El Gobierno licita las tres líneas del Belgrano Cargas por 50 años. El esquema exige USD 1.000 millones en obras con incentivos del RIGI y excluye a empresas estatales extranjeras para priorizar la logística minera.

El ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, anunció a través de su cuenta de X la puesta en marcha de la licitación del sistema ferroviario de cargas. El esquema abarca las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza mediante contratos de concesión por 50 años. La iniciativa exige inversiones estimadas en 1.000 millones de dólares. Además, incluye la subasta del material rodante, el respaldo tributario del RIGI y una estricta cláusula de exclusión para empresas bajo control de capitales estatales extranjeros.

Un esquema de desintegración vertical y libre acceso
El modelo licitatorio impulsado por el Ministerio de Economía evita la concentración del negocio en un operador monopólico. Para ello, el pliego desglosa la operación de cada una de las tres trazas en tres unidades de negocio independientes:
- Gestión y mantenimiento de la infraestructura de vías: Los concesionarios administrarán los tendidos y cobrarán un peaje operativo a los cargadores.
- Operación de talleres ferroviarios: Las instalaciones de reparación y maestranza se transferirán a operadores especializados.
- Subasta pública del material rodante: Todo el parque de locomotoras y vagones se venderá mediante remate abierto. Los fondos recaudados se transferirán a un fideicomiso bajo la órbita de Economía con destino exclusivo a obras sobre los rieles.
El marco regulatorio conservará el principio de acceso abierto (open access) establecido en la Ley 27.132 de Política Ferroviaria. De esta manera, cualquier empresa o dador de carga podrá transitar por la red pagando la tarifa correspondiente. Los contratos no contemplarán prórrogas automáticas para exigir el cumplimiento de los cronogramas comprometidos desde el inicio.
La cláusula de exclusión soberana y el tablero geopolítico

Uno de los puntos más relevantes del pliego es la restricción expresa a la participación de compañías controladas por Estados soberanos, dependencias públicas o empresas públicas nacionales y provinciales. Esta limitación deja fuera de carrera a corporaciones con control estatal extranjero. La disposición se alinea con la tendencia internacional de considerar el transporte ferroviario, los minerales críticos y las terminales de exportación como activos de seguridad económica nacional.
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El RIGI como motor para las obras de infraestructura
El régimen de incentivos funcionará como la herramienta principal para viabilizar el desembolso de los 1.000 millones de dólares requeridos. Las obras de rehabilitación sobre las vías podrán postular a las ventajas fiscales, cambiarias y aduaneras del RIGI, siempre que superen el piso de inversión de 200 millones de dólares.
El régimen aplicará exclusivamente a las obras de tendido, electrificación, desvíos y señalamiento de vías. La meta apunta a recuperar trazados que sufrieron décadas de desinversión y que hoy limitan la velocidad comercial de los convoyes de carga.
El cobre y el litio en el centro de la demanda de transporte
La reactivación del sistema ferroviario representa una variable determinante para la viabilidad de la cartera minera cordillerana. El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, remarcó la importancia estratégica del ferrocarril:

«Esta semana podrían salir publicados los pliegos de la licitación del Belgrano Cargas. La obra sería imprescindible para bajar los costos de transporte hacia los puertos del Atlántico, que es nuestra preferencia de salida».
Las proyecciones de la cartera minera prevén exportaciones sectoriales por 10.000 millones de dólares para 2026 y un salto hacia los 28.000 millones de dólares para 2035. Sin embargo, estas metas dependen de una logística terrestre competitiva que soporte el traslado masivo de insumos pesados y concentrados minerales.
Argentina cuenta con proyectos de cobre capaces de aportar entre 1,5 y 1,6 millones de toneladas anuales. Este volumen situará al país en el grupo de los principales productores mundiales junto a Chile, Perú y la República Democrática del Congo. Para yacimientos alejados de los puertos, el flete ferroviario resulta fundamental para reducir el costo por tonelada exportada frente al transporte en camión.
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Alcance territorial y desafíos de la regulación pública

Las tres líneas ferroviarias involucradas articulan diferentes regiones productivas del territorio argentino:
- Línea Belgrano: Conecta las provincias del NOA y el NEA con los puertos fluviales del Río Paraná.
- Línea San Martín: Vincula los centros productivos de Cuyo y el oeste del país con los centros de consumo y el litoral marítimo.
- Línea Urquiza: Atraviesa la Mesopotamia conectando las economías regionales con los pasos fronterizos.
El éxito de este esquema requerirá una fiscalización estricta por parte del Estado nacional. La autoridad de aplicación deberá controlar que el cobro de peajes no genere distorsiones competitivas y que los adjudicatarios cumplan los programas de inversión comprometidos para cada ramal.
En un escenario global donde la velocidad logística define la llegada a los mercados de la transición energética, la transformación del Belgrano Cargas se presenta como la oportunidad de potenciar el sistema de transporte para consolidar el despegue de la minería argentina.

Equipo editorial de Acero y Roca. Información técnica, veraz y actualizada sobre el sector minero e industrial de Argentina y el mundo.