El Cable Carril mejor conservado del planeta: la imponente joya de la ingeniería minera en Chilecito, La Rioja

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ACERO Y ROCA viajó hasta el departamento Chilecito para adentrarse en la historia viva de una de las obras de ingeniería minera más colosales del siglo XX en Sudamérica. Se trata del Cable Carril mejor conservado del planeta.

El Cable Carril mejor conservado del planeta: la imponente joya de la ingeniería minera en Chilecito, La Rioja
La estación museo el Durazno cuenta la historia de esta obra majestuosa de ingeniería del siglo XIX donde se fusionó tecnología y un gran esfuerzo humano. Imagen de ACERO Y ROCA

Enclavado en las alturas de la imponente Sierra de Famatina, el histórico Cable Carril se erige como un testimonio imborrable de la audacia humana y del potencial minero que marcó a fuego el destino del oeste argentino. Concebido para destrabar la riqueza mineral de los yacimientos de La Mejicana, este sistema de transporte aéreo logró desafiar los límites geográficos de la cordillera, conectando minas ubicadas a más de 4.300 metros de altura con la estación base en la ciudad de Chilecito.

La megaobra fue financiada por el Estado argentino. El costo fue el equivalente a aproximadamente 14 millones de dólares.
Para hacerlo contrató a una empresa alemana, con la intención de promover la explotación de minerales metáliferos, los cuales en ese momento eran en su mayoría de compañías inglesas. Fue la instalación de su tipo más larga y elevada del mundo y actualmente ostenta el título oficial de Monumento Histórico Nacional de la Argentina

Fechas clave de construcción e inauguración

Los trabajos de edificación de esta colosal estructura se extendieron entre 1902 y 1905 bajo la dirección de la prestigiosa compañía alemana Adolf Bleichert & Co. La inauguración oficial de sus primeros tramos se llevó a cabo el 4 de julio de 1904, mientras que su puesta en marcha integral quedó formalmente concretada el 1 de enero de 1905.

Para llevar adelante semejante desafío en un terreno completamente inhóspito, se movilizaron 1.600 operarios y se organizó una logística descomunal de animales de carga, registrando el uso de hasta 800 mulas y 100 asnos.

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Mapa del cable carril describiendo el recorrido desde la base a la mina la Mejicana
Recorrido del Cable Carril en sus distintas estaciones y alturas desde la base de chilecito hasta la mina la Mejicana.

Estos animales cumplieron el rol vital de fraccionar los materiales de construcción y transportar elementos indispensables como cemento, cal, herramientas, agua, alimentos y leña hacia las alturas.

Motores, tracción y consumo energético

El complejo contaba con nueve estaciones estratégicamente vinculadas a lo largo de sus 34,3 kilómetros de traza. De ese total, seis estaciones intermedias funcionaban con motores a vapor dotados de calderas gigantescas que proveían la fuerza de tracción necesaria para mover los pesados cables de acero. Para alimentar las calderas de estos motores en plena alta montaña, el sistema demandaba un abastecimiento constante de recursos energéticos, consumiendo grandes cantidades de leña y carbón.

Estos combustibles eran acarreados de forma permanente por el mismo circuito en su trayecto de subida, lo que permitía sostener una capacidad de transporte estimada en unas 40 toneladas de mineral por hora en su trayecto de bajada.

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Javier Tarabanoff , guia de la estación el Durazno del cable carril dando detalles a visitantes
Javier Tarabanoff, guía de la estación el Durazno del Cable Carril de Chilecito realizando las explicaciones técnicas. Imagen de ACERO Y ROCA

Minerales extraídos y proceso de extracción en La Mejicana

En los yacimientos de La Mejicana se extraían principalmente minerales ricos en oro, plata y cobre. El proceso de extracción subterránea requería abrir galerías directamente en la roca viva a golpes de dinamita y piqueta bajo condiciones climáticas sumamente hostiles.
Una vez obtenido el material bruto de las entrañas del cerro Famatina, la roca mineralizada era clasificada de forma rústica en la boca de mina y cargada en las vagonetas suspendidas del sistema.

Mineros saliendo de la mina despues de la extracción de los minerales con ropas y calzados de la época
El cable aéreo podía transportar 25 toneladas por hora en sentido descendente y 15 en ascendente.

Del sistema aéreo al puerto y su cese definitivo

El circuito operaba mediante vagonetas colgantes, con una capacidad individual de hasta 500 kilos, que se desplazaban de forma continua ladera abajo. El mineral era transportado hasta la estación base en Chilecito o derivado a la histórica fundición de Santa Florentina. Desde allí, la carga se transbordaba al Ferrocarril General Belgrano, el cual lo conducía hacia los puertos del litoral argentino para su posterior exportación hacia los mercados de Europa.

El apogeo de esta edad de oro minera comenzó a mermar con los cambios económicos globales, el estallido de la Primera Guerra Mundial y las dificultades logísticas posteriores. Aunque algunas firmas intentaron sostener la actividad, los altos costos y la baja rentabilidad decretaron que el Cable Carril dejara de funcionar definitivamente en 1927.

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