El efecto Wall Street y el plan Calingasta: cómo se levantará el gigante Los Azules

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El mapa de los grandes metales críticos en el Cono Sur acaba de consolidar una combinación estratégica perfecta. Por un lado, la escena financiera internacional le otorgó un respaldo masivo a la minería sanjuanina con la confirmación oficial de que McEwen Inc. ingresó al índice Russell 2000® en Wall Street. Por el otro, y de forma simultánea, los cuadros ejecutivos del megaproyecto de cobre Los Azules presentaron la ingeniería logística, los planes de inversión y los esquemas alternativos de energía para alcanzar un hito innegociable: producir el primer cátodo de cobre en el año 2030.

El efecto Wall Street y el plan Calingasta: cómo se levantará el gigante Los Azules
El megaproyecto calingastino consolida su financiamiento global tras el ingreso de la minera a Wall Street. Contenido Original de ACERO Y ROCA

El bypass de Calingasta: prioridad absoluta en seguridad y comunidad

nuevo trazado del acceso al proyecto McEwen Mining Los Azules.
El nuevo trazado vial de 3.7 kilómetros optimizará la logística pesada esquivando las zonas de gran altura.

La conducción de Los Azules tiene claro que la sustentabilidad social es tan crítica como la financiera. Con una proyección de tránsito que alcanzará un centenar de camiones circulando de forma diaria, la minera diseñó una variante vial para evitar por completo el paso de equipos pesados por el casco urbano de la villa de Calingasta. El objetivo central de este diseño es proteger la tranquilidad de los pobladores y desviar el flujo logístico de las calles estrechas y las áreas escolares, pero manteniendo una distancia equilibrada de la zona urbana para no transformar a la localidad en un pueblo fantasma.

Obra del tramo público que conecta la Ruta Provincial 12 con la Ruta Nacional 149 en Calingasta.
Estos 3,7 kilómetros evitarán que el transporte pesado de la mina atraviese las calles céntricas de la villa cabecera.

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El acceso vial estará fragmentado en tres secciones operativas bien diferenciadas:

  • Sección urbana y conectividad: Comprende un tramo público de 3,7 kilómetros que enlazará de forma directa la Ruta Provincial 12 con la Ruta Nacional 149. Esta obra será ejecutada totalmente desde cero en la zona de la villa cabecera.
  • El puente sobre el río Los Patos: La obra cumbre del sector es un puente de hormigón de 140 metros de longitud. La ingeniería de esta estructura ya está siendo adecuada por los técnicos para acelerar los tiempos de ejecución, estimando un plazo de obra definitivo de entre 18 y 24 meses.
Ingeniería del puente de hormigón de 140 metros sobre el río Los Patos de McEwen Mining Los Azules.
Con un largo de 140 metros, el puente definitivo demandará entre 18 y 24 meses de ejecución para asegurar el tránsito pesado.
  • Cruce provisorio: Para no frenar el cronograma logístico ni retrasar el avance de las máquinas hacia la cordillera, la empresa instalará una batería de 10 alcantarillas de chapa de 3 metros de diámetro por 3.05 de alto, que funcionará como paso temporario para los equipos de gran porte mientras se levanta el puente final.
Batería de alcantarillas metálicas gigantes instaladas para el cruce provisorio de camiones.
Las alcantarillas de gran magnitud servirán como desvío temporal para no detener el cronograma constructivo hacia el yacimiento.

Por lo tanto, la traza proyectada para esta variante optimiza la altimetría del viaje. El diseño esquiva sectores críticos de alta montaña como la zona denominada «Cabeza de León», ubicada a unos exigentes 4.300 metros sobre el nivel del mar, optando por una ruta sustancialmente más baja, segura frente a las contingencias climáticas y mucho más económica de transitar para las flotas operativas.

Un campus universitario en la alta cordillera

El viejo paradigma de los campamentos mineros de chapa, diseñados para ser desmantelados y con bajas condiciones de habitabilidad, quedó archivado. Los Azules proyecta una infraestructura residencial sustentable dividida en dos bases operativas con funciones marcadamente diferentes.

El complejo principal estará emplazado directamente en el sitio de la mina y tendrá una capacidad estructural para albergar entre 2.500 y 3.000 trabajadores durante el pico de actividad de las fases constructiva y de operación. Los diseñadores concibieron este espacio bajo el concepto de un «campus» universitario, priorizando el confort y el bienestar integral de los operarios que pasan largos períodos en la alta cordillera. Este campamento será construido con personal de San Juan.

Para lograrlo, la edificación utilizará materiales de vanguardia y técnicas avanzadas de aislamiento termoacústico basadas en paneles compuestos industriales, lana de vidrio y poliuretano bajo un sistema de ingeniería modular avanzada, optimizando radicalmente la eficiencia energética frente al clima extremo de la alta montaña. Lejos de limitarse a las habitaciones, el campus integrará de forma nativa grandes áreas recreativas y gimnasios de última generación.

Paralelamente, la operadora levantará un segundo campamento sobre el camino de acceso principal, diseñado con capacidad para alojar a unas 300 personas. Esta infraestructura intermedia funcionará estrictamente como base de apoyo logístico y operativo, sirviendo de refugio clave ante contingencias climáticas severas o bloqueos imprevistos que dificulten el tránsito directo hacia el yacimiento.

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Diseño arquitectónico bioclimático del campamento base tipo campus de McEwen Mining Los Azules.
Concebido bajo un formato de campus sustentable, las bases habitacionales albergarán hasta 3.000 personas con aislamiento térmico de última generación.

El dilema eléctrico de los 500 kV y el Plan B mendocino

El año 2029 representa el límite temporal para el abastecimiento eléctrico del yacimiento; es el momento exacto en que el proyecto demanda energía firme para arrancar los gigantescos motores de la planta de trituración. Sin embargo, el panorama regulatorio nacional sumó una cuota de incertidumbre luego de que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) le otorgara prioridad de uso sobre el remanente de capacidad del sistema al proyecto competidor Vicuña (del grupo Lundin). Ante este escenario que deja a Los Azules con un margen eléctrico muy ajustado, la mesa ejecutiva de la empresa diseñó una estrategia de doble juego para garantizar el suministro bajo cualquier escenario político.

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Plan A: La pulseada en el ente regulador

La opción principal de la compañía sigue apuntando a integrar de forma directa a Los Azules al sistema de la línea de 500 kV de San Juan, realizando la vinculación a través de las estaciones transformadoras de Rodeo y Calingasta. La minera ya objetó formalmente ante los despachos nacionales la prioridad concedida a Vicuña. La resolución final de este conflicto administrativo quedó en manos del refundado ENREGE (ex ENRE), organismo estatal que deberá dictaminar una respuesta definitiva a principios de julio.

Plan B: El anillo energético del sur y las alianzas de peso

Si la vía sanjuanina se traba en los escritorios regulatorios, la empresa ya tiene lista una alternativa técnica totalmente independiente. El Plan B contempla realizar una conexión eléctrica desde la futura Estación Transformadora Mendoza Norte (operando en 220 kV), enlazándose posteriormente con la ET San Jorge para cruzar hacia Calingasta y subir derecho hasta el yacimiento.

Este esquema de contingencia implica el tendido de un corredor eléctrico cercano a los 300 kilómetros de longitud. Para viabilizarlo, McEwen Copper buscará sellar alianzas estratégicas con dos pesos pesados del ámbito empresarial local: José Luis Manzano (a través de la firma suiza Zonda Metals GmbH) y Martín Rapallini (titular de Alberdi y presidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires), articulando los consensos necesarios para destrabar las obras de infraestructura clave en la región.

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Cronograma de inversión: las tres fases hacia el cobre

Infografía técnica de las tres fases de inversión y cronograma de producción de McEwen Mining Los Azules.
El plan de desarrollo contempla destinar USD 600 millones el próximo año para dar inicio formal a la etapa de construcción masiva.

La construcción de una mina de 4.000 millones de dólares requiere precisión quirúrgica en el manejo de las cajas y los contratos. Para asegurar el control absoluto de los costos, la estrategia corporativa combinará contratos bajo la modalidad EPCM (gestión de ingeniería, compras y construcción) con paquetes de obras administrados de forma directa por la propia minera.

La supervisión general del proyecto permanecerá siempre bajo el mando estricto de Los Azules, reteniendo la gestión directa sobre áreas críticas como los campamentos, el camino de acceso, las líneas de alta tensión y el desarrollo del minado. El avance hacia el primer cátodo de cobre se ejecutará en tres etapas consecutivas:

  • Fase 1 (2026/2027): Centrada en la obtención de permisos finales, avance de la ingeniería de detalle y selección de la empresa de gestión de proyectos entre cuatro interesados globales.
  • Fase 2 (2027/2030): Inicio de la construcción masiva con obras civiles, compra de equipos de gran porte y montaje de las instalaciones principales, con una inversión estimada de 600 millones de dólares para el próximo año.
  • Fase 3 (2028/2031): Contempla el inicio del minado propiamente dicho (pre-stripping) en 2028 y la posterior puesta en marcha de la planta para alcanzar la producción plena y comercial en 2030.

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Prudencia ejecutiva y el horizonte a largo plazo

A pesar de la magnitud de los números presentados y del aire fresco que llega desde las pizarras de Wall Street, la premisa dentro de las oficinas del proyecto es el realismo operativo. El Director General de McEwen Copper y Gerente General de Los Azules, Michael Meding, dejó un mensaje interno muy claro para el sector: la compañía prefiere avanzar con cautela y sobre pasos firmes antes que inflar expectativas que luego queden truncas por vaivenes del mercado o demoras burocráticas.

Bajo ese lineamiento de transparencia, cada anuncio corporativo responde estrictamente a hitos físicos verificados en la cordillera. El objetivo de máxima para este año se concentra en consolidar de forma sólida entre el 55% y el 65% de la ingeniería de detalle, el paso técnico e indispensable antes de comenzar a volcar el hormigón en la montaña. Con el respaldo de los fondos internacionales, el amparo legal de herramientas normativas como el RIGI, y un diseño enfocado en proteger a su comunidad, el yacimiento calingastino acelera sus motores.

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