El liderazgo femenino en minería como clave para transformar la gestión social en el territorio

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En el marco del Día Internacional de la Mujer en la Minería, Lucila Lasry, Gerenta de Relaciones Comunitarias e Institucionales de EXAR, analiza cómo el liderazgo femenino y la gestión social basada en la confianza son hoy las ventajas competitivas que la industria necesita para prosperar.

retrato de lucila lasry
«Los desafíos en minería suelen ser humanos», Lucila Lasry, Gerenta de Relaciones Comunitarias e Institucionales de EXAR

El factor humano: la verdadera ingeniería del desarrollo

El camino de Lucila Lasry en el sector no fue una casualidad de oficina, sino un proceso orgánico de comprensión del terreno. Como Especialista en Pueblos Indígenas, Relaciones Comunitarias y Derechos Humanos, ha entendido que los mayores retos de la industria no se resuelven solo con máquinas o planos, sino con personas.

Liderazgo femenino: mucho más que una cuota de género

La discusión sobre la mujer en la mina ya pegó el salto. Ya no se trata solo de cuántas somos, sino de qué aportamos en la mesa donde se cortan las decisiones. Según Lucila, el hito más valioso de los últimos años es que la diversidad dejó de ser una meta de inclusión para transformarse en una ventaja competitiva.

En los entornos complejos de San Juan y el resto del país, la mujer aporta una capacidad diferenciadora de escucha y empatía. «La gestión social requiere menos respuestas rápidas y más capacidad para formular las preguntas correctas», afirma la ejecutiva, subrayando que las mujeres han instalado una mirada que prioriza comprender antes de decidir. Hoy, ver mujeres liderando áreas operativas, ambientales y estratégicas enriquece la gestión de riesgos de toda la industria.

Mesa de dialogo con distintos referentes de comunidades, organizado por exar
«Trabajar en territorio te enseña que el vínculo con las comunidades se construye todos los días».

Del cumplimiento a la confianza: el reto territorial

Hay una realidad que a veces se olvida en las oficinas centrales: «Los proyectos son temporales; las comunidades permanecen». Por eso, Lasry es tajante al señalar que la minería debe invertir más en presencia territorial y planificación de largo plazo. No alcanza con tener excelentes estándares internacionales si estos no se traducen en la calidad de las relaciones cotidianas con la gente del lugar.

El cambio urgente es pasar de la «lógica de cumplimiento a una lógica de construcción de confianza». Esto implica un trabajo constante de diálogo temprano y fortalecimiento institucional para que el impacto positivo sea real y no solo un reporte de sostenibilidad en un nivel.

Un mensaje para las que vienen: autenticidad y visión integral

Liderar procesos de cambio requiere perseverancia y una mirada integral que conecte tres mundos: el negocio, el territorio y las personas. Los cambios profundos no se dan de un día para el otro, pero sostener la visión en el tiempo es lo que finalmente transforma la industria.

lucila lasry exponiendo en la arminera en uno de los escenarios secundarios.
Lucila Lasry exponiendo en el maco de la Arminera 2025.

Derechos humanos y la legitimidad en las comunidades

El testimonio de Lucila pone de manifiesto que la minería del siglo XXI no se juega solo en la ley del mineral, sino en la legitimidad social que se construye en cada charla de frente con el vecino. La integración de la mujer en roles estratégicos de Derechos Humanos y Comunidades no es un accesorio corporativo; es el motor necesario para que la industria sea verdaderamente sostenible. El desafío futuro será que esa «ventaja competitiva» se convierta en la norma operativa de todo el sector, garantizando que el desarrollo económico nunca camine divorciado del respeto territorial.

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