Minera permite deducir los gastos de exploración del impuesto a las ganancias. El problema, explica Meding, es que las empresas junior no tienen ganancias para deducir.
“Puede tardar una o dos décadas en llegar a producir, si es que encuentra algo, y recién entonces podría usar esa deducción. Y como está registrada en pesos nominales, para ese momento la inflación ya la convirtió en un número con una fracción del valor inicial. El incentivo existe en el papel, pero llega tarde y vacío, justo en la etapa donde más se necesita el capital: la exploración.”
No es que la ley sea mala. Es que fue pensada para grandes operaciones, no para el capital de riesgo que busca descubrir un yacimiento.

—¿Qué hacen países líderes como Canadá o Australia para incentivar la exploración minera que nosotros todavía no aplicamos?
- «El secreto está en cómo financian la etapa más riesgosa: la exploración temprana. Una empresa que recién explora todavía no genera ingresos, así que por sí sola no puede aprovechar ningún beneficio impositivo. Lo que hicieron fue trasladarle ese beneficio al inversor que arriesga el capital».
- «Canadá lo resolvió hace décadas con las flow-through shares: la empresa exploradora le «traspasa» sus gastos de exploración al inversor, que los deduce de sus propios impuestos y, además, recibe un crédito fiscal, del 15% general, y hasta 30% en minerales críticos como el cobre. Así, el ahorro impositivo de miles de inversores se transforma en dólares que van directo a explorar. Es la herramienta más exitosa del mundo para financiar a las empresas junior, y lo clave es que es permanente y previsible».
- «En 2024 se emitieron 2.900 millones de dólares de acciones de flujo continuo (flow-through shares), recaudando más de 1.000 millones de dólares canadienses para la exploración. Para tener una idea, la inversión en exploración y evaluación minera en Canadá es 4,2 mil millones de dólares canadienses (3,0 mil millones de dólares o approx 7-8 veces el monto de la exploración de Argentina)».
Australia implementó un sistema similar, el Junior Minerals Exploration Incentive, pero con sutiles diferencias. ¿Qué lección nos deja?
- «Australia probó una versión parecida, el Junior Minerals Exploration Incentive, que movilizó más de 400 millones de dólares australianos desde 2017. Pero con una diferencia decisiva: era un cupo limitado, que se repartía año a año según el presupuesto, y que acaba de ser eliminado. La lección es doble: el incentivo funciona, pero solo sirve si es estable y no una promesa que se enciende y se apaga. Argentina todavía no tiene ninguna herramienta de este tipo apuntada a la exploración, y copiar el modelo canadiense sería la forma más rápida y barata de empezar a cerrar esa brecha».
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¿Cuánto cuesta hoy perforar un metro en la alta cordillera y cómo juega el denominado “costo argentino” en estas campañas?

«Depende de múltiples factores: ubicación, logística, altitud, diámetro, características de la roca y tipo de perforación (geológica, geotecnia, condenación, agua, etc). En San Juan por ejemplo oscila entre los USD 600 y USD 1.000. Por supuesto no es lo mismo perforar en la cordillera que en un salar para litio, los costos son otros».
¿Cómo impacta el “costo argentino” en la decisión de explorar?
Meding no esquiva el tema. “Impacta mucho. La exploración es una actividad de alto riesgo donde cada dólar cuenta. Costos logísticos elevados, volatilidad macroeconómica o dificultades operativas reducen la competitividad frente a otras jurisdicciones.”
Pero agrega un matiz clave: “Sin embargo, cuando la calidad geológica es excepcional, como ocurre en gran parte de la Cordillera argentina, las empresas siguen dispuestas a invertir si encuentran condiciones razonables para hacerlo.”
Es decir: el potencial geológico argentino puede compensar el “costo argentino”, pero no indefinidamente. Si no se mejoran las condiciones, el capital se va a otro lado.
¿Cuántas empresas junior se fueron del país?
La pregunta es directa. La respuesta de Meding es realista. “No existe una cifra única que refleje toda la realidad del sector, pero sí hemos visto proyectos que redujeron actividad, postergaron campañas o reasignaron capital hacia otras jurisdicciones. La competencia por fondos de exploración es global y muy intensa.”
No hay un número exacto, pero la tendencia es clara: sin incentivos específicos, el capital de riesgo elige otros destinos. Y Argentina pierde oportunidades de descubrir el próximo gran yacimiento.
¿Estamos hipotecando el pipeline minero de las próximas décadas si no sembramos la semilla ahora?

La pregunta es incómoda. Meding no la esquiva. “La exploración es el punto de partida de toda la cadena minera. Sin descubrimientos no habrá nuevos proyectos. Argentina tiene una oportunidad extraordinaria, pero necesita construir un ecosistema que apoye tanto a las grandes inversiones como a las compañías exploradoras que generan los proyectos del futuro.”
La frase resuena: sin exploración, el pipeline de proyectos se seca. Y lo que hoy es un boom de megaproyectos (Vicuña, Los Azules, Pachón, Taca Taca) no se repetirá en quince o veinte años si no se siembra la semilla ahora.
El Gobierno nacional prorrogó el RIGI hasta julio de 2027. ¿Esta ventana de tiempo ayuda a resolver la situación de las junior?
El gobierno extendió el RIGI hasta julio de 2027. Meding valora la medida, pero advierte que no resuelve el problema de fondo para la exploración. “El RIGI fue diseñado para grandes inversiones productivas y cumple bien ese objetivo. La exploración está específicamente incluida, pero dado que no tiene certeza de que se va a convertir en una mina, los beneficios futuros no ayudan en forma directa.”
GEMERA no pide replicar el RIGI para las junior. Pide algo distinto. “Lo que proponemos es discutir herramientas específicas para exploración. No necesariamente replicar el RIGI, sino construir instrumentos adecuados para una actividad que tiene características y necesidades distintas a las de un proyecto en construcción o producción.”
Pese a las dificultades de financiamiento, usted mantiene una mirada optimista sobre el mediano plazo del país. ¿Cuál es su mensaje para los inversores?
Para cerrar, Meding lanza un mensaje directo a quienes dudan en poner capital de riesgo en el país.
“Argentina tiene algunos de los mejores recursos geológicos del mundo y una oportunidad histórica asociada a minerales críticos para la transición energética. Quien invierte hoy en exploración puede participar en el descubrimiento de la próxima generación de proyectos de clase mundial.”
Su pronóstico para los próximos cinco años es optimista, pero condicionado. “Creo que Argentina tiene la posibilidad de convertirse en uno de los principales destinos de inversión minera del mundo. Geopolíticamente estamos muy bien posicionados, hay un alto nivel de personas preparadas en el país, tenemos buena educación y una cantidad grande de universidades y escuelas técnicas.”

“Pero para lograrlo debemos combinar geología, infraestructura, previsibilidad y acceso al capital. Si logramos esa combinación, veremos un crecimiento muy significativo tanto en exploración como en desarrollo de proyectos. Nosotros podemos contribuir a cambiar la historia de la Argentina. La minería empieza con la exploración, y la exploración es GEMERA.”

Periodista y Licenciado en Comunicación Social, integra el equipo editorial de Acero y Roca. Especializado en actualidad y política minera, se encarga de la cobertura de proyectos y el análisis de la realidad provincial con un enfoque activo y comprometido con la información de primera mano.