La velocidad de la transición energética global está alterando las proyecciones de los grandes bancos de inversión antes de lo previsto. Un reciente informe estratégico de Goldman Sachs revela que la aceleración en las ventas de vehículos eléctricos (VE) tiene la capacidad de restarle al mercado petrolero global hasta 320.000 barriles diarios para finales del próximo año. Este freno en el consumo consolidaría una tendencia bajista para el crudo Brent, empujando su cotización hacia la franja de los 55 dólares por barril para finales de 2027, a medida que los valores de la energía retroceden tras los picos causados por la guerra con Irán.

De acuerdo con las mediciones de la entidad financiera, la penetración global de los coches eléctricos alcanzó un sólido 26,1% del total de las ventas de vehículos de pasajeros durante mayo de 2026. La cifra representa un salto de 3,4 puntos porcentuales en comparación con los registros de febrero, ubicándose muy cerca de los máximos históricos de la industria automotriz.
El factor China y el empuje de Ormuz
El fenómeno exhibe una base geográfica diversificada: 12 de los 15 mercados automotores más importantes del planeta registraron incrementos significativos en sus tasas de adopción tecnológica durante el último trimestre. Sin embargo, la República Popular China se mantiene como el motor indiscutido de esta transformación estructural, aportando más del 60% del crecimiento global de la categoría tras firmar un avance de 11,4 puntos porcentuales desde febrero.
Leé también: Guerra de divisas en Ormuz: el avance del petroyuan y su impacto en la minería

Alexandra Paulus, analista especializada en petróleo de la firma, advirtió que el encarecimiento de los combustibles tradicionales derivado de los bloqueos e incidentes en el estratégico estrecho de Ormuz funcionó como un catalizador económico inesperado. Las distorsiones logísticas empujaron a los consumidores a coordinar un recambio tecnológico acelerado hacia la electromovilidad. El impacto de este proceso se percibe con nitidez en el mercado interno chino, donde la demanda de nafta muestra signos de debilidad estructural a medida que avanzan los volúmenes de carga en las redes eléctricas.
Escenarios bajo la lupa financiera
Las estimaciones del banco norteamericano contemplan dos rutas posibles para los próximos meses:
- Aceleración persistente: Si el ritmo actual de demanda se sostiene en el tiempo, la sustitución tecnológica desplazará 0,32 millones de barriles diarios de crudo para diciembre de 2027.
- Escenario conservador: Incluso si la penetración de los vehículos eléctricos se congelara en los niveles actuales de mayo, la demanda global se ubicaría de todas formas unos 130.000 barriles diarios por debajo de las proyecciones previas del mercado.
Leé también: Vehículos eléctricos BYD en San Juan: precios, leasing y el interés que despiertan en minería
El hito del mercado global y las proyecciones a 2035
Para dimensionar la velocidad del cambio, datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE) recopilados por la consultora UBS confirman que las ventas globales de vehículos eléctricos, considerando puros e híbridos enchufables, quebraron la barrera de las 20 millones de unidades anuales.
El balance del ciclo previo determinó que uno de cada cuatro autos nuevos patentados en el mundo ya prescindía de los motores de combustión interna tradicionales.
A largo plazo, las perspectivas de la AIE anticipan que la cuota de mercado de las plataformas eléctricas escalará hasta el 50% de las ventas globales para el año 2035, un escenario que se cumpliría incluso si las principales potencias económicas deciden retirar los subsidios o el apoyo político directo a la actividad.
La paradoja del stock circulante: A pesar de la velocidad de los concesionarios, la flota eléctrica global representa apenas el 5% del parque automotor mundial en circulación. Este stock inicial es el responsable de desplazar una demanda equivalente a 1,2 millones de barriles de petróleo por día.
El norte argentino como garante del stock global

Este escenario de reconversión irreversible impacta de forma directa en el mapa minero nacional. Al consolidarse como el 4° productor mundial de litio. Junto a Bolivia y Chile, forma parte del estratégico Triángulo del Litio, una región que concentra más del 58% de las reservas mundiales del planeta.
De esta manera, Argentina se posiciona en el centro de la escena ante la necesidad de las automotrices de abastecer sus líneas de montaje de baterías. Dado que China acapara las tres cuartas partes de la fabricación global de vehículos eléctricos, el desarrollo de los salares en Salta, Jujuy y Catamarca deja de ser una promesa regional para transformarse en el pilar fundamental que sostiene el retroceso global del petróleo.
Leé también: Minería del litio en Argentina: visión experta desde el Triángulo del Litio
Contrastes geográficos: Líderes y rezagados
El mapa de la electromovilidad expone brechas operativas muy marcadas entre las principales potencias industriales:

Las asimetrías del reporte demuestran que, mientras mercados maduros como el japonés o el estadounidense avanzan de forma conservadora, la consolidación del bloque asiático y el endurecimiento normativo en Europa actúan como un piso irreversible para la demanda de metales críticos. Para la minería argentina de cobre y litio, el verdadero negocio no radica en mirar el surtidor local, sino en seguir de cerca la velocidad de los cargadores en Beijing.

Equipo editorial de Acero y Roca. Información técnica, veraz y actualizada sobre el sector minero e industrial de Argentina y el mundo.