Nicolás Richiarte Guidet, técnico en gestión ambiental, desarrolló junto a la Facultad de Ingeniería de la UNSJ una mezcla asfáltica con caucho reciclado de neumáticos OTR que mejora un 30% la estabilidad del pavimento tradicional. El proyecto ya completó su etapa de laboratorio, cuenta con respaldo normativo provincial y ahora apunta a conseguir financiamiento para un tramo testigo.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Un proyecto desarrollado en San Juan propone reutilizar caucho reciclado de neumáticos mineros OTR en mezclas asfálticas. La iniciativa, impulsada por Nicolás Richiarte Guidet junto a la UNSJ, logró en laboratorio una mejora del 30% en la estabilidad del pavimento respecto al asfalto convencional. Además de reducir pasivos ambientales y emisiones logísticas, busca extender la vida útil de las rutas. El próximo paso será construir un tramo piloto para validar la tecnología.
Asfalto con caucho reciclado de neumáticos mineros
La valorización de residuos provenientes de la actividad minera encuentra en San Juan una alternativa concreta para transformarse en infraestructura vial. Un proyecto desarrollado junto a la F.I de la UNSJ propone incorporar caucho reciclado de neumáticos fuera de uso en mezclas asfálticas, con resultados que, según los ensayos realizados, superan el desempeño de los pavimentos convencionales.
En este contexto, el desarrollo avanza sobre un problema concreto de la minería sanjuanina: los neumáticos de gran porte fuera de uso.
La iniciativa fue impulsada por Nicolás Richiarte Guidet quien presentó la propuesta en 2019 ante la Escuela de Caminos de la Facultad de Ingeniería. Allí fue incorporada como un Plan de Desarrollo Tecnológico Social (PDTS), lo que dio origen a una investigación aplicada orientada a encontrar una salida de valor agregado para uno de los principales pasivos ambientales asociados a las actividades industriales y mineras.
«Este proyecto nace en una iniciativa por la curiosidad de ver qué pasivos ambientales estaban en la provincia y se podían valorizar a través de algún producto que hoy en día no estuviese en San Juan», explicó Richiarte Guidet.
Neumáticos OTR en minería: el residuo de mayor impacto ambiental
El desarrollo se centró en los neumáticos OTR (Off the Road), utilizados por camiones mineros, topadoras y maquinaria pesada, que pueden llegar a pesar hasta 5.000 kilos cada uno y tardan siglos en degradarse. Una vez finalizada su vida útil, estos elementos representan un desafío ambiental debido a sus dimensiones y a la complejidad de su disposición final.
El punto de partida fue Indram, la empresa que recicla el caucho proveniente de los neumáticos OTR de la minería sanjuanina. Richiarte identificó en ese material triturado una oportunidad para la industria vial y llevó la propuesta a la Facultad de Ingeniería, donde comenzó a tomar forma como proyecto de investigación aplicada.
De hecho, el proyecto utiliza el caucho proveniente de neumáticos reciclados, justamente por empresas como Indram.
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La propuesta consiste en incorporar caucho reciclado pulverizado mediante la denominada vía seca, una metodología que permite utilizar el material como un agregado adicional dentro de la mezcla de áridos, antes de sumar el ligante bituminoso, cumpliendo una función similar a la del filler o la piedra de canto rodado en una mezcla convencional.
Según destacó Nicolás, esta forma de incorporación no requiere que las plantas asfálticas locales inviertan en equipos de modificación previa ni en infraestructura especializada, lo que permite aprovechar al máximo la capacidad de las plantas en caliente ya existentes en la provincia.

Resultados de laboratorio: mejora del 30% en estabilidad del pavimento
Los ensayos fueron realizados en el Instituto de Materiales y Suelos de la Escuela de Caminos de la UNSJ bajo la coordinación del ingeniero Marcelo Bustos, e incluyeron pruebas Marshall, análisis granulométricos y mediciones de relaciones betún-vacíos. Las pruebas permitieron alcanzar una formulación óptima que mostró mejoras sustanciales respecto de los pavimentos convencionales. «Se logró llegar a un resultado el cual nos daba una estabilidad un 30% más a lo que es el asfalto convencional que está hoy en día», afirmó Richiarte Guidet.
Además del incremento en la estabilidad estructural, el material presentó otras ventajas
- Mayor resistencia a la deformación.
- Menor tendencia al agrietamiento.
- Reducción del ruido generado por el tránsito.
- Mejores condiciones de adherencia para el frenado de los vehículos.
En materia de durabilidad, la comparación con el asfalto convencional resulta especialmente significativa. Mientras una carpeta asfáltica tradicional suele requerir mantenimiento cada 15 años, la mezcla con caucho OTR podría extender ese plazo hasta los 20 años antes de necesitar una intervención, lo que reduciría de manera considerable los costos de conservación de la red vial provincial.
El comportamiento del caucho dentro de la mezcla permite además que el pavimento responda de manera más eficiente frente a las variaciones térmicas y las cargas de tránsito pesado, una condición particularmente relevante para una provincia caracterizada por amplitudes térmicas significativas. «Es más flexible, las distancias de frenado son más cortas, es más dúctil, no se deforma y disminuye el ruido en la circulación de los vehículos», indicó Richiarte Guidet.
Un marco normativo que favorece su aplicación

El proyecto se apoya en un marco regulatorio que facilita su implementación. La Ley provincial N° 1434-L establece la regulación obligatoria para la generación, recolección, transporte, almacenamiento y valorización de los Neumáticos Fuera de Uso en San Juan, lo que convierte a esta iniciativa en una vía legal y productiva para canalizar los NFU acopiados en distintos sectores de la provincia.
A nivel regional existen antecedentes que refuerzan esa perspectiva. Mendoza cuenta con la Ley N° 9143, que promueve de forma expresa la incorporación de caucho reciclado en mezclas asfálticas y que las agencias viales utilizan para otorgar mayor puntaje técnico en licitaciones que adopten criterios de compras públicas sustentables.
El proyecto sanjuanino también se distingue de otros desarrollos regionales, como el uso de polímeros reciclados en mezclas asfálticas en Buenos Aires o las experiencias con asfalto y plástico reciclado en Mendoza, al tratarse de un desarrollo pensado desde el inicio para las condiciones locales.
Economía circular en minería: reducción de huella de carbono con NFU
Según explicó el espacialista, uno de los aspectos que más interesa a las empresas mineras es el impacto que esto tiene sobre su huella de carbono. Un neumático OTR inerte, almacenado en un campamento minero, no genera por sí mismo huella de carbono. El problema surge cuando ese material debe trasladarse a grandes distancias para su procesamiento. «Es la logística de transporte hacia otras provincias la que multiplica el impacto ambiental. Procesar el caucho dentro de San Juan y derivarlo directamente a obras viales locales acortaría esa cadena logística y reduciría las emisiones asociadas«, detalló Richiarte Guidet.
El técnico remarcó que el objetivo del proyecto es ofrecer una solución concreta a un residuo que hoy genera costos logísticos y riesgos ambientales para las empresas que lo generan.
Criterios ESG en minería: valor agregado local e infraestructura sostenible
La iniciativa se enmarca además en las exigencias crecientes asociadas a los criterios ESG, que evalúan desempeño ambiental, impacto social y gobernanza corporativa. En ese contexto, el desarrollo podría convertirse en una herramienta para fortalecer indicadores de sostenibilidad y generar infraestructura con valor agregado local, en línea con los estándares que hoy exigen las inversiones mineras internacionales.
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La etapa pendiente: un tramo testigo a escala real
Con la etapa de laboratorio concluida desde hace más de dos años, el desafío actual consiste en construir un tramo piloto de entre 50 y 100 metros para evaluar el comportamiento del material fuera de las condiciones controladas del laboratorio. Para una traza de 100 metros podrían utilizarse alrededor de 500 kilos de caucho reciclado, aunque la cantidad final dependerá del espesor y el ancho de la calzada.
Para concretar esa etapa, el proyecto necesita la articulación de una empresa minera que provea el caucho reciclado a través de Indram, una asfaltera que ejecute el tramo y la UNSJ, que ya participó del desarrollo a través del Instituto de Materiales y Suelos.
La expectativa es que esa prueba permita consolidar una tecnología desarrollada localmente y adaptada a las condiciones específicas de San Juan, aprovechando recursos ya disponibles en la provincia y fortaleciendo la cadena de valor vinculada a la minería, la construcción y la gestión ambiental.
Con los resultados de laboratorio en mano y el marco normativo a favor, el proyecto, que su impulsor define como “Made in San Juan”, queda a la espera de que una empresa minera, una constructora vial y el Estado provincial se sienten en la misma mesa para definir el primer tramo de prueba. De esa articulación dependerá que un residuo que hoy se acumula en los yacimientos de San Juan termine convertido en pavimento bajo las ruedas de quienes circulan por sus rutas.

Periodista especializada en minería, ambiente y agenda social. Forma parte de Acero y Roca -Magazine Minero, donde cubre la actualidad del sector con foco en sostenibilidad, seguridad, innovación y gestión de recursos humanos. Su trabajo analiza la relación entre minería y desarrollo local, con atención en el impacto en las comunidades y la gestión de recursos naturales. También aborda el avance de la inclusión en la industria, siguiendo iniciativas vinculadas al rol de la mujer y espacios sindicales emergentes.