Las proyecciones del litio al 2035 anticipan inversiones por US$15.000 millones y producciones récord

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La industria del litio atraviesa un proceso de transformación estructural que redefinirá la matriz exportadora de la minería argentina durante la próxima década. De acuerdo con estudios elaborados por la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), recabados por Panorama Minero, el sector se encamina a consolidarse como uno de los motores principales en la generación de divisas para el país.

Las proyecciones del litio al 2035 anticipan inversiones por US.000 millones y producciones récord
Salar de litio en el Noroeste Argentino, un recurso estratégico impulsado por las proyecciones del litio 2035. Contenido original de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

Este salto productivo estará impulsado por la puesta en marcha de nuevas operaciones, la expansión de los yacimientos activos y una paulatina recuperación de los valores en los mercados internacionales.

Durante un período prolongado, las perspectivas del sector estuvieron ligadas exclusivamente al volumen geológico disponible en el Triángulo del Litio. Sin embargo, los diagnósticos presentados por los equipos técnicos de las entidades empresarias demuestran que la discusión actual se centra en la velocidad operativa con la que Argentina logrará transformar esos recursos en producción efectiva, exportaciones de valor agregado e ingreso de divisas.

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Proyecciones del litio al 2035 y el crecimiento del volumen productivo

Las estimaciones diseñadas por Francisco Abramovich, jefe del Departamento Minero de la UIA, y Nadav Rajzman, jefe de Economía de la CAEM, durante el seminario «Oportunidades y desafíos para la industria en la cadena de valor minera», trazan un horizonte de fuerte expansión hacia 2035. De cumplirse las metas previstas, el país se posicionará en los puestos de vanguardia de la oferta global de carbonato de litio equivalente (LCE).

De este modo, en el plazo de una década la oferta nacional sumará 292.000 toneladas adicionales. Este incremento representa un crecimiento acumulado del 254%, cifra que equivale a multiplicar por 3,54 veces el volumen que se produce en la actualidad.

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Incorporación escalonada y la brecha de capacidad instalada

Maquinaria pesada y palas cargadoras operando en la extracción de mineral en los yacimientos del NOA.

El análisis evidencia que el crecimiento de la oferta no será lineal ni dependerá de un único mega proyecto, sino que responderá al ingreso progresivo de nuevos emprendimientos y a las ampliaciones sucesivas de los salares en explotación.

Aunque el porcentaje de incremento resulte menor en el segundo quinquenio, el tonelaje físico añadido será superior, reflejando la fase de maduración de los proyectos que hoy se encuentran en etapa de construcción o factibilidad.
Asimismo, la capacidad instalada crecerá en 316.000 toneladas adicionales, registrando una suba del 157% en comparación con la infraestructura presente. Sin embargo, el informe advierte que la capacidad construida no se traduce de forma inmediata en extracción física.

En 2025 la producción representa el 57,2% de la capacidad operativa disponible, mientras que para 2030 dicho ratio descenderá levemente al 55,9% debido a la puesta en marcha simultánea de varios complejos industriales que atravesarán sus períodos de ajuste técnico. Hacia el cierre de la década, el nivel de utilización alcanzará un 78,7%, indicador considerado óptimo para una actividad donde los procesos de estabilización productiva (ramp-up) se extienden durante varios ejercicios.

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El salto exportador y el impacto en las divisas nacionales

Representación de divisas e inversión extranjera asociadas al mercado del litio.
El salto de la producción de litio generará un aporte clave en la entrada de divisas y exportaciones para la economía nacional.

El incremento de los volúmenes físicos modificará de forma sustancial el peso relativo de la minería en la balanza comercial de la Argentina. Un informe complementario elaborado por Nadav Rajzman (CAEM) y Guido D’Angelo, de la Bolsa de Comercio de Rosario, señala que en 2025 las exportaciones mineras alcanzaron los US$6.075 millones. Esto representó una suba del 31% en relación con 2024, constituyendo el 6,9% de los envíos totales del país y acumulando cinco años consecutivos de crecimiento.

Para el año 2026, las proyecciones anticipan un escenario aún más dinámico. De sostenerse las condiciones previstas, las ventas mineras al exterior superarán los US$9.000 millones, lo que implica un salto anual superior al 50%. De esta manera, el sector minero pasará a explicar más del 10% del total de las exportaciones argentinas.

Desafíos estructurales e impulso del RIGI

Símbolo químico del litio acompañado de baterías y pilas.
El litio como insumo central para la fabricación de baterías en el marco de la transición energética global. Imagen: Pixabay

Pese a disponer de cerca del 21% de los recursos mundiales de litio, la Argentina explica actualmente el 5,2% de la producción global, según destaca un reporte elaborado por la Fundación Libertad y el Center for International Private Enterprise (CIPE). El trabajo remarca que, de más de 50 proyectos identificados en Salta, Jujuy y Catamarca, únicamente siete se encuentran en fase de producción y cinco en etapa de construcción.

El avance del capital privado continúa canalizándose mediante el RIGI. A las expansiones confirmadas en los proyectos Cauchari-Olaroz, Sal de Oro, Rincón y Fénix, se sumó la aprobación del proyecto Tres Quebradas (3Q), operado por LIEX S.A. en Fiambalá, Catamarca. Esta iniciativa contempla un desembolso de US$709 millones para instalar una capacidad de 40.000 toneladas anuales de carbonato de litio, la creación de 4.406 empleos directos e indirectos y aportes exportables por US$400 millones al año. Con esta incorporación, el esquema RIGI contabiliza 21 proyectos aprobados, sumando compromisos de inversión por US$46.700 millones.

Marco institucional y desarrollo de proveedores en el NOA

Sobre los aspectos institucionales, Dana Barringer, representante de CIPE, sostuvo que “el capital constructivo es clave para sectores estratégicos como el litio, ya que impulsa un crecimiento más sostenido y competitivo en el tiempo”. En esa misma línea, Javier Bongiovanni, economista de la Fundación Libertad, remarcó que “no basta con tener una de las mayores reservas de la región; el éxito del litio depende de nuestra capacidad para ser un socio confiable en el mundo”.

Para consolidar esta trayectoria, los especialistas coinciden en la necesidad de articular la labor entre Nación y las provincias mediante la Mesa del Litio, actualizar los regímenes de precios de transferencia, desarrollar la infraestructura logística en el NOA, afianzar los esquemas de transparencia e impulsar el entramado de proveedores locales junto a la formación de personal técnico especializado.

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