El senador por Catamarca sostiene que la expansión minera puede transformar la economía regional, pero advierte que sin proveedores, capacitación e infraestructura el impacto local puede quedar reducido a impuestos y algunos empleos directos.
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LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Flavio Fama, senador por Catamarca y vicepresidente de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles, advierte que la expansión minera será un “tsunami”. Reclama coordinación provincial, desarrollo de proveedores, formación universitaria e infraestructura para evitar que el negocio termine capturado por empresas externas.
El Senador Flavio Fama no imagina a Catamarca, San Juan, Jujuy o Salta compitiendo por un lugar en un ranking minero. Su mirada es otra: las provincias deberían funcionar como partes de un mismo sistema y prepararse juntas para una expansión que, según define, tendrá dimensiones de “tsunami”.
“San Juan en cinco o diez años más va a ser top en minería, por lo menos en valor producido, por las minas de cobre que tienen funcionamiento”, sostuvo. Pero inmediatamente amplió el mapa: “Salta, Catamarca, Jujuy, San Juan, creo que Mendoza también y le podés sumar Santa Cruz, y Chubut si cambia su política minera. Tienen que formar un complejo, como el clúster minero argentino”. Para el senador, esa coordinación debería apoyarse en dos pilares que considera decisivos: “la formación de recursos humanos” y “el desarrollo de cadena de valor con proveedores locales”.
Si no hay proveedores, el negocio puede quedar afuera
Fama pone buena parte del riesgo en lo que ocurra alrededor de la operación minera, más que dentro de la mina. “Si la minería no consigue hacer un efectivo derrame en los proveedores locales, las empresas con mayor experiencia pueden terminar capturando buena parte del gasto operativo«, advierte.
Su definición de proveedor local tampoco se limita al área inmediata de explotación. Habla de “círculos concéntricos”: primero la zona del proyecto, después la provincia y luego el país. “Lo que va a terminar pasando es que van a venir de afuera y van a capitalizar toda esa economía del OPEX empresas que tienen mucha experiencia”, señaló, recordando la presencia de proveedores chilenos y peruanos en encuentros del sector realizados en San Juan.
La advertencia es directa: “Si la minería queda solamente en regalías y en impuestos deducibles por la exportación, que es a lo que a veces le apuntan los gobernadores, directamente va a ser un fracaso, porque va a ser una extracción de mineral con poco derrame local”.
Para Fama, la discusión debería concentrarse entonces en dos resultados: “Tenemos que insistir mucho en el empleo directo y tenemos que insistir mucho en el desarrollo de proveedores. Estos son dos temas cruciales”.
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No todas las provincias tienen que producir lo mismo

Ese desarrollo, aclara, tampoco significa intentar copiar capacidades industriales que otras regiones ya tienen consolidadas. “Yo no voy a pretender que Catamarca tenga un desarrollo metalmecánico como el que tiene Córdoba o Rosario”, explicó.
La lógica sería identificar qué puede aportar cada territorio y dónde conviene complementar capacidades. “Si hay proveedores metalmecánicos, probablemente sean mayoritariamente de esa zona. Pero sí hay que incentivar y capacitar a los proveedores locales de tantas otras cosas que requiere la explotación minera”.
Fama insiste en que la dificultad no está solamente en conseguir una empresa interesada en vender. “Hay que fortalecerlo desde el punto de vista empresario, hay que tener en cuenta que la minería es una industria de alta tecnología y estándares muy exigentes de calidad. Los que nos tenemos que preparar somos nosotros”.
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El proveedor necesita saber qué se va a comprar y cuándo
La falta de previsibilidad es otro obstáculo que identifica. Fama presentó un proyecto de ley orientado a un registro de proveedores mineros y plantea que las empresas deberían anticipar estimaciones sobre futuras demandas.
“¿Qué es lo que te dicen los proveedores? Yo necesito saber qué cantidad de qué producto van a requerir y en qué momento para que yo prepare toda mi cadena de abastecimiento”, explicó. Su propuesta apunta a “generar un registro, establecer indicadores, dimensiones y ordenar información que permita a las empresas prepararse con mayor anticipación». Para Fama, el desarrollo de proveedores tiene un carácter necesariamente colectivo.
“El tema proveedores es de espíritu gregario. Acá nos tenemos que juntar para poder darle soluciones a los mineros”.
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Rutas, energía y viviendas también forman parte del problema

La preparación no termina en las empresas. “La Argentina no tiene caminos, y lo que tiene está mal. No tiene líneas eléctricas”, señaló Fama al entrar en la discusión de infraestructura. El senador puso como ejemplo la conexión entre Mendoza y San Juan, a la que define como parte natural de un futuro corredor minero. “Estoy espantado con el estado de la ruta de Mendoza hasta San Juan, teniendo en cuenta que ese es un corredor minero nato, y cuando venga la minería muchas cosas que vengan por el Pacífico van a pasar por Mendoza y van a ir a San Juan. No podemos tener una ruta así”.
Pero su concepto de infraestructura es más amplio. También incluye viviendas, servicios y capacidad urbana para absorber trabajadores y ejecutivos vinculados con los proyectos.
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“Va a ser un tsunami en la Argentina, especialmente en San Juan, y hay que estar preparado. Hay que empezar a pensar en todos los detalles, desde lo grueso como la infraestructura, los esquemas de crédito para proveedores y la capacitación de la gente, hasta los mínimos detalles”.
“En vez de competir hay que asociarse”
Fama también descarta una competencia cerrada entre Catamarca y San Juan. Si la escala de los proyectos supera la capacidad de una sola provincia, sostiene que la salida es complementarse. “En vez de competir hay que asociarse. No tiene sentido competir para algo que es demasiado grande y que nos tiene que encontrar preparados. Si no, van a venir de afuera”, afirmó.
Su ejemplo vuelve a la industria metalmecánica. Si Catamarca no desarrolla esa capacidad, debería conectarse con Córdoba o Santa Fe. La misma lógica podría aplicarse a capacitación, logística y servicios especializados. “Para tener una estrategia tienen que hablar entre ellos y coordinar la estrategia. Yo soy muy del trabajo conjunto”, sostuvo.
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Las universidades tienen que entrar antes de que falte personal

La segunda gran preocupación de Fama es la mano de obra. Si las provincias esperan hasta que los proyectos estén demandando personal, advierte, llegarán tarde. “Si yo fuera gobernador estaría muy atento a esto y empezaría a mirar y a conversar con las universidades, los institutos, ver cómo hacemos, empezar a hablar con la empresa, consultar cuáles son los perfiles requeridos, de qué especialidad los necesitan para que nos preparemos nosotros”.
Para Fama, “el personal especializado y los proveedores” son los dos grandes frentes de preparación. “En el personal especializado ahí tienen que jugar las universidades. Ahí los jugadores son las universidades”.
El senador conoce ese sistema desde adentro: fue rector universitario durante 14 años y también decano de Ingeniería. Como ejemplo del cambio de expectativas, asegura que Ingeniería de Minas registra hoy “más de 200 inscriptos”, frente a los “25 o 30” que solía recibir anualmente. Sin embargo, advierte que la demanda no será únicamente de ingenieros o geólogos. “También necesitan soldadores, gastronómicos, camiones”, señaló.
Chile como referencia para formar trabajadores
La experiencia chilena aparece como un modelo que Fama considera útil. Relata que empresas como Caterpillar trabajan con centros de simulación instalados en universidades, donde los operarios pueden entrenarse utilizando infraestructura académica. “Son las universidades las que las administran. Entonces los operarios van a hacer la simulación y el entrenamiento a las universidades”, explicó. Su conclusión es que también será necesario invertir en equipamiento educativo y que las propias compañías deberían participar porque son las que demandarán esos perfiles.
Fama reconoce que: “no tenemos la historia minera que tiene Chile. Entonces no podemos pretender estar a la altura de los chilenos respecto de estos temas. Lo que tenemos que hacer es aprender de los casos de éxito. Copiarlos y adaptarlos”.
El escenario que describe combina proyectos de gran escala, nuevas cadenas de proveedores, demanda de personal y presión sobre infraestructura que todavía no está preparada. Para Fama, el resultado no dependerá solamente del mineral disponible, sino de cuánto logren anticiparse provincias, empresas y universidades antes de que esa demanda alcance su punto máximo.

Periodista y licenciada en Comunicación Social, especializada en el impacto social, educativo y laboral de la minería en San Juan, con foco en oficios técnicos, proveedores locales y desarrollo en comunidades y una mirada inclusiva del sector.