La ONG Defensa Ambiental advierte que la iniciativa ingresada como Declaración de Impacto Ambiental subestima los efectos sobre aguas subterráneas, biodiversidad y comunidades indígenas en uno de los ecosistemas altoandinos más sensibles de Chile. El proceso de participación ciudadana estará abierto hasta el 25 de mayo.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
CODELCO busca ampliar la exploración de litio en el Salar de Maricunga mediante un proyecto de 50 millones de dólares que incluye 142 pozos y pruebas de reinyección de salmuera. Organizaciones ambientales, especialistas y comunidades colla cuestionan que la iniciativa avance mediante una Declaración de Impacto Ambiental y advierten riesgos para acuíferos, humedales altoandinos y fauna protegida. Además, sostienen que el proyecto fragmenta artificialmente futuras etapas de explotación minera.
142 pozos para ampliar la exploración de litio en Maricunga
El miércoles 20 de mayo, la Alianza de Humedales Andinos, el Consejo Nacional del Pueblo Colla y la Comunidad Indígena Colla Finca del Chañar organizaron el taller virtual “Litio en Maricunga: Proyectos Mineros y Participación Ciudadana”.
En el encuentro, Ricardo Frez abogado y Cynthia Escares bióloga de la ONG Defensa Ambiental analizaron la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) ingresada por CODELCO en febrero de 2026 para la segunda etapa de exploración de litio en el Salar de Maricunga. El proceso de participación ciudadana asociado al proyecto finaliza el 25 de mayo a las 23:59 horas.
El proyecto denominado “Continuidad de Exploración de Litio y Pruebas de Reinyección de Salmuera en el Salar de Maricunga” contempla una inversión de 50 millones de dólares. La iniciativa propone habilitar 15 pozos de bombeo, 19 pozos de reinyección de salmuera y 108 pozos de monitoreo hidrogeológico. Además de caminos, plataformas y un campamento para aproximadamente 320 personas.
Las 142 plataformas de perforación representan más del 70% de la superficie total del proyecto. Su habilitación implica remoción y compactación de la costra salina del salar, un aspecto que especialistas consideran crítico debido a la fragilidad de los humedales andinos y de los acuíferos del Salar de Maricunga.
Evaluación ambiental en Maricunga: las razones detrás de la DIA
El abogado Ricardo Frez situó el proyecto dentro de una secuencia iniciada en 2018, cuando CODELCO obtuvo el Contrato Especial de Operación de Litio (CEOL) para Maricunga, uno de los primeros aprobados bajo la Estrategia Nacional del Litio. La primera etapa de exploración fue autorizada en 2020 e incluyó 16 pozos, mientras que la nueva iniciativa multiplica significativamente esa intervención.
«El fin último de este proyecto es la explotación del litio. Estamos en la mitad del camino todavía, quedan todavía otros proyectos, pero cada uno de estos proyectos son claves para el que viene», explicó Frez.
Sin embargo, el núcleo de la discusión técnica y jurídica se concentra en la figura ambiental utilizada por CODELCO. Una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) establece que no existen impactos significativos por lo tanto no obliga a implementar medidas de mitigación, reparación o compensación. En cambio, un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) sí reconoce esos impactos y exige medidas obligatorias.
Para Frez, la magnitud de la intervención planificada hace insostenible esa calificación. «Esto repercute directamente en que el levantamiento de información sea deficiente, que no haya medidas de mitigación, reparación o compensación, y que no se reconozcan impactos significativos» explicó y remarcó que «hay muchas zonas donde existen impactos graves, hay ecosistemas de alto valor y mucha latencia ambiental. Todo esto tendría que estar reflejado en un Estudio de Impacto Ambiental”.
A eso también se suma lo que desde la ONG denomina «fraccionamiento de proyectos». Según Frez, presentar declaraciones separadas por etapa impide que la autoridad evalúe la carga acumulada de impacto. «No deberían darse declaraciones de impacto ambiental separadas cada una, aisladas una a la otra, sin considerar toda la carga de impacto que cada uno de estos proyectos va generando como un gran proyecto cuyo objetivo final es la explotación minera del salar.»

Extracción directa de litio y los riesgos de la reinyección de salmuera
La bióloga Cynthia Escares explicó el funcionamiento de la extracción directa de litio, tecnología que diferencia este proyecto del método tradicional basado en piscinas de evaporación. En la extracción directa, la salmuera rica en litio se bombea desde el acuífero, se procesa para separar el mineral y luego se reinyecta en capas profundas del salar. El objetivo es compensar parte de los volúmenes extraídos y favorecer la recuperación hidráulica del sistema.
“La minería de litio es una minería del agua”, señaló Sacares, al advertir que cualquier alteración en los acuíferos puede modificar el equilibrio ecológico del salar.
Según explicó, la reinyección de salmuera se realizaría en acuíferos profundos ubicados entre 350 y 600 metros de profundidad. Sin embargo, advirtió que la efectividad de esa tecnología todavía no ha sido validada a gran escala en ecosistemas altoandinos.
«Los estudios que existen relacionados con esta nueva tecnología son en escalas muy pequeñas y no con las dimensiones que tendría una extracción de litio real en un salar como el de Maricunga» explicó y remarcó que “se está asumiendo que la reinyección va a ser capaz de que el sistema vuelva a reestructurarse como estaba antes de hacer la intervención”.
Peligro en los humedales altoandinos y el ecosistema de Maricunga
El Salar de Maricunga se ubica a más de 3.700 metros de altitud y alberga tres acuíferos superpuestos, somero, intermedio y profundo, cada uno con funciones ecológicas e hidrogeológicas diferentes.
Las lagunas superficiales donde habitan flamencos andinos, parina chica y parina grande fluctúan en extensión según los regímenes hídricos. Esa dinámica amplía o reduce el espacio disponible para la biodiversidad altoandina. Sin embargo, Scáres cuestionó que la DIA trate esos cuerpos de agua como sistemas permanentes e inmutables.
Asimismo, indicó que esa visión reduccionista también se replica en la evaluación de fauna. “La fauna es incorporada sólo como un receptor de ruido. No se vinculan sus hábitats ni los procesos ecológicos en la dinámica del ecosistema salino”, afirmó.
La especialista sostuvo que el mismo patrón aparece en el análisis de flora y vegetación. Según explicó, la DIA restringe el área de influencia únicamente a la zona de intervención directa y omite la conectividad hidrológica del salar con el Parque Nacional Nevado Tres Cruces, ubicado a 1,5 kilómetros, con el sitio Ramsar Complejo Lacustre Laguna Negro Francisco y Santa Rosa, a 2 kilómetros, y con el sitio prioritario Nevado Tres Cruces.

El reclamo del Pueblo Colla por el uso ancestral del territorio
Por otra parte, la declaración reconoce la existencia de comunidades indígenas y prácticas culturales asociadas al territorio, pero las analiza con información secundaria. También delimita el área de influencia en función del uso de la ruta CH-31 y no de la relación integral de las comunidades con el territorio. Además varias comunidades no participaron en el levantamiento de información primaria.
«No se profundiza en el uso ancestral del territorio, en la relación espiritual agua-salar, y cómo la explotación de este proyecto minero puede afectar las relaciones que existen en el uso consuetudinario del territorio», advirtió Escares.
En respuesta, CODELCO propuso siete compromisos ambientales voluntarios. Entre ellos un plan de tráfico vehicular, señalética vial, capacitaciones para trabajadores, mecanismos de retroalimentación, visitas con comunidades colla. También un plan de perturbación controlada durante la construcción y monitoreo preventivo de chinchillas.
Para la ONG Defensa Ambiental, esas medidas resultan insuficientes considerando la sensibilidad ecológica e hidrogeológica del salar.
Diecisiete organismos públicos presentaron objeciones técnicas a CODELCO
A esto se suma que distintos organismos del Estado con competencia ambiental formularon observaciones al proyecto. De acuerdo con la información presentada durante el taller, 17 organismos emitieron cuestionamientos a la DIA.
Entre ellos figuran CONAF, SERNAGEOMIN, el Consejo de Monumentos Nacionales, la Municipalidad de Copiapó y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas. Solo cinco organismos se manifestaron conformes con la declaración ambiental presentada por CODELCO.
Plazos y mecanismos para la participación ciudadana en el salar
Con el proceso de participación ciudadana abierto hasta el 25 de mayo. Frez recordó que «cualquier persona puede ingresar observaciones sin necesidad de acreditar residencia ni afectación directa».
Las organizaciones deben presentar certificado de vigencia y directorio actualizado. Las observaciones pueden ingresarse de manera presencial en la oficina regional del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) o mediante la plataforma electrónica del organismo. Aunque las observaciones ciudadanas no son vinculantes, obligan al titular a responder cada planteamiento y pueden transformarse en antecedentes relevantes en caso de futuras impugnaciones ante los Tribunales Ambientales.

Periodista especializada en minería, ambiente y agenda social. Forma parte de Acero y Roca -Magazine Minero, donde cubre la actualidad del sector con foco en sostenibilidad, seguridad, innovación y gestión de recursos humanos. Su trabajo analiza la relación entre minería y desarrollo local, con atención en el impacto en las comunidades y la gestión de recursos naturales. También aborda el avance de la inclusión en la industria, siguiendo iniciativas vinculadas al rol de la mujer y espacios sindicales emergentes.