La compañía minera canadiense Kobrea Exploration Corp. completó de manera exitosa su primera campaña de perforación diamantina en el proyecto El Perdido, ubicado en el departamento de Malargüe. Los trabajos exploratorios, que sumaron un total de 2.358 metros distribuidos en seis pozos, confirmaron fehacientemente la existencia de un robusto y extenso sistema hidrotermal rico en cobre, oro, molibdeno y plata, consolidando el potencial de la provincia de Mendoza.

Resultados del subsuelo: los detalles técnicos de la Fase 1 de perforación
La exploración avanzada en el Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO) acaba de marcar un punto de inflexión histórico para la minería metalífera de la región. De esta manera, Kobrea Exploration Corp. oficializó la finalización de su programa inicial de perforación diamantina de Fase 1 en el proyecto El Perdido. Los sondajes realizados en el terreno demostraron la presencia generalizada de mineralización de estilo pórfido, con abundantes conjuntos de sulfuros, vetas de cuarzo en stockwork y zonas localizadas de alteración potásica.
Los geólogos de la firma constataron que los testigos analizados indican que la intensidad de las estructuras y las alteraciones hidrotermales tienden a fortalecerse sustancialmente a medida que se gana profundidad en la montaña. Por lo tanto, las observaciones geológicas preliminares sugieren con fuerza que el núcleo principal del sistema mineralizado todavía permanece inexplorado en los niveles más profundos de la formación, abriendo un escenario de altísima prospectividad para las etapas que vendrán.

Escala del yacimiento: un objetivo de dos kilómetros cuadrados bajo la lupa
La campaña inaugural de la operadora canadiense se concentró exclusivamente en testear una fracción específica de la anomalía integral. En este sentido, las dimensiones del objetivo geológico delineado en El Perdido alcanzan una superficie estimada en 2 kilómetros de ancho por 2 kilómetros de largo, un volumen de magnitud internacional que posiciona al bloque dentro de los parámetros de los grandes depósitos andinos.
Sin embargo, un factor operativo complejo obligó al equipo técnico a replantear la estrategia de perforación en tres de los seis pozos planificados. Debido a la presencia de un sistema de fallas geológicas con rocas altamente inestables en los sectores superficiales, tres de los sondajes metalíferos que portaban mineralización de cobre debieron interrumpirse de forma abrupta antes de alcanzar las profundidades proyectadas.
Para subsanar este inconveniente estructural de cara a las próximas campañas en Malargüe, la gerencia de exploración de Kobrea confirmó que ya se encuentra gestionando la contratación de maquinarias y equipos de perforación alternativos, además de implementar técnicas de perforación optimizadas que permitan sortear las zonas de fallas y penetrar con éxito en los niveles profundos donde se alojaría el núcleo del pórfido.
Proyecciones corporativas y la voz del liderazgo minero en Malargüe
“Este programa inicial de perforación en El Perdido ha confirmado la existencia de un sistema de pórfido mineralizado de gran escala. Las leyes de cobre, oro y molibdeno intersectadas hasta el momento son totalmente consistentes con los márgenes exteriores y los niveles superiores de un sistema de pórfido típico”, declararon desde la dirección de la compañía tras la recopilación de los datos de campo.
Por consiguiente, los geólogos de la empresa ejecutaron las tareas de mapeo, descripción y muestreo de los testigos de perforación bajo estrictos protocolos internacionales. Las muestras recolectadas y delimitadas fueron seccionadas y rotuladas con identificadores únicos para su posterior envío al laboratorio. Asimismo, para asegurar la transparencia de los ensayos y la validez técnica ante los mercados de capitales, la minera introdujo materiales de referencia certificados, que incluyen estándares de control para cobre, molibdeno y oro, además de muestras en blanco, a una tasa rigurosa de una muestra de control por cada diez unidades enviadas.

Consolidación distrital: siete proyectos listos para multiplicar la exploración
El potencial exploratorio que posee Kobrea en el sudoeste de la provincia de Mendoza no se agota únicamente en las fronteras de El Perdido. La firma canadiense retiene el derecho contractual para adquirir una participación del 100% en un portafolio compuesto por 7 proyectos mineros estratégicos que, en conjunto, totalizan una superficie de 733 kilómetros cuadrados.
En consecuencia, durante la presente temporada de trabajo, la empresa ha desarrollado múltiples objetivos de pórfido a escala kilométrica a lo largo y ancho de estas propiedades, dejándolos listos y catalogados para futuras pruebas de perforación. Al haber sido El Perdido el único bloque evaluado con mecha en esta campaña inicial, las autoridades geológicas de la corporación concluyeron que la continuidad de los trabajos y la planificación de nuevas perforaciones están plenamente justificadas para dimensionar el volumen real de la riqueza enterrada en el sur mendocino.

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