La cúpula directiva de Lundin Mining Corporation enfrenta un desafío institucional sin precedentes a pocos días de su Asamblea General Anual, prevista para el próximo 7 de mayo de 2026.

La organización SHARE, en representación de un fondo fiduciario indígena canadiense, ha lanzado una ofensiva formal. ¿El objetivo? Que la compañía transparente su estrategia climática, medida que pone la lupa sobre el ambicioso distrito Vicuña en la provincia de San Juan.
Esta presión no es menor: los inversores denuncian que la minera se ha quedado rezagada frente a sus competidores globales, manteniendo reportes de emisiones estancados desde el año 2022.
El reclamo de SHARE: Transparencia o incertidumbre
La propuesta impulsada por SHARE (Shareholder Association for Research and Education) busca que Lundin divulgue una hoja de ruta clara para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). El punto más crítico del reclamo es la falta de datos sobre el Alcance 3. Esto se refiere a las emisiones generadas en toda su cadena de valor.
De acuerdo con el documento presentado, el pedido se asienta en tres ejes que la empresa no ha logrado resolver:
- Rezago competitivo: Gigantes como Antofagasta Minerals y Freeport-McMoRan ya presentan metas cuantificables, mientras que Lundin sigue sin objetivos claros.
- Datos desactualizados: Se denuncia que la información sobre la huella de carbono no ha tenido cambios significativos en los últimos cuatro ejercicios fiscales.
- Inacción con proveedores: Aunque el 65% de su impacto ambiental proviene de bienes y servicios adquiridos, no se han reportado avances concretos en la colaboración con sus principales socios comerciales.

El impacto en San Juan y el Distrito Vicuña
Para la minería en San Juan, esta disputa legal y financiera tiene consecuencias directas. Lundin Mining, que recientemente presentó el Informe Técnico del Proyecto Vicuña (marzo de 2026) junto a su socio BHP, se encuentra en una etapa de definiciones clave. El proyecto, que incluye los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, busca posicionarse como un referente mundial en la producción de cobre de alta calidad.
Sin embargo, la falta de un plan de descarbonización sólido podría afectar la licencia social y el acceso a financiamiento verde. Los inversores advierten que, para que San Juan sea un polo minero de clase mundial, la sostenibilidad debe ser medible y no solo discursiva.
Un caso único entre las mineras canadienses
A diferencia de otras firmas como Barrick Gold o First Quantum Minerals, que han llegado a acuerdos con sus accionistas para mejorar sus reportes climáticos. Lundin se mantiene como la única gran minera de su grupo que no ha logrado un consenso tras cuatro rondas de negociaciones en 2026.
La empresa argumenta que los costos de verificación de datos de terceros son elevados. No obstante, SHARE rebate esta postura señalando que la normativa europea (CSRD) ya obliga a la compañía a realizar estas actualizaciones anualmente. Es por eso que no habría una carga administrativa extra justificada.

El futuro se define el 7 de mayo
Si la propuesta es aprobada en la asamblea de mayo, Lundin Mining estará obligada a presentar un cronograma tangible de reducción de emisiones antes de la próxima junta anual. Esto alinearía las operaciones en la Cordillera de los Andes con los estándares del Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM). Como consecuencia: el cobre sanjuanino sería producido bajo los más estrictos controles ambientales globales.
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