El boom minero ya divide expectativas y desafíos entre los estudiantes de la UNSJ

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El crecimiento minero amplía las expectativas laborales entre estudiantes de la UNSJ, pero también abre interrogantes sobre formación, deserción, arraigo, ambiente y desarrollo territorial. Desde cinco facultades aparece una coincidencia: la oportunidad existe, aunque no será automática.

El boom minero ya divide expectativas y desafíos entre los estudiantes de la UNSJ
El crecimiento del interés por Geología aparece como uno de los primeros efectos del nuevo escenario minero en la universidad sanjuanina. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

La minería abre nuevas expectativas en la UNSJ

Los debates de la formación específica, trabajo profesional y desarrollo territorial en San Juan se dan en los estudiantes. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

A medida que los proyectos ganan presencia en la discusión económica provincial, estudiantes de carreras muy diferentes comienzan a preguntarse qué lugar podrán ocupar en ese proceso y cuánto del crecimiento quedará efectivamente en San Juan.

Las respuestas cambian según la facultad. En Exactas, el fenómeno ya puede verse en el ingreso a Geología. En Ingeniería aparecen expectativas concretas de pasantías y empleo. Arquitectura analiza infraestructura y transformación territorial. Ciencias Sociales anticipa demanda para abogados, administradores, sociólogos y politólogos. Filosofía observa posibles impactos indirectos sobre población, educación y empleo docente.

Sin embargo, el punto en común entre las distintas miradas es otro: ninguna plantea que el desarrollo profesional surja simplemente porque haya más minería. Formación, regulación, articulación universitaria y capacidad para retener talento local aparecen como condiciones necesarias para que el crecimiento productivo tenga impacto dentro de la provincia.

Más estudiantes miran hacia la minería, pero recibirse sigue siendo el desafío

El cambio más visible aparece en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, donde Lucca Rudelli, referente del Centro de Estudiantes, señala un crecimiento concreto del interés por Geología.

Lucca Rudelli, Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

“Este año tuvimos más de 200 ingresantes en Geología, convirtiéndola en la segunda carrera más elegida de la facultad, detrás de Informática”.

Desde su mirada, el dato refleja que “los jóvenes sanjuaninos ven en el desarrollo minero una oportunidad concreta de formación profesional y de movilidad social con salarios competitivos”. No obstante, esa expectativa convive con una tensión que aparece especialmente en los últimos años de carrera: la incorporación temprana al mercado laboral antes de finalizar los estudios.

Según Rudelli, la situación económica influye en esa decisión. De acuerdo con una medición realizada por el Centro de Estudiantes durante el año anterior, la Canasta Básica Total Estudiantil alcanzaba los $600.000, mientras que las ayudas y becas tomadas como referencia quedaban considerablemente por debajo. “Esto empuja a que estudiantes de los últimos años se incorporen prematuramente al mercado laboral”, explicó.

El problema se profundiza cuando esos empleos utilizan esquemas de roster como el 15×15, ya que “a los chicos se les dificulta muchísimo mantener la cursada regular o rendir los exámenes finales”. De esta manera, aparece una tensión central del nuevo escenario: conseguir trabajo antes de graduarse puede representar una oportunidad económica y, al mismo tiempo, transformarse en una dificultad para completar la carrera.

De Ingeniería a Sociales: la demanda profesional puede atravesar toda la UNSJ

Dos jóvenes con cascos observan mapas y toman notas en un mirador natural frente a una mina a cielo abierto, con terrazas del yacimiento y cordillera al fondo.
La expansión minera también abre debates sobre formación específica, trabajo profesional y desarrollo territorial en San Juan. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

La discusión no queda limitada a las carreras vinculadas directamente con la extracción minera. Desde Ingeniería, Elías Tello, referente estudiantil de esa unidad académica, sostiene que uno de los principales desafíos es que los futuros profesionales puedan desarrollarse en la provincia.

“Hay algo que para nosotros es fundamental: que nuestros estudiantes puedan recibirse y tener la posibilidad de desarrollar su profesión en nuestra provincia, sin que la única alternativa sea irse afuera”.

 Elías Tello, referente de Ingeniería,

En este sentido, Tello considera que Ingeniería parte de una posición cercana a las necesidades del sector y que el crecimiento minero “puede traducirse en más prácticas profesionales, pasantías, proyectos de investigación y oportunidades laborales para nuestros estudiantes y graduados”. Sin embargo, advierte que la Universidad deberá acompañar ese proceso para que los profesionales “no solamente estén preparados para responder”, sino que también puedan “ser protagonistas del desarrollo de San Juan”.

Desde la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño, Hernán Ramírez amplía la mirada hacia las transformaciones que pueden producirse alrededor de los proyectos.

Hernán Ramírez de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño.

“Se genera alrededor de ellos infraestructura, vivienda, planificación territorial, equipamiento, servicios”.

Para las carreras vinculadas con el diseño y el territorio, esa expansión puede abrir “un campo muy amplio”, especialmente si el crecimiento económico genera nuevas necesidades urbanas y cambios en las comunidades cercanas a los emprendimientos.

La misma transversalidad aparece desde la Facultad de Ciencias Sociales. Cristian Jara proyecta oportunidades para abogados especializados en normativa minera, licenciados en Administración capaces de intervenir en empresas y profesionales de Sociología o Ciencia Política que encuentren nuevos campos de estudio y trabajo.

La minería va a requerir el día de mañana profesionales de nuestra facultad que estén bien formados”, sostuvo. Además, consideró que el propio interés estudiantil puede impulsar nuevas especializaciones.

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Cristian Jara de la Facultad de Ciencias Sociales.

“El boom minero también va a hacer naturalmente que esa formación se vaya buscando”.

La universidad aparece como puente entre la expectativa y el empleo

Ramírez plantea que esa articulación permitiría que el crecimiento “pueda traducirse realmente en oportunidades para los profesionales y estudiantes sanjuaninos”. En la misma línea, Tello sostiene: “Creemos que el crecimiento tiene que ir acompañado por la universidad. Queremos que la facultad tenga un rol activo en este proceso”.

La mirada estudiantil coloca así a la UNSJ en una posición que excede la oferta tradicional de carreras: deberá interpretar qué perfiles demanda el nuevo escenario y, al mismo tiempo, evitar que esa adaptación se convierta únicamente en una respuesta inmediata al mercado laboral.
Rudelli introduce precisamente esa advertencia desde Geología. Aunque reconoce el atractivo que genera la actividad, recuerda que “la minería es sólo una de las áreas de la geología, que es una disciplina mucho más amplia”.

En Sociales aparece una preocupación semejante desde otra perspectiva. Jara considera que el desarrollo será positivo “siempre y cuando las reglas de juego estén claras” y el aprovechamiento de los recursos permita “que la provincia crezca” y genere mayores oportunidades para los sanjuaninos.
La discusión universitaria, entonces, no contrapone formación y minería. Lo que plantea es cómo vincularlas sin reducir carreras completas a una única salida profesional y sin perder la autonomía formativa de la Universidad.

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El debate también pasa por ambiente, territorio y qué queda después

Docente o supervisor técnico explica un material o procedimiento a un grupo de estudiantes con cascos, ropa de trabajo y cuadernos, dentro de una planta industrial con estructuras metálicas y cañerías.
La formación práctica y la vinculación con entornos industriales aparecen como una de las demandas centrales para acompañar el crecimiento minero. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

La posibilidad de conseguir empleo es la expectativa más inmediata, pero no la única condición que aparece en las voces estudiantiles. Ramírez sostiene que el crecimientotiene que darse de manera responsable, contemplando la sustentabilidad, el ambiente y el impacto social”. Sólo articulando esas dimensiones, agrega, la actividad podría convertirse “no solamente en una fuente de empleo, sino en una oportunidad de desarrollo profesional y territorial para San Juan”.

Desde Filosofía, Gonzalo López coloca el foco sobre el largo plazo. Para él, los proyectos pueden ser positivos cuando existe una regulación adecuada del Estado, tanto en materia de seguridad como en su inserción dentro del desarrollo productivo provincial.

“El mercado laboral y la generación de puestos de trabajo son importantes, pero también me parece importante que estos proyectos mineros aporten al desarrollo sustancial del área productiva de la provincia a largo plazo».

Gonzalo López, facultad de Filosofía,

Su mirada sobre el impacto específico en Filosofía es más indirecta. López plantea como hipótesis que la llegada de trabajadores y una eventual mejora de condiciones económicas podrían modificar dinámicas demográficas y, con el tiempo, influir sobre matrícula escolar y demanda docente.

Más allá de esa hipótesis, su planteo coincide con el resto de las voces en una pregunta de fondo: qué capacidad tendrá San Juan para transformar una actividad de duración limitada en capacidades económicas, profesionales y sociales que permanezcan más allá de cada proyecto.

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Entre la oportunidad laboral y el modelo de desarrollo

Cinco estudiantes universitarios trabajan en equipo alrededor de una mesa con planos, croquis, cuadernos y computadora, en un taller de arquitectura vinculado al análisis de infraestructura y territorio.
La mirada desde Arquitectura pone el foco en la infraestructura, el ordenamiento territorial y los servicios que pueden expandirse alrededor de la minería. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Exactas ya observa estudiantes que eligen una carrera influenciados por el escenario minero y otros que comienzan a trabajar antes de graduarse. Ingeniería busca que la actividad permita a sus profesionales quedarse en San Juan. Arquitectura pone sobre la mesa la infraestructura y las transformaciones territoriales. Sociales anticipa nuevas especializaciones. Filosofía pregunta qué impacto de largo plazo puede dejar el crecimiento económico.

No hay, entre estas voces, una aceptación sin condiciones ni un rechazo al desarrollo minero. Existe una expectativa compartida atravesada por una exigencia: que el crecimiento de los proyectos pueda convertirse en formación, empleo profesional, arraigo y capacidades duraderas para la provincia.

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