Por Karen Cortez
San Juan abre oportunidades vinculadas al cobre, pero comprar acciones de una minera no equivale a invertir directamente en sus proyectos provinciales. Dos economistas explican las diferencias entre las distintas alternativas.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Los inversores pueden acceder al sector mediante CEDEAR, ETF o acciones negociadas en mercados internacionales. Anabel Recabarren y Juan Manuel Frencia analizan la exposición a Vicuña, Los Azules y El Pachón, además de los riesgos financieros, operativos y regulatorios.
Tres caminos para entrar al mercado del cobre
El mercado de capitales ofrece instrumentos relacionados con las compañías que desarrollan emprendimientos de cobre, aunque ninguna alternativa garantiza una exposición exclusiva y directa al cobre sanjuanino. Los caminos principales incluyen los certificados representativos de compañías extranjeras negociados en Argentina, los fondos vinculados con productores mundiales de cobre y las acciones de desarrolladores mineros disponibles en mercados internacionales.
Un CEDEAR (Certificado de Depósito Argentino) representa un activo extranjero y puede negociarse en el mercado local. No se trata de una acción argentina, aunque su operación se realice dentro del país. Los CEDEAR de ETF, por su parte, representan fondos extranjeros compuestos por diferentes activos.
“Actualmente es posible invertir en cobre desde casa, en pesos y a través del mercado argentino”, explicó la economista sanjuanina Anabel Recabarren en diálogo con ACERO Y ROCA. La especialista señaló como ejemplos los CEDEAR vinculados con BHP y McEwen Inc., junto con el fondo Global X Copper Miners ETF (COPX). Este último comenzó a negociarse mediante CEDEAR en BYMA el 22 de enero de 2026 y permite acceder a una cartera de compañías internacionales relacionadas con la minería del cobre.
Precios accesibles, pero sin cotización permanente
Recabarren mencionó valores aproximados de $72.000 para el CEDEAR de BHP, $15.000 para el de McEwen y cerca de $10.000 para instrumentos vinculados con ETF. Los precios varían durante cada rueda según el activo extranjero, el tipo de cambio implícito, el ratio de conversión y las condiciones del mercado argentino. La alternativa internacional amplía la cantidad de compañías disponibles, pero incorpora otras condiciones operativas.

La exposición a San Juan siempre es indirecta
Adquirir el CEDEAR de una compañía no significa ingresar como inversor directo al proyecto que esa empresa desarrolla en la provincia.
Vicuña pertenece en partes iguales a BHP y Lundin Mining. La sociedad conjunta controla Josemaría y Filo del Sol, pero sus accionistas también poseen operaciones y activos en otras regiones. Por lo tanto, comprar títulos de BHP o Lundin brinda exposición al conjunto de sus negocios, no solamente al distrito sanjuanino.
Los Azules presenta otra particularidad. El CEDEAR disponible corresponde a McEwen Inc., compañía que posee una participación en McEwen Copper, desarrolladora del proyecto. En consecuencia, la relación con Los Azules también resulta indirecta.
El mismo criterio alcanza a El Pachón, propiedad de Glencore. Las acciones del grupo representan su actividad global, diversificada entre diferentes minerales, operaciones comerciales y jurisdicciones. “La mayor exposición a proyectos sanjuaninos a la que se puede acceder en el mercado local es McEwen, por Los Azules. Tanto Lundin como Glencore no cotizan en Argentina y se puede acceder desde el mercado internacional”, sostuvo Recabarren.
La entrevistada consideró que una cartera orientada al sector podría combinar McEwen, Lundin, BHP y COPX. También advirtió que se trata de proyectos todavía sin producción en la provincia: “La cartera debe ser de largo plazo y acorde con la tolerancia al riesgo del inversor”.
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Grandes mineras frente a desarrolladores pequeños
El economista sanjuanino Juan Manuel Frencia marcó una diferencia central, “las grandes empresas multinacionales como BHP pueden financiar proyectos con caja propia o mediante colocación de deuda en el mercado a bajas tasas. En cambio, una desarrolladora más chica depende de financiamiento externo y socios estratégicos”, explicó.
Esa dependencia puede volver a las empresas pequeñas más sensibles a las variaciones del precio del cobre, los costos de construcción, las tasas internacionales y la disponibilidad de capital. “Las multinacionales como BHP y Glencore tienen un negocio mucho más diversificado, lo que reduce la exposición a la volatilidad del precio del cobre”, agregó Frencia. Esa diversificación reduce la dependencia de un solo emprendimiento, pero también diluye el efecto que tendría el avance de un proyecto sanjuanino sobre la valuación total de la compañía.
Recabarren colocó a Vicuña en primer lugar, mientras que Frencia ubicó a Los Azules entre los desarrollos más adelantados.
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Vicuña integra Josemaría y Filo del Sol bajo una sociedad controlada en partes iguales por BHP y Lundin. Josemaría se encuentra en preconstrucción, mientras que Filo del Sol continúa en exploración. La empresa presentó una evaluación económica preliminar y obtuvo en mayo de 2026 la aprobación para incorporarse al RIGI.
Los Azules cuenta con aprobación ambiental, estudio de factibilidad e ingreso al RIGI por una inversión declarada de USD 2.672 millones. No obstante, el inicio de la construcción depende de la ingeniería final, el financiamiento y la decisión definitiva de inversión. La actualización corporativa más reciente ubica el objetivo de comienzo de obra a principios de 2027. Actualización de McEwen Copper.
Qué indicadores mirar antes de comparar empresas
Para Frencia, el análisis debe considerar la etapa del proyecto, la disponibilidad de caja, el CAPEX inicial, la capitalización bursátil, los socios estratégicos y los acuerdos firmados. “No debemos olvidar que las acciones de las compañías mineras están fuertemente ligadas al precio del mineral. Por eso deben evaluarse las proyecciones de oferta y demanda, que marcarán el precio futuro”, indicó.
Recabarren añadió que calcular cuánto representa un proyecto sanjuanino dentro de una compañía requiere estudiar los informes técnicos y sus balances. La evaluación económica preliminar (PEA) permite conocer estimaciones iniciales sobre producción, inversión y rentabilidad, pero no elimina los riesgos del desarrollo.

Infraestructura, financiamiento y competitividad
Frencia también incorporó la infraestructura al análisis. “Tanto la infraestructura eléctrica y vial como el agua son factores determinantes en los estudios de factibilidad, porque influyen directamente en la valuación y competitividad del proyecto local frente a otro proyecto mundial”, afirmó.
El economista mencionó el anuncio de un aporte de USD 250 millones de Vicuña para infraestructura y la autorización provincial para buscar financiamiento. En este último punto, el límite aprobado por la Legislatura alcanza los USD 600 millones. La existencia de esos recursos no permite anticipar por sí sola su efecto sobre las empresas. El impacto dependerá de las obras finalmente seleccionadas, los plazos de ejecución y su capacidad para resolver restricciones energéticas, viales o hídricas.
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Diversificar más allá del cobre
“Comprar una acción de la desarrolladora multinacional no es lo mismo que invertir directamente en el joint venture del proyecto”, advirtió Frencia. La segunda alternativa no siempre cotiza públicamente y puede presentar una concentración de riesgo superior. También señaló que distribuir fondos entre varios proyectos cupríferos no elimina completamente la exposición sectorial: todas las compañías mantienen algún grado de relación con el precio internacional del metal.
El crecimiento minero de San Juan abre una nueva línea de análisis para el mercado financiero, pero la conexión entre una acción y un yacimiento provincial nunca resulta automática. El valor futuro dependerá del precio del cobre, el financiamiento, los permisos, la infraestructura y la capacidad de transformar recursos en operaciones productivas. Distinguir esos factores permite comprender la oportunidad sin reducirla a una cotización o al avance aislado de un proyecto.
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