Mendoza acelera: el Distrito Minero Malargüe y su blindaje frente a la 7722

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Mientras San Juan concentra las miradas globales y exhibe la madurez de sus proyectos en etapas avanzadas, Mendoza apura el paso para no quedar fuera del radar inversor. El especialista Raúl Rodríguez desmenuza cómo el nuevo esquema distrital busca esquivar trabas políticas y brindar seguridad jurídica en el distrito minero Malargüe.

Maquinaria de exploración minera operando en la cordillera andina frente a zonas no desarrolladas. Contenido Original de ACERO Y ROCA - Prohibida su reproducción
La madurez de los proyectos sanjuaninos contrasta con la urgencia mendocina por reactivar el sector. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

El contraste regional: San Juan cosecha, Mendoza busca sembrar

En plena efervescencia de la Expo San Juan Minera, el escenario cuyano evidencia dos realidades opuestas. Mientras la provincia anfitriona se posiciona como el faro del cobre en Argentina, su vecina del sur organiza la 3ra Jornada Malargüe Distrito Minero en un intento contrarreloj por recuperar terreno tras décadas de estancamiento.

Para Raúl Javier Rodríguez, abogado especialista en Derecho Minero y asesor de empresas, la diferencia entre ambas jurisdicciones no es casualidad, sino un «fenómeno de causa-efecto». La realidad sanjuanina es «el claro reflejo del sostenimiento de su matriz normativa y la decisión política de promover la exploración como actividad previa y necesaria para el descubrimiento de nuevos yacimientos».

En contrapartida, el letargo mendocino tiene raíces profundas. Rodríguez es categórico al afirmar que durante los casi veinte años de vigencia de la Ley 7.722, la ausencia de la actividad en la agenda de los pasados gobiernos derivó en una nula actividad exploratoria y, lógicamente, en la inexistencia de nuevos desarrollos. «San Juan puede exhibir estos avanzados proyectos, porque justamente durante esas dos décadas desperdiciadas por los mendocinos, nuestros vecinos apostaron a la exploración».

retrato de Raul Javier Rodriguez, Abogado. Especialista en Derecho Minero- Asesor de Empresas.
Raul Javier Rodriguez, Abogado. Especialista en Derecho Minero- Asesor de Empresas.

Compatibilidad legal y el fantasma de la 7722

El mayor interrogante para los inversores internacionales que hoy miran a la región de Cuyo es la seguridad jurídica frente al activismo antiminero. El diseño del Distrito Minero Occidental se presenta, en los papeles, como un escudo procedimental.

Agrupar para destrabar: la estrategia procedimental

El esquema de zonificación no viene a resolver un defecto técnico de las leyes mendocinas, sino un profundo cuello de botella burocrático y político. Rodríguez explica que el freno a la industria no era «un problema netamente procesal, sino más bien una ausencia de política provincial que impulsara, a proyectos ya presentados, a obtener su correspondiente Declaración de Impacto Ambiental».

La actual administración provincial optó por agrupar los permisos para facilitar su abordaje. Esta estrategia de agruparlos regionalmente ha «facilitado el tratamiento conjunto no sólo dentro de la administración provincial sino también en la crítica etapa de la ratificación legislativa ordenada por el artículo 3 de la ley 7.722«.

Este hito procedimental, de consolidarse, sienta un precedente vital para las empresas: lograr que las licencias de exploración sean sostenibles «independientemente de las variaciones gubernamentales o los cambios de signos políticos».

Abogado analizando expedientes legales sobre un escritorio de madera. Contenido Original de ACERO Y ROCA - Prohibida su reproducción
El blindaje jurídico de los proyectos es el principal reclamo del capital internacional. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

La inversión en exploración como único termómetro real

Más allá del entusiasmo gubernamental y de las jornadas técnicas en el Centro de Convenciones Thesaurus, el mercado exige métricas comprobables. Sobre el debate de si el formato de «Distrito» debe mantenerse como política de Estado a largo plazo, el especialista advierte que es un «resorte de la política», aunque desde una óptica técnica, lo ideal sería que «cada proyecto tenga su propia agenda y realice sus esfuerzos e inversiones para poder obtener los permisos necesarios para desarrollarse sin depender para ello de la asistencia o planificación del Estado».

La consolidación del modelo mendocino no se medirá en discursos. El éxito del Distrito Minero Malargüe será dictado exclusivamente por la inyección de capital en terreno. Más que los indicadores legales, lo que determinará la eficacia será «la inversión en trabajos de exploración y el conocimiento geológico de la zona». Solo la perforación efectiva, el avance real de los proyectos y el flujo de caja operativo funcionarán como «el principal sostén y argumento defensivo para resistir potenciales embates o especulaciones políticas que tiendan a detenerlos».

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