Entrevista exclusiva a Alberto Grau: la propuesta para resolver el déficit habitacional en Iglesia

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En un departamento atravesado por dos décadas de actividad minera y un creciente déficit habitacional, el empresario y presidente de AITURIC, Alberto Grau, plantea la creación de un Banco de Tierras municipal sustentado en capital privado. Una propuesta que busca transformar la dinámica de arraigo local y que abre el debate sobre las políticas de desarrollo urbano en la cordillera sanjuanina.

Alberto Grau
Alberto Grau ha dado un paso al frente y encarado a quienes critican sus propuestas.

La respuesta a los ataques digitales y el fantasma de los acarreos electorales

Lejos de las promesas de campaña tradicionales, Grau está trabajando activamente en una propuesta técnica, audaz y sin precedentes: la creación de un programa municipal de suelo urbano sustentado en capital privado para resolver de raíz el crítico déficit habitacional que sufre la región cordillerana.

Este proyecto, busca transformar la dinámica habitacional mediante la donación con cargo al municipio de tierras privadas. De este modo, se garantiza que la solución se convierta en una política pública de carácter institucional y transparente, desterrando cualquier atisbo de dádiva discrecional. Sin embargo, la iniciativa ha generado debates en los sectores más conservadores, desatando una ola de operaciones y críticas en el ecosistema digital.

Desenmascarando el negocio de los colectivos electorales

Según relata el empresario «los críticos y operadores de la política de Iglesia han intentado instalar versiones manipuladas sobre la radicación de vecinos, buscando instalar el concepto de que pretendo entregar domicilios a personas de afuera con fines espurios«.
A su vez, Grau puso sobre la mesa una cruda realidad. «A los que se preocupan, critican y mandan a sus voceros en las redes sociales a distorsionar la verdad, quiero preguntarles: ¿Qué les preocupa sobre que yo le ofrezca a sanjuaninos venir a radicarse a Iglesia?», expuso.

Paralelamente, añadió el modus operandi de los aparatos partidarios: «Todos los años electorales vienen de San Juan 40 colectivos traídos por el poder, por el statu quo, a votar. O sea… hay gente que viene de San Juan exclusivamente a votar. Lo que yo estoy proponiendo es que la gente venga a vivir a Iglesia, no solamente a votar aquí. Que vengan a vivir, para activar un ecosistema económico fuerte».

Comerciante sin trabajo
Para Grau, Iglesia debe convertirse en un municipio de oportunidades no en un pueblo fantasma. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Para el presidente de AITURIC, la diferencia es abismal y marca el pulso de su visión de desarrollo. «Mientras el oficialismo y los caciques de siempre movilizan votantes golondrina en transportes alquilados por unas pocas horas de sufragio, mi propuesta apunta al arraigo permanente», refuta.

Diagnóstico socioeconómico: estancamiento, pobreza y despoblación

Para comprender la magnitud de la propuesta habitacional, resulta indispensable analizar el diagnóstico socioeconómico que el dirigente minero expone. «Después de veinte años de explotación minera ininterrumpida y siendo la puerta de entrada a colosos como Veladero, Iglesia es el claro testimonio del fracaso de la clase dirigente local».

El departamento presenta actualmente un setenta por ciento de pobreza, una actividad comercial alicaída y una crisis habitacional que el empresario califica sin titubeos como «inadmisible«. «Iglesia tiene gente viviendo en condiciones terribles, casas de adobe con techo de plástico. Es inaceptable que nuestra comunidad siga atrapada en estas circunstancias», lamenta Grau con profunda indignación.

Esta precariedad estructural ha provocado, además, una dolorosa diáspora silenciosa. Ante la falta de oportunidades laborales complementarias, de opciones universitarias o terciarias y de un mercado inmobiliario inaccesible, donde los alquileres cotizan por las nubes debido al desabastecimiento habitacional, los jóvenes iglesianos se ven obligados a emigrar. «Iglesia se convirtió en el único departamento sanjuanino que achicó su padrón poblacional, pasando de doce mil a nueve mil habitantes en las últimas dos décadas», puntualiza el presidente de AITURIC.

La estrategia jurídica: del Banco de Tierras municipal al contrato social

imagen de lotes de tierras listo para entregar
El equipo legal de Grau está terminando de diseñar la creación de un Banco de tierras. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Grau expone con contundencia que «contrario a los señalamientos malintencionados que buscan instalar un manto de sospecha sobre la legalidad de la iniciativa, la arquitectura jurídica del proyecto está diseñada para blindarse ante cualquier chicana electoral o intento de inhabilitación por parte de la oposición».

«Todo esto se hará siempre dentro de la ley y sin apartarnos de ella. Estamos trabajando con nuestro equipo jurídico para estructurar cada detalle con absoluta solidez. No vamos a darles armas a quienes quieren que Iglesia siga igual para intentar inhabilitarnos. Vamos a respetar estrictamente las reglas del juego que ellos jamás han respetado, porque nosotros somos distintos», enfatizó Grau. Asimismo, remarcó que cada compromiso asumido quedará plasmado en un contrato directo con los ciudadanos, formalizando un pacto de gestión que entrará en vigencia inmediata al asumir la administración municipal.

Trayectoria comunitaria: un historial de donaciones e infraestructura

Iglesianos ante las puertas de la operadora Barrick esperando una oportunidad laboral
Iglesianos ante las puertas de la operadora Barrick esperando una oportunidad laboral.

Tal como detalla Grau «mi familia históricamente estuvo comprometida siempre con Iglesia. Hay terrenos que sostienen servicios esenciales en todo el valle, que fueron donados por mi familia», agrega.

Un quiebre con el modelo político tradicional en San Juan

El proyecto impulsado por Alberto Grau representa una línea divisoria en la política de San Juan. La propuesta privada apunta a la emancipación ciudadana a través de la propiedad de la tierra de San Juan y para San Juan. «Gestionado correctamente, el municipio va a generar riqueza genuina. Vamos a dejar en evidencia a los caciques políticos de toda la vida que, durante años, solo se han nutrido de la necesidad ajena para tener clientes y no ciudadanos libres», acusa el referente de AITURIC.

Empresarios iglesianos desayunando
Miembros de AITURIC junto a Alberto Grau.

Con una postura firme y un enfoque disruptivo, Alberto Grau consolida su espacio de cara al futuro institucional de la región cordillerana. Su mensaje apunta al despegue económico y social de Iglesia, logrado mediante la consolidación de un ecosistema productivo robusto, donde cada familia pueda edificar su vivienda, arraigarse en su tierra y proyectar un porvenir.

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