Campesinos de Jericó enfrentan un juicio por oponerse al Proyecto Minero Quebradona

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La continuidad de la causa contra once campesinos que se movilizaron contra el Proyecto Minero Quebradona, en Jericó (Antioquia), reavivó el debate sobre la criminalización de la protesta social en Colombia. Cristian Torres, coordinador del área de conflictos mineros de Censat Agua Viva, analizó para Acero y Roca el origen del conflicto, el avance del proyecto y las implicancias que podría tener una eventual condena.

Campesinos de Jericó en una zona rural de Antioquia durante el conflicto vinculado al Proyecto Minero Quebradona.
El juicio contra once campesinos de Jericó volvió a poner en el centro del debate el conflicto territorial asociado al Proyecto Minero Quebradona. Contenido exclusivo de Acero y Roca – Prohibida su reproducción.

El conflicto minero en Jericó detrás del juicio a los once campesinos

El proceso judicial que enfrentan once campesinos del municipio de Jericó, en el departamento colombiano de Antioquia, volvió a colocar en el centro del debate la relación entre la actividad minera, la defensa del territorio y el uso de herramientas judiciales en conflictos socioambientales.

Para Cristian Torres, coordinador del área de conflictos mineros de Censat Agua Viva, la causa no puede analizarse como un hecho aislado, sino como parte de un conflicto territorial que lleva más de una década. «Esto no es exclusivamente de estos 11 campesinos. Con una empresa que lleva haciendo presencia en el territorio hace más de 15 años ha habido diferentes escenarios de conflicto socioecológico, conflicto territorial y conflicto minero, donde se han presentado diferentes tipos de amedrentamientos y el uso de vías judiciales contra distintos actores del campesinado y las juventudes del territorio», explicó Torres.

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Campesinos Jericó contra el Proyecto Minero Quebradona.
Mauricio Londoño, Juan Carlos Salinas, Gustavo Arboleda, José Gabriel Suárez, Argiro Tobón, José Luis Bermúdez, William Gaviria. Albeiro Cardona, Porfirio Garcés, Rodolfo Tobón y Rubiel Arango, son los 11 campesinos que enfrentan un juicio por oponerse al Proyecto Minero Quebradona. Foto: Lina María Velásquez.

El origen del Proyecto Minero Quebradona

Según explicó Torres, el Proyecto Minero Quebradona pertenece a la multinacional AngloGold Ashanti y comenzó a desarrollarse en el contexto de la política de expansión minera impulsada en Colombia durante el segundo gobierno de Juan Manuel Santos.

De acuerdo con el referente ambiental, ese período estuvo marcado por una amplia entrega de títulos mineros a empresas transnacionales interesadas en desarrollar proyectos de exploración.

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La exploración y el conflicto con las comunidades

Torres sostuvo que la empresa cuenta con un título minero para desarrollar tareas de exploración, aunque señaló que el proyecto todavía no dispone de licencia ambiental para avanzar hacia la etapa de explotación. Explicó que la legislación colombiana permite desarrollar actividades exploratorias sin contar con ese licenciamiento, siempre que se obtengan permisos ambientales específicos cuando corresponda.

En ese contexto, afirmó que parte del conflicto surgió por el ingreso de la empresa a predios privados donde buscaba instalar plataformas para continuar con la exploración.

Según indicó, esas situaciones motivaron movilizaciones de pobladores que intentaban impedir el avance de las tareas exploratorias del Proyecto Minero Quebradona.

Mapa del proyecto Minero Quebradona en Jericó, Antioquia
El Proyecto Minero Quebradona permanece en etapa de exploración y continúa siendo eje del conflicto territorial en Antioquia. Infografía: El Colombiano.

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Las acusaciones contra los campesinos

El dirigente explicó que, tras las protestas realizadas en 2023, la Fiscalía de Antioquia imputó a los once campesinos una serie de delitos que calificó como desproporcionados respecto de los hechos investigados.

Entre las acusaciones mencionó secuestro simple, hurto calificado, daño en bien ajeno y lesiones personales. Además, señaló que posteriormente la Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales, Agrarios, Minero Energéticos incorporó el delito de concierto para delinquir. «Son delitos muy graves. Muchos de ellos son similares a los que se les endilgan a actores armados. En términos comunicativos y narrativos se llegó a la estigmatización al intentar mostrar una conexidad con actores armados».

Durante las primeras audiencias, los once campesinos obtuvieron el beneficio de continuar el proceso en libertad. Sin embargo, siguen sometidos a restricciones mientras avanza la causa.

Audiencia del juicio campesinos Jericó por el conflicto vinculado al Proyecto Quebradona.
La causa judicial contra los once campesinos continúa mientras organizaciones sociales siguen el proceso. Foto: cortesía Lina María Velásquez.

El precedente judicial que podría dejar el caso Quebradona

Para Torres, las próximas decisiones judiciales tendrán un alcance que trasciende el caso puntual de Jericó. En ese escenario, consideró que una eventual condena podría convertirse en un precedente para otros conflictos socioambientales que actualmente atraviesan distintas regiones de Colombia. «La lectura que se ha hecho es que realmente es un escenario de aleccionamiento a los procesos de defensa del territorio. Si la sentencia es condenatoria estaría sentando el precedente de que las personas que ejercen su derecho legítimo a la movilización pueden enfrentar este tipo de procesos«, advirtió Torres.

Por ese motivo, desde Censat Agua Viva señalaron que distintas organizaciones campesinas y ambientales acompañarán las próximas instancias judiciales, al considerar que el resultado podría influir sobre futuros conflictos vinculados con la minería en Colombia.

Para Torres, las decisiones que adopte la Justicia exceden el caso de los once campesinos y abren un debate sobre los límites entre el derecho a la protesta, la defensa del territorio y la respuesta institucional frente a los conflictos socioambientales.

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