El referente de CAME Dino Minnozzi, respaldó el acuerdo Vicuña y la inversión vial, pero puso el foco en proveedores, financiamiento y capacitación. Su mirada combina dos tiempos. El inmediato requiere rutas, financiamiento, certificaciones y trabajadores preparados. El segundo aparece varias décadas después: qué estructura económica quedará en San Juan cuando las minas dejen de producir.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Dino Minnozzi considera que San Juan debe anticiparse al crecimiento minero con rutas, proveedores competitivos y trabajadores capacitados. Desde CAME impulsa asociativismo, financiamiento y formación. Su planteo de largo plazo va más allá de las minas: utilizar esos recursos para cambiar la matriz económica provincial.
La aprobación legislativa del acuerdo con Vicuña colocó una cifra concreta sobre la expansión minera que proyecta San Juan: hasta US$250 millones anticipados para infraestructura antes del inicio de la producción. Además suma un aporte del 1,5% de las ventas brutas desde el sexto año de operaciones. Los fondos estarán disponibles desde el 20 de diciembre de 2026 y se canalizarán mediante un fideicomiso contra certificados de obra aprobados.
Para Minnozzi, empresario sanjuanino y responsable del sector de Gas, Petróleo y Minería de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la discusión que se abre ahora es qué capacidad tendrá San Juan para convertir esa infraestructura y el ingreso de grandes inversiones en oportunidades para sus propias empresas.
Leé también: Con 27 votos a favor San Juan ratifica su convenio con Vicuña

Leé también: Funcionarios defendieron ante diputados el histórico adelanto de US$250 millones de Vicuña
Vicuña y las rutas: infraestructura antes de que aumente la demanda
Minnozzi respaldó tanto el acuerdo de Vicuña como las decisiones provinciales vinculadas a las rutas nacionales. “Desde hace tiempo esas son rutas que están dañadas, muchas desde hace 10 años o más. Hace falta tener multitrochas, dos carriles de cada lado por lo menos, sobre todo la de San Juan-Mendoza, y ni hablar de la ruta a Jáchal”, sostuvo.
También puso la mirada sobre la Ruta 20, al considerar que deberá absorber parte de un flujo logístico mayor. La provincia avanzó en un convenio con Vialidad Nacional que contempla intervenciones sobre las rutas nacionales 40, 20, 153, 150 y 149. Además del Nudo Vial entre la 40 y Circunvalación.
Sobre la magnitud del aumento futuro, Minozzi citó proyecciones: «Hay informes que dicen que en dos años más se incrementará por lo menos el 40 o 50% del transporte de carga que ingresa a la provincia, más el transporte interno”, afirmó. Por eso vincula directamente las inversiones mineras con la infraestructura necesaria para hacerlas operativas.
Leé también: Oposición respalda los US$250 millones de Vicuña, pero reclama transparencia y control en San Juan

“Para que haya minería tienen que haber empresas inversoras trabajando, y para que haya empresas inversoras trabajando tienen que tener camino, energía e infraestructura para poder desarrollarse”.
Sobre el convenio con Vicuña, su posición es favorable: “Más allá de que pueda haber alguna duda en algún reclamo que hicieron algunos diputados, creo que en línea general el acuerdo es muy positivo”. La cuestión, para el dirigente, no se limita a cuánto capital desembolsen las compañías. La siguiente discusión comienza cuando esa inversión demanda bienes, servicios y personal.
El desafío pyme: que una empresa local pueda superar la barrera de contratación
Minnozzi identifica dos líneas principales de trabajo para las empresas que buscan ingresar a las cadenas de gas, petróleo y minería. La primera es el asociativismo entre compañías sanjuaninas y firmas con capacidades industriales desarrolladas en otros puntos del país. “Estamos accionando en el desarrollo de proveedores locales, con empresas de Rosario, el clúster industrial de Córdoba y algo de provincia de Buenos Aires, para que se asocien con empresas sanjuaninas y puedan brindar servicios, y que las empresas sean locales, argentinas, sobre todo con participación sanjuanina”, explicó.
La lógica apunta a cubrir una de las restricciones que enfrentan pequeñas y medianas firmas cuando los contratos superan individualmente su escala técnica, patrimonial o financiera.
El segundo frente es preparar a esas compañías para cumplir los requisitos necesarios para ser proveedoras. “Estamos trabajando en darle todas las herramientas que tenemos a las empresas para que puedan ser contratadas y que no haya una barrera de no contratación por no tener un certificado de calidad, gente capacitada, financiamiento, comercio exterior o rondas de negocios”, señaló.
Minnozzi puso el foco especialmente sobre las pymes que no cuentan con equipos profesionales propios para resolver esos procesos. “Todas las herramientas tienen que estar a disposición de las empresas pyme que no tienen grandes posibilidades de financiamiento ni profesionales dentro de la estructura para hacer esas cosas”, sostuvo.
Leé también: RIGI ferroviario en San Juan: el desafío de planificar el territorio

El financiamiento forma parte de esa agenda, aunque todavía no hay en el material aportado una línea concreta con monto, tasa o fecha de apertura. “Ayer hubo profesionales de CAME en la reunión con el CFI, donde estuvieron CAME, la Unión Industrial y la Cámara Argentina de la Construcción, hablando de líneas de financiamiento, básicamente para trabajar en gas, petróleo y minería”, explicó.
La entidad pyme lanzó formalmente su nuevo sector de Gas, Petróleo y Minería a fines de julio con el objetivo declarado de acercar empresas argentinas a las cadenas de valor de esos sectores.
Capacitación: desde sistemas contra incendios hasta inglés gastronómico
El otro cuello de botella señalado por Minnozzi es laboral. Según relató, conversaciones mantenidas con integrantes de proyectos mineros vienen marcando una demanda específica: “Van a lanzar ciertos cursos para el sector, preparaciones y especializaciones para ir preparándolo, porque mucho de lo que últimamente estaba hablando con gente de los proyectos mineros me decían que lo que falta es gente capacitada”, afirmó.
“Estamos trabajando con distintas cámaras argentinas, con profesionales en control de incendios, visajes de grúas, soldadura y robótica. Haciendo mucho foco en capacitaciones que se van a lanzar prontamente. También en inglés gastronómico, porque va a haber mucha gente de afuera en San Juan«.
Pensar la postminería aunque falten 50 años
La proyección más extensa de Minnozzi aparece cuando deja de hablar de contratos inmediatos y plantea qué debería hacer San Juan con la riqueza generada durante las próximas décadas. “Esto que está pasando con la minería en San Juan va a ser un antes y un después para San Juan«.

Su planteo final corre el horizonte todavía más lejos: “Ya están hablando en Neuquén del post petróleo y nosotros tenemos que hablar de la post minería aunque nos falten 50 años. Porque lo que tenemos que lograr es que cambie la matriz económica de la provincia”, afirmó. Y definió hacia dónde debería orientarse ese objetivo: “Hay que volcar los recursos y la riqueza a actividades que perduren en el tiempo, que van desde la agroindustria, a montones de actividades que hoy no hay en San Juan y que pueden existir gracias a tener los recursos de la minería”.
La minería puede ampliar rutas, contratos, empleo y demanda de servicios durante décadas, pero ese movimiento no garantiza por sí mismo una transformación permanente. El resultado económico de largo plazo dependerá de cuánto de ese ciclo logre convertirse en empresas competitivas, trabajadores especializados, infraestructura útil para otros sectores y capital destinado a actividades capaces de continuar cuando la producción minera empiece a declinar.
Ese es el verdadero punto de llegada del planteo de Minnozzi: preparar a San Juan para la minería que viene, pero también empezar a decidir desde ahora qué provincia debería quedar después de ella.