Los exámenes preocupacionales para ingresar a la minería oscilan entre los 80 y 300 mil pesos en San Juan. Conocé la complejidad de los estudios médicos clínicos necesarios y cómo se coordinan para prevenir riesgos en la montaña.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Médicos sanjuaninos y operadoras mineras coordinan preocupacionales para evaluar la aptitud física de ingresantes mediante estudios cardiológicos y de laboratorio complejos, cuyos costos oscilan entre 80.000 y 300.000 pesos, previniendo tempranamente patologías crónicas en alta montaña frente al creciente auge minero actual.
El impacto del auge minero y la exigencia de aptitud
El sector minero de la provincia de San Juan experimenta una notable reactivación por las grandes expectativas de proyectos metalíferos. El ingreso de operarios se encuentra regulado por estrictos protocolos de salud. Los exámenes preocupacionales son una herramienta fundamental para asegurar que cada trabajador esté capacitado físicamente para enfrentar las condiciones geográficas y climáticas de los yacimientos locales, garantizando la continuidad operativa y preservando el capital humano.
El doctor Martin Sassul, de la Clínica Rehabilitar, especialista en medicina laboral, explica las particularidades de este proceso esencial para incorporar personal minero. Los preocupacionales representan la primera línea de defensa para prevenir accidentes y descompensaciones en áreas operativas complejas. La demanda de personal generó un volumen importante de evaluaciones en este último período. Sin embargo, realizar estos estudios no es homogéneo, ya que cada puesto demanda un análisis de aptitud clínica diferenciado.

“Los precios de los estudios preocupacionales varían entre un estudio básico de ley hasta un estudio completo de alta montaña. Esta variación se debe a la complejidad y cantidad de exámenes que se requiera».
Los valores actuales reflejan una variabilidad significativa, situándose entre los 80.000 y los 300.000 pesos según el estudio, según detalló el dr. Sassul. Esta brecha responde a la complejidad técnica y a la cantidad de análisis requeridos para cada labor. La administración de los centros especialistas cotiza y factura cada batería clínica, adaptándose a las empresas.
Clasificación de estudios según la complejidad laboral
Los estudios preocupacionales se dividen según los perfiles de ingreso y puestos que cada operario va a desempeñar. El examen básico de ley se rige en Argentina por la Ley Nacional de Riesgos del Trabajo Nº 24.557 y se reglamenta de forma detallada a través de las resoluciones de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Incluye:
- Examen físico completo: Revisión clínica general de todos los aparatos y sistemas, incluyendo la medición de agudeza visual cercana y lejana.
- Radiografía panorámica de tórax: Pluma o imagen digital con informe médico.
- Electrocardiograma (ECG): Con lectura e informe de un especialista en cardiología.
- Análisis de laboratorio: Hemograma completo, eritrosedimentación, uremia, glucemia y orina completa.
- Declaración jurada: Formulario donde el postulante detalla patologías o antecedentes de salud que ya conozca.
- Estudios específicos adicionales: Pruebas neurológicas o psicológicas si el puesto implica riesgos para terceros o instalaciones (como manejo de vehículos, grúas o trabajo en altura).
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Por otro lado, cuando el puesto implica el traslado de personal a campamentos de gran altitud, la situación cambia de forma rotunda. Para estos puestos se requiere un estudio completo de alta montaña, cuyo costo es superior por la incorporación de múltiples subespecialidades médicas. Entre ellas Sassul destaca las evaluaciones de cardiología avanzada, estudios oftalmológicos rigurosos, análisis neurológicos de reflejos y aptitud cognitiva, exámenes químicos y de laboratorio de alta especificidad.
Además, se realizan de forma estricta dosajes de sangre y exámenes de detección de drogas, tales como el test de benzodiacepinas y de anfetaminas. Este examen completo proporciona una radiografía del estado orgánico de los postulantes para determinar de manera inapelable su aptitud laboral.

El factor de la alta montaña y la prevención de riesgos
La diferencia fundamental entre los estudios para puestos de base y los de alta montaña radica en las exigencias adicionales. Mientras que para trabajar abajo no se requiere una preparación cardiológica extrema, el operario de altura debe someterse a chequeos especializados que evalúan su respuesta cardiovascular ante condiciones de estrés físico severo. «Las operadoras mineras solicitan protocolos homogéneos para sus puestos, pero existen requerimientos técnicos específicos que obligan a realizar cotizaciones detalladas en cada caso», explicó el médico laboral.
Esta rigurosa evaluación médica previa al empleo persigue un objetivo humano y preventivo. El fin principal de estos exámenes es detectar a tiempo patologías silenciosas que el trabajador desconocía padecer, tales como cuadros de hipertensión arterial o diabetes. Al identificar tempranamente estas enfermedades crónicas, el equipo médico puede indicar los tratamientos necesarios antes de que el operario se exponga a las exigentes tareas de la montaña, protegiendo su vida y evitando descompensaciones críticas que pondrían en peligro su integridad física.
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Coordinación empresarial y tiempos de respuesta médica
En la práctica cotidiana de los centros médicos de San Juan, la realización de exámenes preocupacionales se gestiona coordinadamente con las empresas mineras operadoras. Aunque existe la posibilidad de que un postulante acuda a realizarse los análisis básicos de ley para tareas llanas de forma particular, lo normal es que las empresas coordinen directamente con la clínica laboral. «Las operadoras remiten el listado de estudios exigidos para cada puesto, facilitando la programación ordenada de los turnos para la totalidad de la nómina de ingresantes», mencionó el doctor sobre la selección de estudios realizados a cada trabajador.

El flujo de trabajo clínico está diseñado bajo estrictos parámetros de eficiencia para no dilatar la contratación. Los pacientes asisten a la clínica temprano por la mañana, momento en el cual se les practican todos los estudios correspondientes de manera consecutiva. Esta organización optimizada permite procesar las muestras de laboratorio, las radiografías y las evaluaciones clínicas en un período récord, logrando entregar los resultados consolidados con su respectivo dictamen de aptitud en un plazo estimado de entre 24 y 48 horas hábiles.
La inversión sostenida en la salud de los trabajadores consolida la sostenibilidad de las operaciones mineras en San Juan. El costo asumido por los exámenes preocupacionales de alta complejidad no debe interpretarse como un simple gasto burocrático, sino como un elemento preventivo indispensable que reduce la tasa de evacuaciones de emergencia y fortalece la seguridad ocupacional en la cordillera. A largo plazo, la implementación de estos rigurosos controles clínicos garantiza un ecosistema industrial más humano, sustentable y seguro, protegiendo de manera eficaz el recurso más valioso de la industria minera sanjuanina.

Periodista con amplia trayectoria y compromiso, recorriendo las calles en busca de noticias, información y hechos de interés para la comunidad. Especializado en el sector minero, visibiliza sus proyectos, avances y desafíos para fomentar un diálogo informado entre la industria y la sociedad.