La Especialista Senior en Ambiente y Comunidad y consultora, María José Guillemain explicó cómo actúan las empresas y la autoridad ambiental ante el hallazgo de una especie endémica en un proyecto minero y cuál es el primer paso antes de definir medidas de protección.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
El hallazgo del lagarto andino Phymaturus williamsi en Calingasta abrió interrogantes sobre cómo actúan las empresas y el Estado cuando una especie endémica aparece en una zona minera. Una especialista explica el procedimiento y por qué la investigación científica es el primer paso para su conservación.
El hallazgo de Phymaturus williamsi, un lagarto andino endémico de San Juan registrado en cercanías de tres proyectos mineros de Calingasta, abrió en 2023 un interrogante que sigue vigente: ¿qué ocurre cuando una especie poco conocida aparece en un área donde se desarrolla una actividad extractiva?
A casi tres años de la publicación del estudio científico que confirmó una nueva población de la especie, no se realizaron nuevos relevamientos de campo ni se registraron nuevos ejemplares, según confirmó a este medio uno de los autores del trabajo original. Ese escenario mantiene abierto el desafío de conocer mejor su distribución y su biología antes de definir medidas específicas de conservación.

En ese contexto, la bióloga y consultora ambiental María José Guillemain, socia gerente de BIOMA Consultora, explicó cómo funciona el procedimiento ambiental cuando durante una campaña de exploración o de monitoreo aparece una especie endémica y cuál es el rol que cumplen las empresas, los consultores y la autoridad de aplicación.
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El caso tomó relevancia a partir de un trabajo publicado hace tres años por el Licenciado en Biología del Conicet e investigador sanjuanino Franco Miguel Valdez Ovallez y colaboradores, que documentó una nueva población de Phymaturus Williamsi en Calingasta, diez años después del primer registro realizado por Fernando Lobo, Alejandro Laspiur y Juan Carlos Acosta en 2013.
¿Qué ocurre cuando aparece una especie endémica?
Para Guillemain, el hallazgo de una especie endémica durante una campaña de exploración o en el desarrollo de un proyecto minero activa un procedimiento ambiental específico. La primera obligación es comunicar el registro a la autoridad de aplicación, que evaluará la información disponible y determinará si corresponde incorporar nuevas exigencias ambientales.

«Si se detecta una especie endémica o de interés para la conservación, ese hallazgo debe informarse. A partir de allí, la autoridad puede requerir medidas específicas, como ampliar los monitoreos o incorporar nuevas acciones de seguimiento en las siguientes etapas del proyecto».
María José Guillemain
Conocer primero, proteger después
La bióloga aclaró que esas decisiones dependen, en gran medida, del conocimiento científico disponible sobre la especie. En el caso del Phymaturus williamsi, señaló que todavía existen importantes vacíos de información sobre aspectos básicos de su biología, su distribución y el tamaño de sus poblaciones. «Primero hay que conocer la especie. Entender cómo vive, de qué se alimenta, cómo se reproduce, cómo responde a la presencia humana y cuál es su distribución real. Recién con esa información se pueden diseñar medidas de conservación específicas para esa especie y no únicamente acciones generales para un grupo de reptiles», sostuvo
En ese sentido, consideró prioritario ampliar los relevamientos para determinar si la distribución del lagarto andino está limitada a los sitios donde fue registrado o si existen otras poblaciones en sectores aún no estudiados de la cordillera sanjuanina.

«Hay que mejorar el conocimiento de base. Saber si la especie está restringida a esos dos registros o si su distribución es más amplia. Esa información será la que permita a la autoridad ambiental evaluar si existe un riesgo para la población y definir, en caso de ser necesario, medidas especiales de conservación», concluyó.
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El rol de la autoridad ambiental
Guillemain señaló que esa tarea no se limita a la actividad minera, sino que forma parte de la gestión ambiental de todas las actividades que puedan generar impactos sobre el territorio.
«Es importante que el Estado, como organismo de control, esté atento a estas situaciones y pueda proponer medidas para estudiar la especie, preservarla o mitigar los impactos sobre su área de distribución», sostuvo.
Mientras tanto, el caso del Phymaturus williamsi mantiene abiertas más preguntas que respuestas. Sin nuevos relevamientos desde 2023, los especialistas coinciden en que ampliar el conocimiento sobre su especie será el primer paso para definir cómo proteger a uno de los grandes reptiles endémicos menos conocidos de San Juan.
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Periodista especializado en minería, ambiente, ciencia y economía. Desde San Juan, cubre la actividad minera con mirada crítica y enfoque en sus impactos, oportunidades y protagonistas, buscando explicar los procesos detrás de cada proyecto y acercar información rigurosa a la comunidad.