El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) lanzó la actualización 2025 de la BDYRA. Con más de 3.500 depósitos relevados, la base se consolida como la brújula indispensable para la inversión y el desarrollo exploratorio en territorio nacional.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
El SEGEMAR presentó en noviembre de 2025 la actualización de la BDYRA. Tras un riguroso proceso de limpieza técnica, la base cuenta con 3.508 yacimientos auditados y 3.870 actualizaciones. Es la herramienta oficial, bajo Ley 24.224, para atraer inversiones y planificar el futuro minero argentino.
El rol de la BDYRA bajo el marco de la Ley 24.224
No es solo un Excel con nombres de minas. La Base de Datos de Yacimientos de la República Argentina (BDYRA) es el cimiento sobre el cual se construye la soberanía informativa de nuestros recursos. Bajo el mandato de la Ley 24.224, el Estado tiene la posta para realizar el levantamiento geológico y temático de todo el país, incluyendo la plataforma submarina y la Antártida.
Para los que andamos en el campo, sabemos que sin este mapa no hay proyecto que aguante. La actualización permanente de esta base es lo que permite confeccionar las Cartas Minero-Metalogenéticas, que son las que le dicen al inversor: «Mirá, acá hay potencial». Este año, el equipo liderado por el Lic. Pablo Esteban Johanis ha puesto la lupa en la calidad de la información, asegurando que cada ficha-mina sea un documento auditable.
La depuración de registros duplicados en la base de datos
Cualquier desprevenido podría mirar los números y pensar que estamos para atrás. Entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, la cantidad neta de depósitos bajó de 3.663 a 3.508. Pero ojo, que acá está la clave de la excelencia: esa disminución es el resultado de una tarea titánica de depuración.
«Se produjo una disminución neta en la cantidad de registros, producto de tareas de depuración de la base de datos con remoción de entradas duplicadas o unificación de registros próximos equiparables«. Lo que el SEGEMAR hizo fue limpiar la paja del trigo. En lugar de tener tres puntos para una misma mina, ahora hay uno solo, exacto y con toda la información junta. De hecho, se realizaron 3.870 actualizaciones, una cifra que supera al total de yacimientos, demostrando que casi todos los registros fueron tocados para mejorar su geolocalización o sumar fuentes nuevas.

La coordinación federal del equipo técnico del SEGEMAR
La BDYRA no se hace desde un escritorio en Buenos Aires. Hay un despliegue federal de especialistas que conocen el terreno como la palma de su mano. El esquema de coordinación regional para 2025 es una garantía de precisión:
- Jujuy, Salta y Catamarca: Coordinado por Nicolás Larcher.
- San Juan y La Rioja: Bajo la mirada de Diego Rodríguez.
- Mendoza y San Luis: Responsabilidad de Facundo Cecenarro.
- Patagonia: Dividida entre Ignacio Hernando (Norte) y Juan Manuel Turra (Sur).
Este equipo se encarga de que cada depósito tenga su DEPNO (identificador único) y su URL directa a la ficha-mina en formato HTML, facilitando el acceso a la información técnica desde cualquier parte del mundo.
El inventario de minerales críticos y proyectos estratégicos
El índice de la BDYRA 2025 es un viaje por la geodiversidad nacional. Están los históricos como El Aguilar (Pb, Ag, Zn) en Jujuy y Pirquitas (Ag, Zn, Sn). Pero también brilla el futuro con los registros de litio en el Salar Hombre Muerto (Proyecto Fénix), Cauchari y Olaroz.
La base no se olvida de los gigantes del cobre que San Juan espera con ansias, como El Pachón, Josemaría y Los Azules. También figuran proyectos estratégicos de Tierras Raras (ETR) como Rodeo de los Molles en San Luis y uranio en Sierra Pintada. Todo esto está disponible para descarga en el Catálogo de Datos Abiertos Geoespaciales del SIGAM, una jugada que apuesta fuerte a la transparencia.
El impacto de los datos geoespaciales en la inversión minera
Tener una base de datos de esta altura técnica no es un lujo, es una inversión. Para que un inversor ponga un dólar en exploración, necesita saber que el Estado tiene los papeles en orden. El informe 2025, validado por el informático experto en sistemas de información geográfica, Federico Ferpozzi a cargo de la administración de datos, asegura que la información es preliminar pero científica, ofreciendo la mejor documentación disponible actualmente.
A largo plazo, el SEGEMAR busca establecer una dinámica de actualización permanente que alimente el Sistema de Información Geológica Ambiental Minera (SIGAM). Esto no solo sirve para la minería metalífera de gran escala, sino también para las calizas, arenas silíceas y rocas de aplicación que mueven la economía regional de provincias como Córdoba o Entre Ríos.
La presentación de este informe anual marca un estándar de rigor que la industria venía reclamando. En un contexto global donde los minerales críticos son el nuevo petróleo, que Argentina consolide y transparente sus datos duros es una señal de madurez hacia el mercado internacional. La BDYRA 2025 deja de ser un simple catálogo de rocas para convertirse en la garantía técnica que avala nuestro potencial geológico. El verdadero desafío de la macroeconomía y la política local es lograr que esta precisión de escritorio se traduzca en inversiones reales, pasando de las coordenadas georreferenciadas a tener, definitivamente, las botas en el barro.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.