Con el objetivo de revertir la falta de oportunidades en el Gran San Juan, se lanzó un programa de formación técnica y psicológica para que las mujeres den sus primeros pasos en la industria extractiva local.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La Agrupación Cordillera de los Andes inició hoy, en el CIPCAMI, una capacitación gratuita de inducción minera para 45 mujeres. El programa, certificado por el Gobierno de San Juan, busca profesionalizar a residentes del Gran San Juan para roles operativos y técnicos en proyectos mineros.
El despertar de una nueva fuerza laboral en San Juan
La industria minera en la provincia de San Juan enfrenta un desafío histórico: la integración efectiva de la mujer en puestos de operación directa. Históricamente, las búsquedas laborales de las operadoras y contratistas se han centrado en perfiles masculinos para roles de maquinista, soldador o electricista. Esta realidad generó un clima de exclusión que la Agrupación Cordillera de los Andes, liderada por su presidente Patricio Páez, decidió abordar mediante una propuesta educativa disruptiva y sin costo para las participantes.
David Suárez, miembro de la comisión directiva de la agrupación, explicó que la iniciativa nació tras detectar un profundo desánimo en el sector femenino local. «Nosotros veíamos mucha desmotivación las mujeres. Algunas un poco tristes porque todas las publicaciones que ven en las empresas son para varones», señaló Suárez durante el lanzamiento del curso. La brecha no es solo de género, sino geográfica, ya que el 90% de las inscritas pertenecen al Gran San Juan. Esta zona suele quedar relegada frente a las comunidades linderas a los proyectos mineros que reciben capacitación directa de las empresas.

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Formación técnica en el corazón del CIPCAMI
El escenario elegido para estas jornadas es el Centro de Investigación para la Prevención de la Contaminación Ambiental Minero Industrial (CIPCAMI). Un espacio técnico de referencia en la provincia. Bajo la instrucción del ingeniero Marcelo Escudero, acompañado por su colaboradora Noemí Carrizo, las asistentes atraviesan una primera instancia de inducción que va más allá de la teoría operativa.
El programa pone un foco determinante en la seguridad, considerada la prioridad número uno en cualquier yacimiento. Las participantes reciben formación sobre cómo desplazarse en campamentos, la lectura de mapeos de caminos y el reconocimiento de los distintos estadios de un proyecto, desde la exploración hasta la explotación y producción, según lo detallado por Suárez.
Además del rigor técnico, la capacitación incluye un componente de preparación psicológica fundamental para la vida en mina. Se busca que las mujeres comprendan la dinámica de los campamentos industriales. Así puedan reformular sus currículums vitae para resaltar habilidades previas que puedan ser útiles en el sector mecánico, eléctrico o de mantenimiento.

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El perfil de las participantes y la expansión del programa
La convocatoria superó las expectativas iniciales de la organización. Actualmente, hay 45 mujeres cursando de manera presencial, mientras que otras 45 se encuentran en lista de espera para la próxima tanda. El rango etario es amplio y refleja dos realidades distintas. Las jóvenes de 18 años que buscan dar sus primeros pasos, y mujeres de más de 40 años que ya cuentan con una experiencia previa que desean revalidar y actualizar.
Este ciclo de formación de 4 horas es solo el inicio de un trayecto educativo más ambicioso. La agrupación ya proyecta niveles avanzados que abordarán el desempeño específico en jornadas mineras y protocolos operativos. Además, Suárez confirmó que próximamente se abrirán especializaciones en áreas de alta demanda como mantenimiento de campamentos y gastronomía industrial, siempre manteniendo la gratuidad y el aval del estado provincial.
«Las inscripciones por el momento no estarían abiertas hasta la semana del 24 de agosto«, aclaró el referente. El ritmo de las nuevas tandas dependerá de la disponibilidad de los capacitadores y del éxito de esta primera cohorte. El objetivo final es consolidar un padrón de trabajadoras calificadas que puedan competir en igualdad de condiciones ante las demandas de la minería moderna en San Juan.

La iniciativa de la Agrupación Cordillera de los Andes marca un hito en la profesionalización de la mano de obra femenina en San Juan. Al enfocarse en el Gran San Juan, el programa no solo cubre un bache educativo, sino que democratiza el acceso a una de las industrias más pujantes de la región. La clave del éxito residirá en la capacidad de estas mujeres para transformar la inducción recibida en una ventaja competitiva real frente a los departamentos mineros, demostrando que la formación técnica y la seguridad son los únicos requisitos que deben regir el ingreso a la mina, sin distinción de género.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.