El mapa global de la transición energética suma un nuevo tablero geopolítico en la Puna argentina. La compañía estatal Khanij Bidesh India Limited (KABIL), creada por la administración de Narendra Modi para asegurar el aprovisionamiento soberano de minerales críticos, proyecta iniciar la extracción de litio en Argentina en un horizonte de cuatro a cinco años. El objetivo estratégico busca alimentar de manera directa su industria automotriz y tecnológica para amortiguar la hegemonía de China en el suministro de baterías.

El desembarco de la estatal india KABIL en los salares del norte argentino consolida una alianza estratégica entre Estados.
La estrategia de Nueva Delhi en el norte argentino
KABIL no opera con la lógica de una compañía exploradora que busca valorización en los mercados de valores de Toronto o Sidney. Su estructura responde orgánicamente al Ministerio de Minas de India, con la misión prioritaria de asegurar reservas de litio, cobalto y níquel en el exterior. Con una población de 1.400 millones de habitantes y un ambicioso plan de electromovilidad que impulsa la construcción de gigafábricas a través de conglomerados como Tata Electronics, India necesita abastecimiento físico ininterrumpido sin depender de intermediarios.
Por este motivo, la incursión india en el país comenzó a materializarse formalmente en 2024 con la firma de un acuerdo por 20,92 millones de dólares (2.000 millones de rupias) para la exploración de cinco bloques en Catamarca. La cartera provincial catamarqueña ofreció recientemente siete áreas adicionales en salmuera en etapa inicial (greenfield), una propuesta que actualmente se encuentra bajo análisis técnico.
En paralelo, la estatal india avanza en un memorándum de entendimiento con el Ministerio de Producción y Minería de Salta y con Recursos Energéticos y Mineros de Salta S.A. (REMSA), mientras sostiene negociaciones avanzadas para ingresar a dos proyectos de salmuera en Jujuy. Adicionalmente, KABIL evalúa dos iniciativas exploratorias conjuntas junto a gigantes energéticos de su país como Oil India e Indian Oil Corp.
Leé también: India y Argentina tejen una alianza minera con el litio como punto de partida
La alianza con las empresas estatales provinciales
La articulación con empresas públicas locales como REMSA en Salta y JEMSE en Jujuy constituye el núcleo de la estrategia de inserción territorial de India. Este modelo de asociación público-privada permite que las provincias retengan participación directa en la renta minera y fomenten el desarrollo de proveedores locales, mientras que KABIL accede al recurso minero sin competir en licitaciones abiertas contra grandes multinacionales consolidadas.
A partir de este esquema, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se presenta como una herramienta determinante para viabilizar el flujo de capitales. El marco normativo otorga estabilidad fiscal por 30 años, libre disponibilidad de divisas y exenciones arancelarias para proyectos que superen los 200 millones de dólares, garantizando previsibilidad financiera a largo plazo para una empresa estatal extranjera.
Leé también: EE.UU. no logra asegurar litio para su reserva estratégica y abre una oportunidad de oro para el boom exportador argentino

Tiempos geológicos, desafíos técnicos y el panorama global
El cronograma fijado por KABIL, iniciar la producción en cuatro o cinco años, representa un desafío operacional de alta complejidad en la industria del litio. Transformar un salar en fase de prospección temprana en una planta extractiva operativa requiere completar rigurosos estudios de prefactibilidad, factibilidad bancable, pruebas piloto y evaluaciones de impacto ambiental, procesos que demandan habitualmente entre seis y diez años.
Sin embargo, un informe reciente de una comisión parlamentaria de India expuso que KABIL ha experimentado demoras operativas en territorio sudamericano, atribuidas principalmente a la curva de aprendizaje y la falta de experiencia técnica previa en la explotación de salmueras de litio. Este diagnóstico parlamentario alertó sobre la lentitud generalizada de la estatal para convertir negociaciones diplomáticas en operaciones productivas concretas en el exterior.
El tablero global de KABIL también evidencia repliegues y diversificaciones:
- Mali: Se suspendió el proyecto de litio desarrollado junto a Uranium One Group (filial de la rusa Rosatom) debido a la inestabilidad sociopolítica en la región africana.
- Australia: Analiza dos iniciativas de litio en roca dura en alianza con Oil India, Coal India y NLC India.
- África y América: Mantiene conversaciones con Malawi Mining Investment Company para la prospección de minerales críticos en Malaui, mientras explora oportunidades en Brasil, Canadá, Rusia, Indonesia y el segmento de tierras raras.
La Puna salteña y jujeña concentra salares estratégicos con tecnología de evaporación y proyectos de extracción directa (DLE).
Leé también: Salta consolida su boom minero con Diablillos en el RIGI y proyectos clave de litio y oro
Geopolítica y el destino del mineral andino

La llegada de India profundiza la competencia multipolar por los recursos del Triángulo del Litio. Mientras China consolida posiciones a través de Ganfeng Lithium en el Salar de Cauchari-Olaroz y Zijin Mining en Tres Quebradas, Estados Unidos promueve acuerdos de minerales críticos bajo la Ley de Reducción de la Inflación (IRA), y capitales de Corea del Sur, Japón y Australia afianzan inversiones en el NOA.
En este escenario, el litio que extraiga KABIL en el noroeste argentino no ingresará al mercado spot internacional para cotizar como commodity. El mineral se integrará como insumo cautivo dentro de la cadena industrial soberana de la India. Esta particularidad exigirá a las administraciones provinciales fijar marcos transparentes de precios de transferencia y liquidación de regalías para que la renta minera impacte de forma equitativa en el desarrollo del territorio.

Equipo editorial de Acero y Roca. Información técnica, veraz y actualizada sobre el sector minero e industrial de Argentina y el mundo.