La operadora minera Orosur Mining Inc. confirmó que alcanzó la titularidad del 100% del proyecto El Pantano, una iniciativa de exploración de metales preciosos localizada en la provincia de Santa Cruz. Este hito se concretó luego de que la empresa cumpliera, de forma anticipada, con los compromisos de inversión estipulados en el acuerdo de riesgo compartido firmado originalmente con la compañía local Deseado Dorado SAS

El activo minero del proyecto El Pantano se extiende sobre una superficie de 560 km² dentro del Macizo del Deseado, una región de probada relevancia para la industria extractiva. La ubicación resulta estratégica por su proximidad a operaciones de gran escala: se encuentra a 45 kilómetros del campamento de Cerro Vanguardia, de la empresa Anglo Gold, y a 100 kilómetros al sureste de la mina Cerro Negro, operada por Newmont.
Detalles financieros y estructura del acuerdo de adquisición
El traspaso definitivo de la propiedad es el resultado de un proceso iniciado el 15 de febrero de 2022. Según el contrato de joint venture, Orosur debía ejecutar una inversión total de 3 millones de dólares estadounidenses en un plazo de cinco años para obtener la totalidad del paquete accionario.
La firma completó la primera etapa tras desembolsar 1 millón de dólares en tres años, tal como se informó en febrero de 2025. Recientemente, con la finalización de una campaña de perforación de gran alcance, la empresa cubrió los 2 millones de dólares restantes correspondientes a la segunda fase, mucho antes de la fecha límite establecida.
Como parte de la operación, los vendedores originales retienen una regalía de retorno neto de fundición (NSR) del 2% sobre cualquier producción futura. No obstante, Orosur se reservó el derecho de recompra del 1% de dicha regalía por un valor de 1 millón de dólares.

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Resultados de la primera campaña de perforación en el área
Hasta el inicio de los trabajos por parte de la actual operadora, el proyecto no contaba con registros de perforaciones previas. A fines de 2025, la compañía inició un programa que consistió en 24 pozos diamantinos que totalizaron 5.533 metros de profundidad. Los trabajos tuvieron como objetivo verificar la existencia de un sistema epitermal de baja sulfuración, un modelo geológico frecuente en las formaciones jurásicas de la región.
La exploración se dividió en dos sectores con características geológicas diferenciadas que permiten comprender la magnitud del sistema hidrotermal identificado. Estos fueron los hallazagos en el sector El Pantano Oeste y El Pantano Este.
Hallazgos en el sector El Pantano Oeste: corredores de vetas y mineralización
En la zona oeste del yacimiento, los geólogos identificaron un sistema integrado de corredores de vetas y fallas alojado en rocas volcánicas de la Formación Bajo Pobre. La relevancia de este sector radica en que las perforaciones demostraron que la mineralización no es aislada, sino que responde a estructuras conectadas.
En términos de resultados, se detectaron múltiples intervalos con presencia de oro. Por ejemplo, se registraron tramos de 18 metros con 0,46 g/t de oro y otros de 27,12 metros con 0,20 g/t de oro. Estas cifras, junto con anomalías de cobre detectadas cerca de la superficie, sugieren que la huella del sistema mineralizado podría extenderse lateralmente más allá de las áreas testeadas hasta el momento.
Además, los técnicos destacaron una zona de convergencia estructural en la parte centro-occidental del sector, la cual podría funcionar como una vía principal para los fluidos mineralizados, lo que justifica futuras exploraciones a mayor profundidad.
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Sector El Pantano Este: indicadores de un sistema preservado
La zona este del proyecto presenta una expresión geológica distinta. Allí se detectó una capa de sílice y alteraciones de tipo argílica avanzada. Los pozos realizados en este sector mostraron amplios intervalos con altas concentraciones de arsénico, alcanzando los 125,5 metros con 232 ppm de este elemento.
Desde el punto de vista técnico, el arsénico actúa como un indicador geoquímico. Su presencia en niveles superiores sugiere que el sector representa una parte más elevada y mejor conservada del sistema hidrotermal. Esto abre la posibilidad de encontrar metales preciosos a niveles más profundos o desplazados lateralmente, donde las condiciones de temperatura y presión del fluido habrían permitido la deposición de oro y plata.
Marco técnico y proyecciones para la próxima etapa operativa
La validez de los datos obtenidos fue respaldada mediante la presentación de un informe técnico bajo el estándar internacional NI 43-101, el cual entró en vigencia el 15 de mayo de 2026. Con la propiedad total asegurada, la gerencia de la empresa se dedicará durante el receso invernal a planificar las próximas fases de exploración en el terreno.
Brad George, Director Ejecutivo de la compañía, apunta a la consolidación de este proyecto reafirma la actividad en el flanco sur del Macizo del Deseado, consolidando a la provincia como un destino central para la inversión en exploración metalífera en Argentina.

«Comenzar la exploración desde cero nunca es fácil, pero el trabajo realizado por nuestro equipo respalda nuestra visión inicial del extraordinario potencial de El Pantano»
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