Freno logístico: Advierten que el flete absorbe el 50% del valor del mineral no metalífero

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San Juan ostenta calidad premium, pero el costo logístico frena a los productores no metalíferos de las PyMEs mineras. Iván Sánchez, productor de Valle Fértil, advierte que el 50% del valor se pierde en transporte. Sin molienda en origen, la provincia regala su potencial industrial.

Camión de carga transportando feldespato y cuarzo en bruto por las rutas sanjuaninas, reflejando el impacto logístico en la minería no metalífera.
El transporte de carga terrestre define la rentabilidad de las PyMEs mineras sanjuaninas. Imagen Transporte Belén SRL

Las rutas definen la rentabilidad en la minería de baja escala

El negocio de la minería no metalífera no se define exclusivamente en la cantera, se define en la ruta. En Valle Fértil, el repunte de la actividad productiva, tras más de un año de parate absoluto por falta de demanda, choca de frente con una barrera financiera infranqueable: el costo del transporte terrestre.

Actualmente, el volumen de extracción se ubica en las 300 toneladas mensuales, una cifra marginal si se considera la capacidad instalada y geológica de los yacimientos de la zona. El principal escollo radica en la matriz de costos operativos. Iván Sánchez, productor local de feldespato y cuarzo, es tajante al diagnosticar el escenario comercial: «La logística y el transporte hoy son el 50% del valor del mineral en destino».

Esta asimetría significa que la mitad del esfuerzo productivo, la inversión en maquinaria pesada, el combustible y las horas hombre se diluyen en el asfalto antes de que el mineral llegue a manos de compradores clave como la empresa Globe, ubicada en la provincia de Mendoza, o los principales polos industriales de San Luis.

La paradoja del feldespato: calidad sanjuanina desplazada por los costos de flete puntanos

El mercado regional presenta una distorsión alarmante que castiga la pureza geológica de San Juan. El feldespato y el cuarzo son insumos críticos para la industria de la construcción moderna, indispensables para la fabricación de vidrios, cerámicos y porcelanatos. Sin embargo, las industrias receptoras priorizan hoy el achique de gastos sobre la calidad de la materia prima, un terreno donde la provincia pierde competitividad exclusivamente por su lejanía y la falta de polos de procesamiento.

Rocas de cuarzo blanco de alta pureza acopiadas en una cantera de Valle Fértil listas para su traslado sin procesamiento de la minería no metalífera.
Sin plantas de molienda en el departamento, el material premium se exporta en bruto perdiendo valor industrial. Imagen Etsy

Molienda en Valle Fértil: la necesidad imperiosa de agregar valor industrial en origen

Actualmente, el material sale de Valle Fértil totalmente en bruto. Esto no sólo infla el costo del transporte logístico (se abona flete por toneladas de material que luego será descartado como escoria en el procesamiento), sino que priva al municipio de la principal fuente de riqueza industrial: el valor agregado.

Operaciones sin red: el complejo día a día de una cantera trabajada a pulmón

Mientras la gran minería metalífera proyecta inversiones a décadas apoyada en el andamiaje del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la minería de segunda y tercera categoría opera sin red de contención financiera. Estos emprendimientos suelen ser netamente familiares y absorben de lleno el impacto inflacionario sobre los insumos dolarizados, como los repuestos y el gasoil.

«Es difícil hacer un costo real porque la minería de baja escala se hace casi a pulmón. Hoy te da, mañana te quita por roturas, por destapes de canteras, etcétera», detalla Sánchez. El desgaste permanente de las retroexcavadoras, sumado a los trabajos previos de movimiento de suelo, genera un flujo de caja altamente impredecible. Aunque existe la voluntad operativa de expandir la planta de personal, la ecuación entre los altísimos costos de mantenimiento y los precios estancados de los minerales frena cualquier intento de contratación a escala.

La agenda pendiente: perspectivas sectoriales y el rol financiero del Estado provincial

Para que la minería no metalífera logre abandonar este esquema de supervivencia, el sector exige que la política pública mire más allá de los mega-yacimientos de cobre.

Al ser consultado sobre la existencia de algún régimen de alivio fiscal, la respuesta marca la agenda pendiente: «Por el momento no, pero creo que sería bueno un apoyo del Gobierno con líneas de crédito para esta minería que también da trabajo«, concluye Sánchez, apostando a un repunte sostenido que permita proyectar la actividad a largo plazo.

Una retroexcavadora trabajando en el movimiento de suelos y destape de canteras en un yacimiento familiar de minería no metalífera.
Las operaciones artesanales absorben de lleno el desgaste de los equipos y las fluctuaciones de los insumos dolarizados. Imagen: Si San Juan

El caso de Valle Fértil expone una falla estructural en el modelo productivo regional. Poseer recursos de clase mundial resulta irrelevante si la matriz logística y la ausencia de polos industriales los vuelven comercialmente inviables. Mientras San Juan siga exportando toneladas de piedra en bruto para que otras provincias las muelan, la minería no metalífera seguirá siendo rehén de la tarifa de los camiones, marginando su verdadero potencial para generar empleo genuino en el interior provincial.

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