ANÁLISIS
La Agencia de Logística de Defensa de Estados Unidos (DLA) volvió a prorrogar el plazo de presentación de ofertas para adjudicar un contrato estratégico de abastecimiento de carbonato de litio de grado batería destinado a la Reserva Nacional de Defensa. La licitación, que establece un techo financiero de hasta 300 millones de dólares por un volumen acumulado de 16.167 toneladas métricas distribuidas en un período de cinco años, expone las severas dificultades de la administración norteamericana para convertir su estrategia de seguridad sobre minerales críticos en suministro físico inmediato.

Prórrogas de la DLA, estabilización de precios y la demanda impulsada por la IA
El proceso licitatorio acumuló sucesivas postergaciones en su calendario oficial, trasladando la fecha de cierre de las ofertas iniciales al 30 de julio y, posteriormente, fijando una nueva prórroga hasta agosto. Esta demora pone en evidencia la incapacidad de la oferta norteamericana y canadiense para cumplir en tiempo y forma con los exigentes parámetros técnicos fijados por el Pentágono: carbonato de litio en polvo con una pureza química mínima del 99,5%, destinado a acopiar material estratégico frente al abrumador dominio de China, país que aún controla entre el 60% y el 70% del procesamiento global de este insumo clave.
El estancamiento administrativo se produce en un escenario de paulatina estabilización de precios en los mercados internacionales. Tras haber registrado picos históricos superiores a los 80 dólares por kilo a finales de 2022 y rondar los 25 dólares en mayo pasado, la cotización del carbonato de litio grado batería para entrega en Asia se afianzó en torno a los 19 dólares por kilo (aproximadamente 19.000 dólares por tonelada). A pesar de esta retracción respecto de los máximos históricos, la urgencia militar de Washington por construir reservas de almacenamiento responde no solo a la industria de la defensa tradicional, sino a la demanda crítica de sistemas de respaldo energético para la expansión masiva de centros de datos destinados a la Inteligencia Artificial.
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El freno norteamericano frente a la hegemonía del refinado chino
El intento del Departamento de Defensa estadounidense por abastecerse exclusivamente mediante fuentes locales o de América del Norte chocó contra barreras estructurales de escala e integración industrial. En suelo estadounidense, la única operación extractiva activa en la actualidad es Silver Peak (Nevada), operada por Albemarle, cuya capacidad de producción resulta marginal para cubrir la magnitud del pedido militar sin desatender sus compromisos comerciales previos. En tanto, megaproyectos en etapa de construcción, como Thacker Pass (Lithium Americas) en Nevada, todavía requieren al menos un año de desarrollo de infraestructura antes de iniciar su fase de procesamiento comercial.
Por su parte, la oferta proveniente de Canadá, encabezada por el proyecto NAL de Elevra Lithium en la provincia de Quebec, produce concentrado de espodumeno (extracción en roca dura) que requiere ser enviado a plantas externas de conversión química para transformarse en el carbonato purificado de alta densidad que exige la licitación de la DLA. Esta falta de capacidad de refinado vertical dentro del territorio norteamericano deja al descubierto la vulnerabilidad del esquema de defensa de Washington y reactiva la presión sobre la oferta sudamericana, particularmente sobre los proyectos en salmuera ubicados en el Triángulo del Litio.
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El escudo diplomático: los tres acuerdos bilaterales clave entre la Argentina y EE.UU.

Frente a este severo cuello de botella logístico y geopolítico, la Argentina se posiciona en un lugar de privilegio estratégico gracias a la consolidación de un marco bilateral inédito cerrado entre Washington y Buenos Aires. El diplomático despliegue realizado entre ambas naciones estableció pactos de alto impacto diseñados de forma explícita para blindar la cadena de suministro de minerales críticos y contrarrestar el predominio comercial e inversor de China en la región de la Puna.
Acuerdo Marco de Minerales Críticos
Firmado en Washington D.C., este tratado abrió la vía para que agencias del gobierno estadounidense otorguen financiamiento directo, subvenciones, préstamos y garantías bancarias destinadas a acelerar proyectos de exploración y refinamiento químico en suelo argentino. Bajo el amparo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el pacto compromete a la Argentina a notificar con antelación las futuras licitaciones de áreas mineras, otorgando prioridad de inversión a empresas de capitales norteamericanos.
Arancel 0% de la USTR para el litio argentino
Tras una profunda revisión arancelaria liderada por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), se ratificó la exención total de aranceles (alícuota del 0%) para el ingreso de litio y minerales críticos de origen argentino al mercado estadounidense. Esta medida coloca al país en la banda de beneficios más favorable de la legislación de EE.UU., equiparándolo formalmente con socios estratégicos del Tratado de Libre Comercio (TLC) como Canadá y México.

Programa «Lithium Tech & Transparency»
Iniciativa financiada por la Embajada de EE.UU. orientada a las administraciones mineras de Salta, Jujuy y Catamarca. El programa incluye transferencia tecnológica, homologación de estándares regulatorios y auditorías de transparencia para científicos y funcionarios locales, permitiendo que la producción en los salares se adecue con precisión a las especificaciones técnicas requeridas por la industria de electromovilidad y defensa norteamericana.
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Argentina desplaza a Chile y se afianza como el segundo exportador mundial

La parálisis de abastecimiento que afecta a las agencias estatales estadounidenses coincide con un cambio de paradigma histórico en la matriz productiva del Norte Grande argentino. Gracias a la entrada en marcha comercial y a la fase de ramp-up acelerado de nuevos yacimientos en la Puna, Argentina logró desplazar a Chile del segundo lugar en el ranking mundial de exportadores de carbonato de litio durante este período, ubicándose únicamente por detrás de Australia.
Las estadísticas oficiales de la Secretaría de Minería y los balances de comercio exterior reflejan una dinámica de expansión sin antecedentes:
Récord histórico de divisas
Entre enero y mayo de este año, las exportaciones mineras totales del país alcanzaron los 3.934 millones de dólares, impulsadas por un crecimiento interanual del 155,8% en el valor bruto exportado de litio.
Disparo de envíos a EE.UU.
Si bien el mercado asiático (con China a la cabeza, absorbiendo cerca del 75% del volumen total) continúa siendo el comprador principal, las exportaciones de litio argentino con destino a Estados Unidos registraron un salto del 101% interanual en el primer semestre. Este incremento responde a la urgencia de las automotrices y tecnológicas norteamericanas de cumplir con los requisitos de trazabilidad de la Inflation Reduction Act (IRA).
Proyección de cierre
La Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) proyecta que las exportaciones mineras consolidadas superarán el piso de los 9.000 millones de dólares para el cierre de este año, con el complejo del litio aportando casi el 50% de ese total.
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Radiografía de proyectos: capacidad «grado batería» y megaproyectos amparados por el RIGI

Para responder a la demanda de pureza extrema requerida tanto por la DLA militar como por los fabricantes globales de celdas de combustible, los yacimientos en Salta, Jujuy y Catamarca han desarrollado complejos de purificación química de última generación:
- Salar Cauchari-Olaroz (Jujuy – Minera Exar): Operado por la alianza entre Ganfeng Lithium, Lithium Argentina y la estatal JEMSE, se consolidó como la principal planta productora del país con un volumen anualizado de 34.000 toneladas. El Ministerio de Economía de la Nación aprobó su proyecto de ampliación mediante el RIGI para elevar la capacidad instalada de 40.000 a 85.000 toneladas anuales de grado batería.
- Complejo Rio Tinto Lithium (Jujuy y Catamarca): Tras consolidar el control unificado de los activos globales de Arcadium Lithium (Olaroz y Fénix), el gigante minero reportó un incremento del 53% en su producción semestral de carbonato de litio equivalente (LCE). En el Salar del Hombre Muerto avanza con la expansión Fénix 1B y una inversión RIGI de 251 millones de dólares para sumar 9.500 toneladas. Asimismo, impulsa el proyecto Sal de Vida (US$ 638 millones) y el desarrollo en Salar del Rincón en Salta, amparado por una inversión RIGI de 2.744 millones de dólares apuntada a producir 60.000 toneladas anuales.
- Salar Centenario-Ratones (Salta – Eramine Sudamérica): La empresa conjunta entre la francesa Eramet y la china Tsingshan avanza en el ramp-up de su planta operativa basada en Extracción Directa de Litio (EDL). El proceso, diseñado desde la fase conceptual para producir de manera exclusiva carbonato calidad batería, apunta a su capacidad nominal de 24.000 toneladas anuales, evaluándose una segunda fase para sumar 30.000 toneladas adicionales.
Ventaja estructural de costos: el modelo de salmuera frente a la roca dura

El factor determinante que posiciona a la Argentina en el centro de la escena internacional radica en la drástica diferencia de costos operativos respecto de competidores como Australia o Canadá. La obtención de litio a partir de salmueras mediante evaporación solar y posterior refinado químico en las plantas de la Puna registra un costo directo de caja de entre 5.300 y 5.600 dólares por tonelada de carbonato grado batería. Operaciones altamente eficientes, como Cauchari-Olaroz, han reportado costos de caja de USD 5.391 por tonelada.
Con una cotización internacional estabilizada en la franja de los 19.000 dólares por tonelada, los emprendimientos en suelo argentino aseguran un margen neto operativo superior a los 13.000 dólares por tonelada comercializada. Esta ventaja geológica y tecnológica blinda la rentabilidad de las inversiones locales frente a la minería en roca dura, cuyo proceso requiere un consumo intensivo de energía térmica y molienda de altísimo costo, transformando a las provincias del Norte Grande en la plataforma más competitiva del planeta para abastecer la transición energética global.

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