INTA une el cultivo de quinua en Calingasta e industria minera

A través de asistencia técnica personalizada y convenios con el sector privado, el INTA busca transformar el mapa productivo de San Juan, convirtiendo a la minería en el socio estratégico que garantice la escala y previsibilidad que el agro necesita, y unir el cultivo de quinua en Calingasta a la industria minera.

La quinua se posiciona como el cultivo estratégico para la resiliencia hídrica en Calingasta. Fuente de imagen: Imagen ilustrativa de Acero y Roca.
Cultivo de quinua en los valles de Calingasta, San Juan, bajo supervisión técnica. Imagen ilustrativa Acero y Roca

Sinergia agro-minera: el puente productivo para los proveedores de Calingasta

La desconexión histórica entre la oferta agrícola local y las grandes operadoras mineras está encontrando una solución técnica en Calingasta. El Ing. Lucas Guillén, Jefe de la Agencia de Extensión Rural (AER) del INTA, explica que el impulso actual responde a una necesidad crítica: el sector minero demanda alimentos locales que hoy no se logran abastecer de forma estable.

Respuestas estratégicas ante la escasez hídrica

Ing. Lucas Guillén, Jefe de la Agencia de Extensión Rural (AER) del INTA

«La institución viene acompañando a productores locales en la reintroducción de la quinua. Este proceso no es solo una elección cultural, sino una decisión estratégica frente a la escasez hídrica y la crisis de los cultivos tradicionales en la región. Los productores no amplían su superficie sin previsibilidad comercia. El foco está en generar señales claras de mercado».

Ing. Lucas Guillén, Jefe de la Agencia de Extensión Rural (AER) del INTA

Artesanía técnica: cómo el INTA optimiza la producción de quinua local

Convenios con el sector gastronómico minero

Actualmente, el proyecto cuenta con diez productores familiares activos. Aunque la escala es incipiente, el modelo ya muestra tracción: se ha logrado la provisión de una máquina trilladora por parte del sector minero y se ha firmado un convenio de dos años con una empresa gastronómica vinculada a la actividad. Este nivel de articulación público-privada es lo que define el éxito actual del programa más allá del tonelaje.

Ingeniero agrónomo del INTA brindando asistencia técnica personalizada a un productor de quinua. Imagen ilustrativa de Acero y Roca.
El acompañamiento técnico sostenido es la clave para reducir la brecha entre oferta y demanda. Imagen ilustrativa de Acero y Roca.

Calingasta como polo regional de cultivos andinos y seguridad alimentaria

Fortalecimiento de la cadena de valor local

«El eslabonamiento productivo no puede quedar librado únicamente a las fuerzas del mercado», sostiene Guillén. Para el magíster, el desarrollo minero serio exige una construcción inclusiva y sostenible donde la cadena de valor local se fortalezca de manera real. El INTA se posiciona así como el gran ordenador de este proceso, garantizando que el crecimiento de la industria se traduzca en una mejora concreta de la seguridad alimentaria y la economía sanjuanina.

Mesa de trabajo entre técnicos del INTA y representantes del sector minero en San Juan.  Imagen ilustrativa de Acero y Roca.
La articulación entre el sector público y privado define el futuro del eslabonamiento productivo regional. Imagen ilustrativa de Acero y Roca.

El caso de la quinua en Calingasta es un laboratorio de lo que el sector minero puede lograr cuando trasciende la gacetilla de responsabilidad social y se integra en la matriz productiva real. El desafío no es solo técnico, sino contractual: si la minería garantiza la compra, el campo sanjuanino tiene la capacidad de escalar. El éxito de esta sinergia no se medirá en fotos de entregas de insumos, sino en la cantidad de hectáreas nuevas que, año a año, logren romper la inercia de la agricultura tradicional para alimentar a la industria más pujante de la provincia.

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