Por Karen Cortez
El arquitecto Jorge Cocinero Raed anticipó que la actividad minera presionará sobre viviendas, suelo industrial, hotelería y servicios. También reclamó revisar la conectividad vial, aunque no existe un proyecto oficial confirmado para una segunda Circunvalación.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
El crecimiento minero podría modificar la Ciudad de San Juan y su relación con el Gran San Juan. Cocinero plantea ampliar áreas industriales hacia zonas periurbanas, construir viviendas y revisar la red vial. Sus propuestas constituyen un análisis profesional y no un plan oficial anunciado.
La minería instala una discusión sobre la ciudad
La expansión de los proyectos mineros no solo plantea necesidades en alta montaña. El movimiento de trabajadores, proveedores, profesionales y empresas también puede aumentar la demanda de viviendas, infraestructura, tránsito, hotelería y servicios dentro de la Ciudad de San Juan.
En ese contexto, Jorge Cocinero, arquitecto y docente de la Universidad Nacional de San Juan, analizó recientemente en ACERO Y ROCA, cómo debería prepararse el núcleo urbano ante un eventual crecimiento sostenido de la actividad.
Su planteo toma como foco la Ciudad de San Juan, aunque incorpora su relación con los departamentos y zonas periurbanas que integran el Gran San Juan. El arquitecto considera que el ordenamiento deberá contemplar tanto la consolidación del área urbana como el cambio de funciones en sectores que actualmente tienen usos rurales.

“El cuerpo de todo ese tipo de trabajo es la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano, porque es quien ordena y organiza el espacio urbano. Es indudable que la ciudad va a crecer potencialmente. Es en sus alrededores, donde hay que reordenar. Justamente la parte de la zona intermedia, la que va entre la rural y la urbana, y la zona rural específicamente, que va a tener que empezar a cambiar algunos roles”.
El planteo no significa, según el entrevistado, eliminar las áreas rurales. La reorganización debería definir la relación con el espacio que pueden requerir talleres, depósitos, centros logísticos, empresas constructoras y proveedores vinculados directa o indirectamente con la minería. Estas actividades necesitan superficies, accesos viales y servicios que no siempre pueden incorporarse dentro del tejido urbano consolidado.
“Nosotros tenemos más extensión hacia el norte y el sur que al este y al oeste. Entonces, ahí es donde vamos a tener que poner el foco y la atención”, señaló. La definición de nuevas áreas urbanas o industriales requeriría evaluar accesos, disponibilidad de servicios, compatibilidad ambiental y relación con las zonas residenciales y rurales existentes.

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La segunda Circunvalación vuelve al debate
Para Cocinero, la red vial será uno de los puntos más sensibles. El aumento de vehículos particulares, transporte de personal, servicios y cargas podría incrementar la presión sobre los accesos y avenidas existentes.
Dentro de ese análisis reaparece una propuesta discutida durante diferentes gestiones: “Hemos hablado un montón de veces de la segunda avenida de Circunvalación, pero nunca se concretó. Ahora tenemos que pensar en cómo llevar adelante ese proyecto, porque la vamos a necesitar. Si no, vamos a desgastar la primera que ya quedó chica”, reconoció.

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Viviendas para distintos perfiles laborales
“Desde el punto de vista edilicio y residencial, para la gente que va a venir a trabajar a San Juan nos están faltando posibilidades para que pueda tener una vivienda”, explicó. «Si uno se pone a mirar, va a encontrar que muchos edificios en altura ya se están construyendo pensando justamente en lo que se viene”, señaló.
Cocinero distinguió distintos perfiles de demanda, desde cargos jerárquicos hasta trabajadores operativos. Su planteo no se basa en una jerarquización personal, sino en las características y condiciones habitacionales que podrían requerir diferentes funciones. También consideró que la oferta actual de viviendas en barrios privados y edificios puede resultar insuficiente si aumenta la llegada de profesionales y trabajadores.
La demanda temporal también forma parte de la transformación prevista. Ejecutivos, técnicos, consultores e inversores pueden permanecer durante períodos cortos antes de trasladarse a los proyectos o regresar a sus lugares de origen. “Ya están llegando empresarios que no tienen dónde hospedarse más que en los hoteles”, indicó Cocinero.
Su análisis amplía el impacto hacia otras actividades económicas. “Tienen que venir no solamente a invertir en minería, sino en gastronomía, hotelería y venta de servicios, incluso internet”, expresó. “No es una sola cosa nada más lo que se viene. Es un sistema, y los sistemas hay que atacarlos por todos lados”, resumió.

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Cocinero ubicó al Estado en el centro de la planificación. Desde su perspectiva, el sector privado puede construir viviendas, hoteles y servicios, pero la organización del suelo, la infraestructura y la conectividad necesitan una conducción pública. El arquitecto añadió que el Estado deberá observar “la infraestructura, el equipamiento y los servicios viales para que la cosa funcione”.
El desafío para la Ciudad de San Juan será anticipar esos cambios sin confundir expectativas con demanda comprobada. La planificación deberá apoyarse en estudios de tránsito, suelo, vivienda y servicios que permitan transformar las advertencias profesionales en decisiones urbanas verificables.

Equipo editorial de Acero y Roca. Información técnica, veraz y actualizada sobre el sector minero e industrial de Argentina y el mundo.